La Educación Ambiental Popular según las Religiosas del Sagrado Jesús de Jesús Acercándonos al Tema... Educación ambiental, Bukavu DRC ( Lolín Menéndez rscj ) La grave situación de deterioro social y ambiental que padecemos en la actualidad, originada por los estilos de vida que nos ha impuesto el sistema económico mundial vigente, cuestiona seriamente la supervivencia de la humanidad en el siglo XXI. En nombre del progreso tecnológico y del desarrollo económico "en beneficio de la humanidad", se ha provocado la explotación y destrucción de la naturaleza, así como la opresión y exclusión de millones de seres humanos de una mejor calidad de vida. La crisis actual es consecuencia de nuestra manera de relacionarnos unos con otros y de insertarnos en el mundo. Esta realidad nos confronta y nos exige encontrar alternativas para un desarrollo sustentable, que garantice relaciones más solidarias y justas entre los seres humanos, así como con el resto de la creación. Reconocer este desequilibrio ambiental, orientado hacia la muerte, supone entrar en un proceso de reflexión y análisis de nuestros estilos de vida; revisar nuestra práctica de consumo, nuestra actitud frente a la modernidad y nuestra capacidad para comprometernos y actuar, desde lo local, a favor del bienestar común. La información es un elemento muy necesario para acercarnos a esta reflexión, pues nos ayuda a sensibilizarnos y concientizarnos sobre el cuidado del medio ambiente, pero no es suficiente; es indispensable que el conocimiento se concretice en la vida diaria, para que sea eficaz en la transformación de las actuales relaciones sociales y ambientales en un sistema de convivencia solidario y participativo. La conciencia ecológica sólo puede crearse si partimos de una educación transformadora, que tome en cuenta los diversos sujetos que participan en el proceso educativo y, a partir de su realidad, impulse un proceso de deconstrucción y construcción de nuevos paradigmas, retos y utopías. Una educación que tenga como tesis fundamental la opción por la vida. Para cambiar las estructuras debemos, primero, cambiar los corazones para recuperar la esencia humana. A través de este taller, queremos invitarlas a participar en la construcción de nuevas reflexiones y acciones que hagan posible el derecho a la vida. Queremos involucrarlas en esta opción desde los empobrecidos, opción que nos impulsará a buscar conjuntamente medios propicios a favor de una calidad de vida que asegure la dignidad de todas las personas, sí, pero también de nuestra hermana madre tierra y todas las criaturas. “El cuidado salvará el amor, la vida, la convivencia social y la Tierra” Qué meta y objetivos nos guían. Para responder a las exigencias que nos plantea el creciente deterioro ambiental, en México se han organizado diversas actividades para promover una cultura de respeto y cuidado de la creación, inserta en la promoción integral de los derechos humanos a partir del acceso a la defensa legítima del derecho a un ambiente sano. En este contexto es en el que se ubica nuestro taller de Educación Ambiental, convencidas de la necesidad de crear una conciencia ecológica, que impulse el compromiso social-ambiental y favorezca una interacción responsable de la sociedad con el medio ambiente. El objetivo de este taller, como lo dijimos al inicio, es propiciar un espacio de reflexión sobre temas ambientales que permita vincular el trabajo que realizamos con información teórica sobre Medio Ambiente. De lo que se trata es de ir construyendo juntos y juntas, una nueva visión sobre las relaciones entre las personas y entre éstas y la naturaleza, visión basada tanto en la dignidad inherente de todos los hombres y mujeres por nuestra condición humana, como en la responsabilidad que tenemos en la salvaguarda de todo lo creado. Creemos también que, para alcanzar tal visión, hace falta trabajar con muchas herramientas. Los datos (históricos, jurídicos, científicos, éticos, sociológicos) son una herramienta, pero sólo una. También son necesarios los sentimientos y emociones personales, los juicios individuales y de grupo y, sobre todo, el compromiso activo que cada uno/a asuma para tratar de hacer realidad, en su vida cotidiana, esa visión humanizadora que se va construyendo. María del Mar Clapera Gómez rscj Provincia de México – Nicaragua |