Celebrando 15 años de nuestra presencia en Nicaragua: Medicina Alternativa y el huracán ?Mitch? Print E-mail
16 Feb 06

nic2_1.jpgCelebrando 15 años de nuestra presencia en Nicaragua: Medicina Alternativa y el huracán “Mitch”

Al querer escribir sobre mi experiencia vivida en Jalapa, Nicaragua, entre los años 1995 a 2000, se me vienen miles de recuerdos, s rostros, situaciones, hermanas rscj, cariños, paisajes.

 

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Luli (segunda a la izquierda) y colegas

Voy a concretarme a dos experiencias, una es lo que fue mi trabajo durante los  seis años que allá viví: “Medicina Natural Alternativa”. Y la otra es lo vivido durante el huracán “Match” en 1998.

Medicina Natural Alternativa
Mi trabajo en el Consultorio de Medicina Natural “Xilonem”: respondió, como sigue respondiendo hoy, a una fuerte necesidad de alternativas para la salud. Mis compañer@s en esta experiencia fueron Ramón Herrera, Gloria Vázquez y Petronila López. La Mística: Todas personas son bien recibidas y atendidas con la mejor calidad, humana y profesional. Somos una organización de servicio no lucrativo. Dios es el que cura, nosotr@s solo luchamos, junto con l@s pacientes, por su salud.  

Este trabajo constaba de varios aspectos:

  • Consulta en el consultorio, visitas a domicilio, en Jalapa y en varias ocasiones nos desplazamos a las comunidades vecinas. Examen EBE y recetas.
  • Elaboración y venta de medicamentos.
  • Tratamiento de acupuntura y masaje
  • Talleres de capacitación a nuevos promotores de salud. 

 
Cada uno de estos aspectos esta lleno de muchos elementos:

  • En las consultas, siempre fue muy importante la persona a quien tratamos con delicadeza y respeto. El EBE, examen bio-energético, exigía primeramente de nosotr@s la disciplina de conservar la mejor buena salud, humanamente posible, pues se necesita no estar enferm@, ni contaminada@ con químicos, para que el resultado del examen sea confiable, Las recetas, de plantas medicinales, siempre fueron eficaces, sumamente sencillas y económicas, para que pudieran estar al alcance de todas las economías.
  • La elaboración de medicamentos siempre se realizo dentro de las más estrictas reglas de la higiene y la ética. Procurando tener para la venta suficiente cantidad en existencia.
  • Para el servicio de masaje y acupuntura, teníamos un “privado” a base de biombos y cortinas para la tranquilidad de nuestros pacientes y eficacia del servicio.
  • El objetivo de los talleres fue “Capacitar y educar personas (no para que pusieran un consultorio, sino) para que sepan que hacer, al ayudar sus familiares y vecinos “Por una vida sana y feliz”. Con la confianza que siempre podían contar con el apoyo del personal del consultorio.
  • Realizamos dos series de Talleres de Capacitación a nuevos promotores de salud. Cada una de las dos series constaba de 24 temas, que abracan los aspectos de Historia de la Medicina Natural, Anatomía Elemental, Plantas Medicinales de la Región, Elaboración de Jarabes, Jabones y pomadas, Masajes, EBE y Promoción con Diploma otorgado por la Clínica Xilonem.
     

 

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Consecuencias de Mitch

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Vivencias durante le huracán Mitch
Compartir lo vivido durante el huracán “Mitch” en Jalapa es compartir una experiencia a la vez de inseguridad, miedo, solidaridad y comunidad, podría contar anécdotas y aun así me faltaría compartir cosas muy interesantes. 

Nos toco vivir este acontecimiento a tres rscj: Margarita Gutiérrez, Patricia García y Lourdes de Silva.

 Todo comenzó con varios días de lluvia constante, de día y de noche. Los arroyos empezaron a  desbordar y las autoridades se organizaron, junto con los ciudadanos, siempre dispuestos para ayudar a los que estaban en peligro. 

En Managua se dijo que Jalapa había desaparecido. Esta noticia provocó mucha preocupación entre las personas que la escucharon la verdad, esto si era para alarmarse, pues un pueblo quedo totalmente cubierto por el lodo proveniente del volcán Casitas, que se derrumbó, y casas y personas desparecieron. Muchos sembrados quedaron bajo avalanchas de piedras, arrasados por la corriente de los ríos crecidos o desbordados, o totalmente inundados.

Aclarando que Jalapa fue una zona no tan afectada como otras, pues hubo en el país muchísimas desgracias, en pérdidas humanas y materiales. 

El mayor problema como pueblo fue la incomunicación por varios días. Dos jóvenes valientes se fueron caminando y a ratos nadando, exponiendo su vida para poder ir a dar aviso de nuestra situación como pueblo. Cuneados e restableció la electricidad por la Radio del Banco se pudieron pasar recados. Así mandamos avisar a la comunidad de Managua que estábamos bien y ellas avisaron a  nuestros familiares en México y Colombia.

En Jalapa se acondicionaron los albergues en dos escuelas y el Salón Parroquial, a donde fueron trasladadas personas mayores, enfermos y familias enteras, algunas de ellas con sus perros y gallinas.

 Conforme iban llegando los “damnificados” iban llegando también ayudas solidarias, con ropa seca y ollitas de arroz, de frijoles y de café. Hubo quien llegó con un poquito de tortillas y una bolita de cuajada (estilo de queso) pues eso era lo que tenían para compartir. Daba devoción ver llegar esas muestras de verdadera solidaridad, eran los pobres compartiendo con los pobres. Algunas tiendas también cooperaron, llevando alimentos, y sobre todo, leche en polvo para los niños y los bebés.

Afuera, seguía lloviendo….

 Para nosotras como comunidad fue una experiencia que nos unió mucho. Aportamos y fuimos a ayudar todo lo que pudimos. Intensificamos nuestra vida de oración.  Llevamos a los albergues algo de ropa y algo de lo que teníamos en nuestra despensa. Si ya de por si nuestra vida era austera, en ese momento vivimos con mucha mas solidaridad, al grado de que un día Placi limpió una sopa de pasta que tenia gorgojos y la coció, y las tres nos la comimos agradecidas de tener comida.

 De mis actividades en esos días, era ir al albergue a ayudar en lo que fuera necesario, pues había mucho que hacer y mucho que consolar. Empecé a visitara las personas mayores que se quedaron en casa, que aunque no estuvieran en peligro de ser arrastradas por un arroyo, si estaban muy solas y con necesidades difíciles de atender. En algunas veredas, para llegar a casa me daba el lodo a las rodillas.

 Aunque me protegiera contra la lluvia, de todos modos me daba, en cada salida, una buena mojada. Al regresar a la casa, me ponía ropa seca para descansar. Y al salir de nuevo a la calle, volvía  a ponerme otra vez la misma ropa mojada, o al cabo de varios días yo ya no tendría ropa seca para cambiarme.

 Cuando dejó de llover, llegaba como cada tercer día un helicóptero con despensa, que arrojaba paquetes sobre el  campo de juego, pues no podía aterrizar.

 Cuando se retiro el agua de las inundaciones, no había puentes, no había carreteras, solo piedras y una esperanza de rehabilitar todo. Esta es una de las riquezas de Nicaragua: no pierde la esperanza de rehabilitar todo.

 El primer domingo en que ya había pasado todo, nos reunimos muchísimas personas en Misa, había sol y lo agradecimos en un ambiente, como si saliéramos del arca de Noé.

Lourdes de Silva Orvañanos rscj
Provincia de México - Nicaragua

Last Updated ( 06 Mar 06 )
 

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