Campo de trabajo con inmigrantes en Valencia  Marisol Chirosa rscj Estas Navidades, un grupo de alumnos de Bachillerato de Godella han participado en un Campo de Trabajo para colaborar con los más de 300 inmigrantes subsaharianos de viven a la intemperie en el antiguo cauce del río Turia, entre el puente de Cabecera y el de Ademúz, en Valencia. No se trataba de trabajar para ellos. Colaboraron juntos en acondicionar un local, aprendieron músicas de uno y otro lado del estrecho, compartieron habilidades manuales... Vivieron intensamente el deseo de que la Navidad no se convierta en puro consumismo, sino que nos acerque al lado más humano de las personas, y entre ellas, de un modo preferente, las más necesitadas. Estos son algunos fragmentos de sus impresiones de esta experiencia: “Las pasadas Navidades algunos alumnos tuvimos la oportunidad de compartir unos días con los inmigrantes que viven en el antiguo cauce del río Turia. Al principio pensábamos que no iba a ser fácil conversar con ellos porque quizás no querían que le ayudaran, pero desde mi experiencia, esta impresión sólo duró el primer minuto. Han sido unos días muy importantes para mí, puesto que han marcado un antes y un después en mi opinión sobre ellos. Son personas muy amables y agradables a las que, viviendo en tan malas condiciones, no se les olvidan cosas como compartir aquello que tienen. Ha sido una experiencia muy emocionante que espero repetir.” Dulce Blasco Tormo, 1º Bachillerato “Yo estuve en el grupo de acondicionamiento de un local. Tuvimos que limpiar y acondicionar, para que en un futuro no muy lejano puedan vivir allí los inmigrantes africanos que viven en el río. Conocí a gente de mi edad con mis mismas ganas de ayudar y también a parte de esa gente a la que queríamos ayudar junto con aquellas personas que hicieron posible aquel acto solidario. Pasamos una mañana de duro trabajo, pero un trabajo reconfortante que luego nos proporcionó una gran satisfacción. Más tarde salió por televisión el local que acondicionamos en un reportaje sobre este Campo de Trabajo. Aquel reportaje despertó en mí todavía más ganas de ayudar y ojalá se nos vuelva a ofrecer la oportunidad de hacerlo.” Amelia Contreras Geijo, 2º Bachillerato “A mi me tocó ayudar a acondicionar un local para que pudieran tener un techo bajo el cual dormir y, para ser sincera, limpié con más ganas que nunca, aunque el simple hecho de verles sonreír te daban ganas de estar allí todo el día. A aquellas personas les brillaban los ojos cuando veían que aquel podía ser su futuro hogar, hacían más que nadie y no mostraban signo alguno de cansancio. Era increíble. Mostraban una fuerza espectacular. Quizás no sea igual de divertido que salir de fiesta o quedar con tus amigos, pero vale la pena. Vale la pena saber que puedes ayudar (aunque sea mínimamente) a que estas personas vivan dignamente. Personalmente invito a otras personas a que lo hagan. Sin duda, yo repetiré.” Inés Ibáñez, 2º de Bachillerato “Mi experiencia es distinta y a la vez interesante. Distinta porque nunca había colaborado en algo así, y me ayudó a romper la monotonía de la Navidad y el típico consumismo. Interesante porque me acercó a la realidad de la interculturalidad, que tanto me interesa. En los talleres con ellos, la relación fue un poco más íntima y podías percibir, que aunque las historias eran bien distintas, todas coincidían en un mismo deseo: salir en búsqueda de una oportunidad. A pesar de los engaños de las mafias, en sus rostros pude ver la felicidad.” Albert Aloy, 2º de Bachillerato Alumnas y Alumnos del Colegio de Godella Valencia, España |