agosto - august - août 2008

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Contemplation

I have come
From ancient caves
And caverns
Where I discovered fire.

I came out to light
And air and speech
And thought
To share my gift
By writing sparks
In words which then
Would burn
In a creative blaze
Like the bush
Which Moses saw
And said how it
Would be a sacred sign.

I find instead
That it has taken
All my care
To merely keep
A small and silent
Flame alive
For seeing in the night.

Virginia O'Meara + 2005
province of the United States


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Palabra y vida : agosto

1: Mt 8,23-27
Mt 13, 54-58
El rechazo de sus paisanos de Nazaret pone en evidencia algo imposible de olvidar y de lo que la memoria en torno a Jesús no puede prescindir: que vivió treinta largos años una vida escondida y durante aquel tiempo no realizó ningún signo ni tuvo comportamiento alguno que lo separara de la vida común de cualquier vecino de su pueblo. Verdaderamente, eres un Dios que te escondes, había anunciado Isaías. El Hijo del hombre conoció por propia experiencia lo que es la normalidad cotidiana de nuestra vida: nuestras vidas corrientes y su monotonía.


3:
  Mt 14, 13-21, domingo XVIII del tiempo ordinario 
La mirada y la compasión de Jesús están en el origen de su gesto de dar de comer a aquella multitud.  En medio de un mundo en el que muchos están como ovejas sin pastor, la Iglesia tiene también ante sí la tarea de seguir alimentando,  haciendo crecer y defendiendo la vida. Nos mueve la esperanza de que nuestro mundo sea una mesa abierta en la que se comparten el pan y la palabra, en la que el Señor enjugue las lágrimas de tanta opresión, de tanta injusticia, violencia y división. Es hacia ahí hacia donde nos orienta la Eucaristía.


4:
Mt 14, 22-36
En pocos textos aparece tan claramente como en éste una parábola de lo que es la vida del discípulo y los vaivenes y fragilidades de su fe. Por eso todos nosotros podemos sentirnos reflejados en la figura de Pedro, hundiéndose en el agua cuando arrecian las tormentas, las pruebas y las dificultades y extendiendo la mano  para ser salvado por Jesús. Las palabras que él dirige a los suyos resuenan en cada uno de nosotros asegurándonos su presencia fiel a nuestro lado en los momentos de angustia: ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!

Photo by Miyako Namikawa rscj


Miyako Namikawa rscj


6: Mt 17, 1-9, La Transfiguración
El contexto inmediatamente anterior a la transfiguración es el anuncio de su pasión por parte de Jesús y la resistencia de Pedro. Nos recuerdan la imposibilidad de separar los aspectos luminosos de la existencia de los momentos oscuros, el dolor del gozo, la muerte de la resurrección. La contigüedad de las dos escenas parece comunicarnos la convicción pascual de que el inundado de Luz es precisamente aquel que consintió en atravesar la noche de la muerte y accedió a la ganancia por el extraño camino de la pérdida.


7:
Mt 16, 13-23
La pregunta de Jesús: Y vosotros, ¿quién decís que soy? es la cuestión central que todos  tenemos que hacernos en más de un momento de nuestra vida. Y la respuesta que espera no es la que podemos darle desde opiniones externas, o desde las frases hechas que aprendimos de niños. Al llegar la edad adulta, cada uno de nosotros está convocado a responder personalmente, desde ese nombre único que es el nuestro y desde esa llamada  personal e intransferible que hemos recibido. ¿Quién es Jesucristo para mí?


9:
Mt 17, 14 – 20
Las medidas y proporciones que emplea Jesús en sus afirmaciones, dichos y parábolas, suelen ser muy diferentes de las nuestras. Frente a los síntomas tremendos y espectaculares de que padecía aquel muchacho, seguramente epiléptico, los discípulos debieron emplear no sabemos  qué recursos de sanación. Para Jesús, basta una pizca de fe, tan pequeña como un grano de mostaza para obtener lo que se pide...¿Llega nuestra fe a esa medida?


10:
Mt 14, 22-33, domingo XIX del timepo ordinario
Seguramente y con poco esfuerzo podemos reconocernos hoy en muchos de los detalles de esta escena evangelio. Porque hemos hecho la experiencia de que la barca de nuestra vida ha estado amenazada por las olas de las dificultades y los problemas. Porque hemos sentido también en esos momentos la presencia del Señor animándonos y sosteniéndonos. Quizá a veces no hemos sabido reconocerle y hemos tenido miedo al creer que era una fantasma, una falsa ilusión . Pero seguimos escuchando hoy  su llamada a ir a su encuentro sobre las aguas.
 

Photo by Kit Collins rscj


Kit Collins rscj

12: Mt 18, 1-5, 10, 12-14
La infancia espiritual del Evangelio no es más que un símbolo de la infancia como etapa de la vida humana. No se trata de imitar a los niños ni de recuperar virtudes que se hubieran  perdido: es su actitud global lo que se opone a la edad adulta. El niño es el lenguaje de Jesús para designar a los humildes, pobres, pequeños y perseguidos que no tienen otra posibilidad que recibir y que, al ser conscientes de sus carencias, son receptivos y confiados.
Jesús afirma que para entrar en el Reino hay que aprender a confiar,  acoger y recibir.

