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23 de junio, 2004 Estimados Señores miembros del Consejo de Seguridad, Les escribimos para informarles de la iniciativa “Pausa por la Paz”, una campaña mundial de base por la paz y esperanza. En este tiempo de extrema violencia y sufrimiento en el mundo miles de personas han unido sus voces en este importante esfuerzo. Cada día entre Pascua y Pentecostés más de 36,000 hombres, mujeres y niños han hecho una pausa, convencidos de que la paz comienza en casa y en cada persona. El objetivo de Pausa por la Paz es detenerse unos breves momentos cada día, al mediodía para reflexionar y re-comprometerse con la paz diciendo: Renuevo mi compromiso de trabajar por la paz con espíritu de esperanza. Hacer esta pausa a mediodía en cada país, ha permitido que, debido a los distintos horarios según las zonas, se logre hacer una cadena de oración continua en todo el mundo. Entre los participantes ha habido niños de escuelas y sus maestros, así como familiares, ex-alumnos y asociados, amigos, vecinos, parientes, compañeros de trabajo y colegas, quienes a su vez han pasado la idea a sus amigos, vecinos, parientes, compañeros de trabajo y colegas. La iniciativa “Pausa por la Paz” se ha transmitido de varias maneras, – por ejemplo, una persona escribió a su periódico local comunicando la iniciativa y éste publicó su carta; otros han impreso la llamada a la paz en semanarios y boletines. No es posible llegar a conocer el verdadero impacto que esta acción ha tenido en realidad. Aunque todas estas personas se comprometieron a trabajar por la paz en un modo personal, la motivación para un compromiso tan consistente está clara. Desde Australia hasta Zimbabwe, de Venezuela hasta Inglaterra, las personas desean lo mismo: la paz y no la guerra; la vida, una vida digna, y de bienestar, y no la desesperanza y la muerte a causa de la violencia, la pobreza, el hambre y la enfermedad. “Nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas” les urgimos a hacer todo lo que posible para hacer realidad el deseo más profundo de cada persona: la paz y una vida con dignidad. Les suplicamos que nos ayuden a romper el ciclo de violencia y pobreza. Les pedimos fuerzas de mantenimiento de la paz con mandatos que les permitan mantenerla. Les imploramos trabajen por un desarrollo humano mantenido, esta es la clave para que el mundo pueda sobreponerse a la pobreza crónica. Situaciones en países tales como Haití, el Sudan e Irak presentan a las Naciones Unidas una oportunidad para comprometerse a una acción centrada la persona. Así podrá mostrar al mundo la efectividad de esta Organización para hacer realidad la paz y la estabilidad. En nombre de todos los 36,000+ participantes, especialmente de la juventud, les damos las gracias por escucharnos y actuar movidos por nuestras urgentes súplicas: conseguir traer paz y la seguridad a nuestro mundo y a nuestras vidas. Congregations of Saint Joseph, UN-NGO Office Hijas de la Sabiduría Dominican Leadership Conference Instituto De La Bienaventurada Virgen Maria, Oficina ONU-ONG Asociación Internacional de la Presentación Sisters of Mercy, UN-NGO Office Hermanas de Notre Dame de Namur, Oficina ONU-ONG Sociedad del Sagrado Corazón, Oficina ONU-ONG |