Jean Lawson rscj, provincia de Irlanda-Escocia

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Jean Lawson rscj
El "Sound of Iona" mirando hacia la Casa de Oración
Celebración de un Bautismo en Iona

“Busca primero el reino de Dios y todas las cosas se te darán  por añadidura”


Nací en Bathgate, al poniente de Lothian, Escocia el 18 de Marzo de 1939 de padres católicos, aunque los dos no fueron a colegios católicos. Su educación religiosa fue de parroquia. Ambos crecieron con una fe muy notable la que tuvo como resultado que sus dos hijos tuvieran vocación religiosa. Mi hermano Monseñor Alistair Lawson es ahora párroco de nuestra ciudad natal y la parroquia celebró sus 150 años de existir el 1º. de Junio de 2008.

Mi primera educación fue en una escuela primaria local, Santa María, y la secundaria fue en el Convento del Sagrado Corazón, Cariglockhart en Edimburgo. Tuve que dejar la escuela a los 15 años para cuidar a mi madre que estaba muy delicada y murió algunos meses después, continué en hacer cabeza de familia, y con ayuda de los negocios – gasolinera, haciendo dulces, en un salón de te y fiesta por otros ocho años hasta que finalmente respondí la llamada a la vida religiosa en 1962.

Los últimos cuarenta y seis años han sido muy felices en la Sociedad y he tenido una gran cantidad de experiencias tanto en Irlanda como en Escocia, siendo mi ministerio ser ecónomo en los dos países por muchos años. Siempre había tenido el deseo de ser enfermera y la Sociedad me dio la inmensa oportunidad de entrenarme en el hospital de Lourdes, Drogheda en Irlanda, pero el Señor tenía otros planes para mí, pues me enfermé y me operaron  inmediatamente, después de que me dijeron que tenía que sacrificar el entrenamiento como enfermera pues no estaba suficientemente fuerte. Decepcionada pero no quebrantada, Siempre guardé en el fondo de mi mente y años más tarde mi sueño se realizó porque me pidieron si me gustaría ser capellán en el hospital. Que regalazo recibí y practiqué ese ministerio por catorce años en la Enfermería Real de Aberdeen, y les aseguro que gocé cada minuto.

Otro sueño que tenía era dirigir una casa de oración y hospitalidad pues me sentía que es un don que tengo es dar hospitalidad a las personas y ahora seis años más tarde, vine a Iona y parece como si hubiera estado allí toda mi vida pues el tiempo pasaba muy rápidamente. La experiencia ha sido tan enriquecedora y realizante y yo me siento muy agradecida a la Provincia y la Sociedad por permitirme de aceptar el reto de vivir y trabajar en tal clase de isla especial. Hay un gran sentimiento de paz y tranquilidad en cada rincón del lugar de tres millas de largo y una milla de ancho. San Columba ciertamente encontró un “lugar angosto” cuando dejó Irlanda – y el siguiente paso fue el cielo. Estando rodeada de belleza natural ciertamente ayuda al espíritu a crecer y llegar a estar menos apegada a las cosas materiales. El dicho de “tener menos es tener más” está realizándose conmigo. Esta situación me trae muy cerca del espíritu del evangelio y de la forma como vivió Jesús. El estaba frecuentemente con gente y gozaba la hospitalidad de todas clases de gente, gozaba de estar en casa en compañía de ricos y pobres, santos y pecadores.

La Casa de Oración está hermosamente situada y uno lo único que tiene que hacer es sentarse y mirar hacia fuera de las ventanas al mar azul o aguamarina y verde con cada movimiento del sol, los rebaños, el ganado sano y las montañas de Ross de Mull y atrás, es para perderse en las maravillas que Dios ha creado.

La gente que viene a la isla es tan variada que me hace ver hacia atrás como una joyero lleno de hermosas piedras preciosas. Pascua fue una experiencia extraordinaria este año. Mary Roe rscj vino con un amigo sacerdote de sus días en Uganda, y celebramos el Triduo juntos con otros peregrinos quienes vinieron a la isla en este tiempo. En el Domingo de Pascua hubo Misa en la Abadía a medio día. Asistieron los del grupo de peregrinos de la Cruz del Sur que pasaron la Semana Santa cargando una cruz todo el camino desde Glasgow a Iona.

Para mi, estos son meses ocupados y tengo varios grupos de peregrinos que pasan aquí cuatro o cinco días, en junio tuvimos un grupo de menonitas de Estados Unidos, Canadá y Australia, personas cristianas muy comprometidas, luego otro grupo de una parroquia episcopal de Londres.  En julio hay un Retiro Ignaciano de ocho días organizado por el Centro Ignaciano de Glasgow.  Estos meses hemos sido afortunadas teniendo de visitantes a sacerdotes, ya que no hay sacerdote residente en la cercana Isla de Mull o en Iona. En la Isla hay unos 120 residentes permanentes y en los meses de verano hay muchas actividades como fiesta escolar, subasta de vida-embarcación, cafés mañaneros para  ayudar a algunas obras de beneficencia y la mayoría de la gente de aquí apoya estas actividades. Con frecuencia hay conciertos en la Abadía de Iona y coros visitantes de todas partes del mundo, así que la cultura no falta.  Durante el año un pequeño grupo de isleños con mentalidad ecuménica, se reúnen en la casa para media hora de oración en silencio pidiendo por las intenciones de la Isla. Ya entrado el año  tenemos en la Isla un festival de comida en el que todos  cenamos en el salón del pueblo comiendo productos locales –cordero, venado, mariscos, frutas y vegetales un milagro cómo los nativos y los peregrinos parecen tener abundante comida.

En invierno el cambio de estaciones es aquí muy evidente, cambian los horarios y parece que hay menos transbordadores y autobuses, en un sentido la Isla cierra y se duerme.  Los hoteles y los restaurantes cierran, muchos de los isleños toman vacaciones pero de todas maneras en la comunidad continúa una vida vibrante.  Las  señoras de la Isla se reúnen una vez por semana y nos turnamos para recibir al grupo, es un tiempo para hacer toda clase de manualidades e intercambiar ideas.  La Navidad la paso con la comunidad de Garden Cottage en Kilgraston a la que estoy  vinculada y que es además un refugio  de paz.

Desde la Isla de San Columba terminaré con esta plegaria: Enciende en nuestros corazones, Oh Dios, la llama de amor que nunca se apaga, que arda en nosotros iluminando a otros.

Que ardamos por siempre en tu templo, que arde con Tu luz eterna
Por tu Hijo Jesucristo nuestro Salvador y Redentor.  
Amén

La solitaria ave silvestre en alto vuelo, está aún Contigo y no deja Tu mirada

Y yo soy tuya, descanso en Ti,
Gran Espíritu, ven a descansar en mi.
Los confines de la tierra están en tus manos, las profundidades obscuras del mar y las tierras lejanas,
Y yo soy tuya, descanso enTí,
Gran Espírtu, ven a descansar en mí.

Jean Lawson rscj
Provincia de Irlanda-Escocia