Convertir en PDF Version imprimable Suggérer par mail
05-01-06

El  dolor asumido  florece


argentina.jpg
Egypt, Cecilia van Zon rscj
“Vivir es nacer lentamente hasta hacerse “

¿ Cómo aproximarnos al Misterio del dolor ,tocando esas fibras humanas tan profundas que nos dejan al desnudo?  ¿Dónde apoyarnos?  ¿Cómo caminar y movernos en este túnel de oscuridad buscando la Luz  que de sentido?

Dolor - desesperación
En un pequeño pueblo riojano de Argentina  una parejita como tantas, comienzan su vida juntos.  Nace su primera hijita. ¡ Al año se ahoga en el canal de agua que pasa por las casas regando  los nogales que sustentan su vida! El dolor ya los golpeaba fuerte desde sus 16 y 18 años.
A los dos meses nace una niñita y van dolorosamente descubriendo que es ciega. El sufrimiento se asoma con un rostro inexplicable. ¡Y no queda ahí! ¡A los cuatro años nace un niño que también dolorosamente descubren que es sordomudo!
Un camino de dolor, de calvario, de cruz, se clava en esta familia y es grito y  pregunta muy honda para ellos y para todo un pueblo! ¿Dónde está Dios?

Más allá de palabras de consuelo un profundo silencio se hace escuchar ante historias como estas de tanto dolor. No hay palabras, no hay respuestas, solo surgen preguntas existenciales que no calman  ni explican el dolor y que a veces llegan a agudizarlo al sentir la impotencia y la desesperación.

El dolor nos hace tocar esas fibras humanas tan profundas donde la perplejidad y la pregunta por el sentido, brotan como un grito.

¡Surgen tantas opiniones!
  • ¿Será un castigo de Dios?...
  • Ellos no cuidaron , ellos tienen problemas genéticos...
  • ¡Pobres! No merecían eso porque son buenos...
  • No! Dios no castiga...
  • Es el destino de ellos...
  • ¿ Por qué ???... Yo no merecía esto ...  por qué a mí?...
  • ¿Qué significa este mal que sufro y no merezco?

Más allá de las preguntas, el dolor está, se hace sentir presente y deja expuesta la vida que cotidianamente sigue su curso, pero ahora con esta carga y en busca de sentido!

Un  sufrimiento así  toma toda nuestra persona, psicológicamente, moralmente y espiritualmente. Jesús de Nazaret  también lo experimentó e hizo suya la experiencia humana de tantos y tantas que antes y después, gritarían desde lo hondo de su ser:

  • ¡ Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?
    ¡lejos de mi salvación  la vos de mis rugidos!
    Dios mío de día clamo y no respondes,
    También de noche, no hay silencio para mí. “      
                                Sl. 21  y  Mc.15, 34

Experiencia de tocar fondo, experiencia de oscuridad, de sin sentido, de sentir en carne viva la impotencia, la fragilidad. ¡Nuestra vulnerabilidad de ser criaturas!

En el libro de Job también él, expone esta desnudez humana, cuando nos alcanza el dolor, llevándonos a esta experiencia tan honda  que nos hace clamar como él, tocando el límite del sin sentido de la vida:

“¡ Maldito el día en que nací!
Y la noche en que se dijo: ha sido concebido un hombre.
Conviértase ese día en tinieblas ...  
¿ Por  qué no morí al salir del seno
y no expiré cuando salía del vientre?...   
                        Job.3,3-4 ;  11

“ Tus manos me han modelado, me han formado,
y luego, enojado, ¿ me quieres destruir?
Acuérdate que me amasaste como el barro
y que me harás volver al polvo
¿ No me derramaste como leche
y me hiciste cuajar como el queso?
De piel y de carne me cubriste
y de huesos y nervios me tejiste.
Tu me hiciste el favor de darme la vida
con gran dedicación cuidaste de mi respiración.
Pero, veo que tenías secretas intenciones
y sé que en tu pensamiento está
vigilarme cuando peco
y no disculparme ni una falta.
¡Si, soy culpable! ¡Desgraciado de mí!
Y si soy inocente no me atreveré a levantar la cabeza;
estoy rojo de vergüenza, embriagado de aflicción.
estoy agotado pero como un león me persigues,
te gusta triunfar sobre mí;
redoblas tus ataques
y tu furor aumenta en contra  de mí.
Tus tropas de refresco me asaltan sin tregua
¿Por qué me sacaste del seno materno?
Habría  muerto y ningún ojo me habría visto...”    
                        Job. 10,9-18

