22 de Febrero, 2009
Wivine Nkusu Mbumba (izquierda) y Julienne Mansendi Mayamba
2 RSCJ hacen la Profesión perpetua en la República Democrática del Congo
Este año, a causa de la denegación del visado para Italia, a las Hermanas Julienne Mansendi y Wivine Nkusu se les autorizó a hacer su profesión perpetua aquí, en R.D.C. después de haber hecho su experiencia internacional de diez meses en Kenia y Uganda. Estuvimos encantadas de celebrar esta profesión en la Parroquia de Santa María de Kimwenza el 22 de febrero de 2009.
Para recibir sus votos, la nueva Madre General Kathleen Conan y Nancy Durand, Consejera General, vinieron al Congo. Llegaron el domingo 15 de febrero de 2009 al aeropuerto Djili, donde les acogieron varias hermanas del Sagrado Corazón de la provincia de R.D.C. Del aeropuerto, fueron a la Casa Provincial en Gombe, avenida Padre Boka, n° 2.
Después de una reunión el lunes 16 de febrero con el Consejo Provincial, tuvieron la alegría de visitar las distintas comunidades para hacerse una idea de toda la provincia y conocer a las hermanas. En estas visitas, se entrevistaron también con los alumnos, los profesores, personal no docente etc…
El sábado 21 de febrero de 2009 se organizó una Asamblea Provincial en la que la Madre General y su consejera expresaron su alegría de encontrarse en el Congo entre nosotras. Aprovecharon esta ocasión para darnos su visión de la Sociedad internacional, poniendo el acento sobre las cinco orientaciones o prioridades del Capítulo General que tuvo lugar en Lima (Perú) del 16 de julio al 20 de agosto de 2008: el diálogo, la contemplación, la comunidad, los jóvenes, la Justicia y la Paz e integridad de la creación.
El domingo 22 de febrero de 2009, toda la provincia participó en la solemne Misa de la Profesión Perpetua, celebrada en la parroquia Santa María de Kimwenza por el Padre Bernard Muhigirwa, S.J. rector de la facultad de Filosofía San Pedro Canisio, acompañado de 15 concelebrantes, 4 Padres Jesuitas, 3 Padres Lazaristas y 8 Sacerdotes de la diócesis de Kisantu.
El Padre Jean-Marie Matutu, profesor del Seminario Mayor de Mayidi, hizo la homilía centrándola en la alegría que debe caracterizar a las hermanas Julienne y Wivine. Como el hombre y la mujer del que nos habla el Cantar de los Cantares, también ellas deben estar alegres de haber elegido el celibato religioso. Les hizo hincapié en que el anuncio del Evangelio se les confía a ellas, y que deben estar dispuestas a aceptar sufrir en este mundo por causa del Señor. En su Corazón encontrarán todo lo necesario para sostener el suyo. Les invitó a medir la longitud, la anchura y la altura del acto que iban a realizar. Que se convierten en lámparas sobre la farola y no bajo el celemín. Sólo así darán a conocer a Jesús presente en el mundo si Jesús está presente en ellas.
Después de la homilía, el celebrante quiso percibir si las dos hermanas Julienne y Wivine estaban realmente dispuestas a consagrarse a Dios por los votos y a buscar la caridad perfecta según la regla y las Constituciones de nuestra Congregación religiosa. Respondieron “Sí” a todas las cuestiones.
Aceptaron libremente entregarse a la voluntad del Padre por el voto de obediencia, a vivir la libertad respecto a toda posesión material por el voto de pobreza y a darse completamente a Dios y a su pueblo mediante el amor por el voto de castidad.
A continuación cada una pronunció la fórmula de su Profesión Perpetua escrita de su puño y letra: Julienne lo hizo en Kikongo y Wivine en Francés. Después de esto, la Madre General procedió a la entrega de la cruz: símbolo del amor tierno y fiel de Dios por ellas; y del anillo: símbolo de amor que les vincula con Jesucristo y de su deseo de vivir en unión y conformidad con su Corazón. Luego fue el abrazo de paz con todas las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús, colocadas en la parte central de la iglesia.
En señal de acogida de nuestras hermanas de su misma etapa de vida religiosa, las profesas que tienen menos de diez años de profesión perpetua participaron en la procesión de las ofrendas presentando al Señor los frutos de nuestro trabajo: hostias, vino, chikwangues, fufu, safus, verduras, piñas, aguacates, nuez de coco, etc…
Después de la comunión, la Madre General procedió al envío a la misión: nuestras dos hermanas son enviadas a su propio país: A la R.D.Congo para servir al Señor.
Antes de la bendición final, la Hermana
Provincial, Bibiane LANGA, agradeció al celebrante principal, al Padre Muhigirwa, al Padre Matutu, el Padre Van Parys que acompañó a nuestras hermanas durante sus 30 días de retiro, a los concelebrantes, a la Madre General Kathleen Conan, a la Consejera General, Nancy Durand, a las autoridades administrativas, a los político presentes en la Misa, a la Asamblea y a la coral Santa María de Kimwenza que animó tan bien esta Misa.
Después de la Misa, las RSCJ, la familia de las Hermanas Julienne y Wivine, los religiosos, los colaboradores de las RSCJ, los invitados, se reunieron en la sala polivalente del Liceo de Kimwenza para compartir el almuerzo y manifestar su alegría con danzas, regalos y gritos de alegría.
En señal de despedida a las que dejan su etapa, las Jóvenes Profesas de votos temporales, con regalos y pañuelos blancos en mano, animaron la fiesta.
Annie NZILA y Blandine BASOSA, rscj del Congo RDC

