 |
|
 |
|
perfil: Kim Young Ae rscj, Provincia de Corea |
|
|
|
01.02.06 |
 Kim Young Ae rscj, Maria Isabel (“Chabe”) Garcia Huidobro rscj Durante los ?ltimos diez años, he trabajado en formaci?n inicial, tres años como directora de vocaciones, y siete como maestra de novicias. Ahora he recibido una nueva llamada para ser una de las directoras de la “Probaci?n” (periodo de preparaci?n para la profesi?n final en la Sociedad del Sagrado Coraz?n). Acabo de llegar de Suramérica donde visité cinco pa?ses (México, Per?, Chile, Argentina y Bolivia). Viv? all? durante nueve meses para lograr una mejor idea del continente y al mismo tiempo conocer a religiosas j?venes del Sagrado Coraz?n que hab?an ya profesado (religiosas que a?n no han tomado los votos finales) en cada provincia. Pero primero necesitaba aprender español para este nuevo servicio. Estoy muy agradecida de haber tenido esta oportunidad para conocer la realidad de Suramérica personalmente, ya que es muy diferente leerla, o que te la cuenten. Los ?ltimos nueve meses que he vivido en Suramérica han influido mucho en m?. Mientras estudiaba español en el “Instituto de Idiomas Maryknoll” de Bolivia, aprend? no s?lo el idioma, si no también acerca de las diferentes culturas e historia del continente. Estuve mucho tiempo en Bolivia - uno de los pa?ses m?s pobres de Suramérica debido a la pol?tica econ?mica - que ahora est? luchando por reconstruirse. El d?a antes de salir del pa?s, sus ciudadanos eligieron presidente a Evo Morales, quien ser? el primer presidente ind?gena. También fui testigo de muchas esperanzas y temores. Los pueblos del Altiplano y del Amazonas suponen casi las dos terceras partes de la poblaci?n de Bolivia, la proporci?n ind?gena m?s alta del hemisferio. La mitad de la poblaci?n vive con menos de dos d?lares diarios. Durante mi estancia all?, vi muchos controles de carreteras puestos por los ind?genas. ?sta, parece ser la ?nica forma que tienen de que se oigan sus voces. Un indio quechua me dijo, cruz?ndose de brazos frente a los camiones, como con una lejana evocaci?n de la Plaza de Tianamen: “Nuestras culturas han estado bloqueadas durante 500 años. Esta es nuestra ?nica voz”. Como nuestra Sociedad no tiene comunidad en Bolivia, viv? en la comunidad de las HH. de la Caridad. En mis 25 años de vida religiosa fue mi primera experiencia de convivir con otras hermanas. Ello me proporcion? una perspectiva diferente respecto a mi propia congregaci?n. Viv? en la casa Provincial de Cochabamba. Hab?a misioneras de cinco pa?ses diferentes: Estados Unidos, México, España, Per? y Bolivia. Las hermanas acaban de celebrar el 40º aniversario de su estancia en Bolivia. Su estilo de vida es bastante diferente al nuestro. Me encant? vivir con ellas; me aceptaron como si fuera su propia hermana. Me explicaron que Santa Magdalena Sof?a, en una ocasi?n en que cay? enferma, vivi? en su comunidad de Par?s. Aunque tienen largos periodos de oraci?n privada, el centro de su devoci?n es principalmente la oraci?n en comunidad. Echaba de menos “compartir” en comunidad. Sin embargo, ahora aprecio m?s nuestro carisma, especialmente nuestra vida de oraci?n personal contemplativa. Soy la segunda de seis hijos en mi familia. Tengo una hermana mayor, dos hermanos y dos hermanas menores. Mi hermano menor es sacerdote diocesano en Se?l. Nac? en una familia cat?lica. Pertenezco a la sexta generaci?n, lo cual significa que durante que hubo m?rtires en mi familia durante las persecuciones en los 220 años de historia de la iglesia cat?lica en Corea. Mis padres nos enviaron a la escuela parroquial y crecimos en un ambiente religioso. Muchos de nuestros t?os y t?as fueron sacerdotes y monjas. Antes de entrar en la Sociedad del Sagrado Coraz?n, di clases en la escuela dominical elemental de la parroquia a la vez que ejerc?a como maestra a tiempo completo en un colegio elemental de Se?l. Mi experiencia como maestra me condujo a la Sociedad del Sagrado Coraz?n, en la cual ingresé en 1981. Mis años de formaci?n en la Sociedad del Sagrado Coraz?n fueron de oraci?n, estudio de la vida religiosa, su significado y su posible impacto en nuestra sociedad. Como novicia, mi trabajo consisti? en enseñar educaci?n religiosa a niños de una zona de minas de carb?n, en donde nuestras hermanas trabajaban. Al mismo tiempo, trabajaba como obrera en una f?brica. Esta ?ltima experiencia de trabajar y convivir con adolescentes sin educaci?n, ni preparaci?n, tuvo un profundo efecto en m?. Me di cuenta de primera mano de como viv?an en realidad los obreros y los pobres, y vi las condiciones por las que sufr?an. Mis compañeros de trabajo eran adolescentes sin capacitaci?n, ni educaci?n. Después de hacer mis primeros votos, continué enseñando durante dos años en parroquias muy pobres, y adem?s ayudé a preparar a adolescentes y adultos