13: Mt 17, 22-27
“Has ganado a tu hermano”: ese parece ser para Jesús el objetivo de cualquier comportamiento relacional de un cristiano. No se trata de dominar, ni de convencer, ni de reprochar, ni de arrancar la petición de perdón por parte del otro, sino de recuperar la relación original entre dos seres humanos según el suelo de Dios que es la de fraternidad. Podemos mirar si la dinámica de nuestras relaciones van en esa dirección de ganar hermanos.


15: Lc 1, 39-56, Asunción
Al decir "asunción" estamos expresando que María ha sido la primera en "tener parte" en la gloria con su Hijo resucitado y adelantamos así la fiesta en que todo el cosmos será también transfigurado. Es también una invitación a fijar la mirada en el proceso que la llevó hasta ahí, como nos lleva también a nosotros, por caminos oscuros y difíciles. Ella se dejó conducir por Dios y fue “teniendo parte” en la suerte de Jesús y hoy celebramos el éxito final de una obra a la que ella consintió, colaboró y se entregó en plenitud.


17: domingo XX del timepo ordinario, Mt 15, 21-26
Una sencilla mujer, pagana, anónima y sola, consigue cambiar la convicción firme de Jesús  de no ser enviado más que a los judíos. Ella es una oveja perdida, totalmente ajena al pueblo de Israel y sin embargo su fe va a mover montañas y vencer prejuicios. Jesús plantea las cosas en términos de "antes" y "después" pero ella propone otra solución: "a la vez". El Señor confiesa su admiración: ¡Qué grande es tu fe!. No se sitúa como protagonista: la niña ha sido sanada por el poder de la fe de una mujer creyente. 

Painting by Sophie Maille rscj
 Sophie Maille rscj

18: Mt 19, 16-22
La inquietud del joven estaba centrada en la vida eterna y Jesús le contesta señalándole la vida terrena en la que es posible vender  y dar a los pobres. Frente a su preocupación por el “más allá”, Jesús le señala el “más acá”. El camino para conseguir la otra vida (un tesoro en el cielo), pasa necesariamente por una manera de usar sus bienes que se  concrete en dejarlos en manos de los pobres y seguir a Jesús. Participar en la vida de Dios, que es en lo que consiste la vida eterna, es participar en su derroche  y en su generosidad.


21: Mt 22, 1-4

Uno de los caminos que abren ante nosotros las parábolas es el de encontrar los nombres nuevos que nos ofrece el Evangelio. Y el que hoy encontramos es el de que somos gente “invitada a un banquete”.  No nos anuncia ninguna exigencia, mérito o esfuerzo especial: la invitación parte del Rey, es él quien ha decidido invitarnos, quien ha pronunciado nuestros nombres y quien envía a buscarnos allí donde nos encontremos. Nuestra única respuesta es la de consentir sentarnos a su mesa llenos de agradecimiento y de alegría.

 

27: Mt 23, 27-32

El contraste entre "lo de dentro" y "lo de fuera" es reincidente en el Evangelio. Jesús conoce bien el instinto humano de aparentar, parecer y contentarse con lo que los otros piensen, opinen o digan. Es una manera de vivir desde la mirada de otros que llega a corromper la existencia de quien sólo busca eso e impide el contacto con el propio corazón. Una vida así desemboca en la falsedad más absoluta, en la separación total entre las apariencias y la realidad. La crítica de Jesús es dura pero si la hace es porque aún confía en rescatar esas vidas de la muerte.

 

30: Mt 25,14-30

Con frecuencia nos han presentado el cristianismo como una religión que aconseja la moderación de costumbres, la prudencia, la discreción y la sensatez. Sin embargo, en esta parábola de Jesús son las conductas de riesgo, atrevimiento y hasta peligro lo que el dueño de  las monedas alaba en los criados que negociaron con ellas, exponiéndose por tanto a perderlas. Por el contrario, el que las guardó cuidadosamente no ha acertado con el deseo de su señor ¿Cómo "negociamos" con las cualidades y recursos que Dios nos ha entregado?

 

31: Mt 16, 21-27, domingo XXII del timepo ordinario

Para Jesús existen dos maneras de pensar: "según Dios" o "a lo humano".  Si sólo damos la razón o nos fiamos de la lógica humana, difícilmente podrá calar en nosotros la "lógica" de Dios. Porque la nuestra tiende a excluir todos los aspectos costosos de la vida, haciéndonos olvidar que nada valioso se consigue sin pagar un precio. Quienes ven las cosas "como Dios", ven las cosas de otra manera: detrás de la pérdida están ya viendo la ganancia. Detrás de la cruz, ya están celebrando la resurrección.


Palabra y Vida, Ediciones Claretianas


Dolores Aleixandre rscj
provincia de España Sur

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Prier avec Sainte Madeleine Sophie Barat
“ Que votre coeur soit plus attentif que votre tête, car l’Esprit Saint est amour, et pour le saisir, il vaut mieux aimer que comprendre. Nous faisons tout à la vapeur et je ne sais pas si l’Esprit Saint peut agir à ce rythme. ” (Lettre  sans date)


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