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Desde la cabina de traducción

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Desde la cabina de traducción

Translators

Martine Dupont rscj,
Miyako Namikawa rscj


Cuando se está hablando del diálogo intercultural en la asamblea del Capítulo, yo vivo la interculturalidad como “inter-mentalidad” desde la cabina de traducción. En el momento en que una persona se acerca al micrófono, empiezo a oír una diversidad de expresiones. Unas comienzan diciendo: “Yo pienso que…” Otras dicen: “Yo creo que…” Y otras: “Yo siento que…” Quizá atribuimos la función de procesar una experiencia a la cabeza o al corazón o a los sentidos. Intento detectar si su lógica es lineal o circular (…o si tiene alguna otra forma geométrica!). Es un poco tratar de captar el ritmo de su pensamiento o de su sentimiento. A medida que voy traduciendo, estoy buscando alguna palabra clave que me dé pistas sobre la melodía de su idea.

Translators

Miyako Namikawa, Clara Malo, Maryvonne Duclaux, Ysabel Lorthiois, Toya Gz. Castejón, Margaret Phelan

Pero cuando tenemos que ir solas a los grupos de trabajo, se acaban los ritmos y las melodías. En un grupo donde no hay una lengua común, me encuentro escenificando casi un soliloquio durante una hora y media. Traduzco la pregunta en una lengua, respondo en otra lengua y a la vez traduzco a la facilitadota. Entonces no sé si acabaré con crisis de identidad. Conforme pasan los días, se me va acumulando en el cuerpo una especie de cansancio y me digo que eso es natural, pues paso horas procesando ideas ajenas y con mi voz pronunciando palabras que pertenecen a tantas personas diferentes. A veces, cierro los ojos para concentrarme y encontrar las palabras que mejor puedan acompañar el sentido de las ideas que estoy escuchando. En fin, si la interculturalidad implica situarse al lado del otro y asumir algo del otro, entonces la escucha de la palabra pronunciada es un “lugar dialógico”.

Miyako Namikawa rscj