para que recibieran el bautismo, la comuni?n y la confirmaci?n, para que pudieran convertirse en miembros activos y responsables de la Iglesia. Estaba contenta de poder ayudarles a desarrollar su fe para que pudieran comenzar a creer en Dios como adultos. En 1986, me enviaron a trabajar en el Centro de Educaci?n Religiosa de la Catedral de Myong Dong. Me encontré continuando mi trabajo de educaci?n para adultos, ayud?ndoles en su formaci?n continuada y dirigiendo retiros para grupos de j?venes y de adultos. Disfruté siendo parte del desarrollo de su fe. En ese momento comprend? que la cultura es el n?cleo mismo de la evangelizaci?n. En 1989, me enviaron a trabajar en el Ministerio de Adolescentes del Departamento de Educaci?n de la Di?cesis de Se?l. Mi trabajo de educar a j?venes adultos en la fe continu?. Posteriormente, mi deseo de aprender m?s Teolog?a y avanzar en mi propia educaci?n, para intentar convertirme en una mejor educadora, me llevaron a los Estados Unidos, antes y después de mis votos perpetuos, donde me licencié en la Universidad de San Luis. Continué los estudios de Teolog?a Pastoral en la Uni?n Teol?gica Cat?lica de Chicago, consiguiendo mi Maestr?a en Artes en 1995. Cuando estudié Teolog?a Pastoral, me centré m?s en “temas femeninos”. Estaba muy interesada en trabajar en asuntos de la mujer. Aunque hab?a estudiado en los Estados Unidos, traté de introducir en mi experiencia de aprendizaje la contribuci?n y visi?n interior de mi propia cultura y decid? trasladar lo aprendido a mi visi?n global como mujer coreana para poder integrar estos estudios en mi propio ser. Mientras estudié Teolog?a, tome también un programa de pr?cticas en direcci?n espiritual en el centro Claret de Chicago. A mi regreso a Corea, me fui concienciando cada vez m?s del papel de la mujer en la Iglesia y de su espiritualidad en el contexto asi?tico. Trabajé como presidenta del comité femenino en la reuni?n celebrada en Corea de Superioras Mayores Religiosas (AMOR por sus siglas en inglés de “Reuni?n de Religiosas de Asia y el Pac?fico”). Entonces, Son In-Sook rscj era presidenta del Comité Ejecutivo de AMOR. Participé en AMOR XI, que se celebr? en Bangalore, India, en 1998. En esa reuni?n aprend? mucho sobre la realidad de las mujeres en Asia. El ecofeminismo se convirti? en algo muy importante en mi propia espiritualidad. Mi experiencia de “probaci?n” fue muy positiva y vigorizante. Todav?a recuerdo los ejercicios espirituales de treinta d?as. Fue la apertura a una nueva etapa de mi vida. Al experimentar el amor incondicional y fuerte de Dios, pude abrazar toda mi vida, ver mis sufrimientos y dolores pasados como un verdadero regalo de Su amor. Esto me ha dado una gran libertad interior y un gran deseo de seguir a Cristo en la misi?n del Reino. En la Sociedad, soy consciente de nuestro esp?ritu educador, y a través del servicio de la educaci?n, he ido creciendo en comprender como puede ésta liberar y conducir a la autorrealizaci?n. Gracias a mi experiencia en el trabajo de formaci?n, he llegado a comprender lo que realmente es una relaci?n. Estoy convencida de que Jes?s es el ?nico que puede cambiar y formar nuestras vidas: Jes?s es el ?nico formador. La experiencia como Directora de novicias no fue f?cil, pero me encant? y agradec? a Dios el haber podido acompañar a las j?venes hermanas, y ser testigo de su desarrollo espiritual. Vivir con religiosas del Sagrado Coraz?n de otros pa?ses me ha ayudado a entender el significado de la internacionalidad y el de la diversidad de idiomas y culturas. Como miembro de la Sociedad, mi visi?n del mundo se ha ido ampliando gradualmente. En mi tiempo de descanso disfruto de la m?sica, baile, nataci?n y de conocer personas y formar relaciones, as? como también de estar sola. Me gusta conocer nuevas culturas, escuchar diferentes puntos de vista, y compartir mi propia cultura. En el pasado, siempre disfruté trabajando en equipo. Ahora voy a Roma. Me siento igual de Abrah?n cuando le pidieron que dejara a su padre y su hogar. Dej? su pueblo sin saber a donde iba, tan s?lo con su fe en un Dios amante que le conducir?a por el camino recto. Yo también, al igual que Abraham, dejaré mi hogar para aventurarme a lo “desconocido”. Siento que he tenido una gran variedad de experiencias en la vida, y que he trabajado con y para muchos j?venes, los cuales espero me ayuden a iniciar esta nueva y emocionante aventura. Deseo fervientemente trabajar en equipo con Chabe (Maria Isabel Garcia Garcia-Huidobro) ), y que nuestro tiempo juntos sea bendecido por el Esp?ritu Santo para ayudarnos a aprender nuevas formas, no s?lo de servir a las probanistas, si no también de conducir y modelar el resto de nuestras vidas mientras hacemos todo lo posible para vivir la misi?n de la Sociedad. |
|
Última modificación ( 27.01.06 )
|
|
 |
|
|
 |