¡Frente a esta  experiencia nos quedamos sin palabras! Acogiendo sórdidamente un dolor que sentimos injusto.
¿Quién no pasa por la vida por esta impotencia de sufrir y de ver sufrir?
¿No será que el dolor  esconde “un secreto” que es  parte y condición de la Vida para poder hacernos verdaderamente humanos?

Job  se anima a cuestionar a Dios. No acepta pacientemente. Pelea al dolor!


Dolor-crisis

¡Al dolor lo acompaña una crisis, un parto!

Después del impacto y del silencio  esta pareja comenzó a vivir una rebeldía contra el absurdo   del sufrimiento. Y la niñita ciega  comenzó  a movilizar a su mamá especialmente,  en busca de una salida para ella!
Búsqueda de posibilidades, apertura, salida  del pueblo luchando por un futuro mejor.
Más tarde lo mismo con su hijito sordomudo.
El sufrimiento y la lucha por posibilidades entremezclados conviven así  cotidianamente abriendo camino a brazo partido.
Su madre se transforma en una verdadera autodidacta. Estudia braile, señas y ella misma  enseña a los maestros. Se consiguen diagnósticos y lo necesario para  la discapacidad de cada uno de los chicos.
Se trabaja por la integración escolar con el Ministerio de Educación.
Los maestros de la zona se abren perplejos a esta posibilidad, no sin rechazo al comienzo. Y  así cada día  nuevos pasos que nos llaman a humanizarnos.

La misma rebeldía y la crisis, pueden ser un peligro o  una oportunidad , llegando a transfigurarse.

¿Qué esconde el dolor, que da esa fuerza interior  para luchar, haciéndonos  sacar a la luz,  un potencial  que tenemos en el corazón humano como personas y como pueblo?

Dolor-luz
¡El dolor florece!

Cuenta el evangelio de Juan que un día  le preguntaron a Jesús:
“ Maestro, ¿por qué está ciego? , ¿por pecado de él o de sus padres?
Jesús respondió: “ No es ni por pecado de él ni de sus padres. Es para que ustedes conozcan a Dios por lo que va a hacer en este hombre.                                          Jn.9.1-2

Actualmente, viviendo todavía  un largo proceso de luchas y esperanzas, dificultades y grandes desafíos  estos niños  son luz en  su propia  familia, en su pueblo, en la Rioja y en muchos lugares incalculables de contabilizar. Sus vidas han “tocado” personal y comunitariamente, han hecho  crecer y madurar en círculos concéntricos, como círculos en el agua, a muchos y muchas que hoy conocemos su historia, el sufrimiento de sus padres,  su lucha, “su parto” de Vida!

¿Qué dinámica encierra el dolor en sí, que haciendo tocar fondo en esa experiencia de muerte, surge la vida, floreciendo y manifestando el Amor como victoria?

Parecería que un Misterio Mayor  envuelve  al dolor y que también nos deja sin palabras, como maravillándonos de lo más humano que encierra.

Parecería que la experiencia nos muestra una y mil veces, desde la Naturaleza en sus fases, hasta el Amor rompiendo la lógica del hundimiento en el  fracaso en el sin sentido, que el dolor es parte del proceso de hacernos  verdaderamente humanos.

Parecería que cada vez que nos enfrentamos a un dolor fuerte, que aparentemente nos corta la trama de la vida, surgen posibilidades insospechadas que terminan por hacernos reconocer al Dios de la vida, abriéndonos paso y acompañándonos a superarlo en definitiva victoria de ¡Vida Plena!

Pero hay que creer! Hay que re-leer y ayudar a re-leer  una y otra vez, este tejido  de la vida, desde la fe y la confianza  de que El camina con nosotros y nosotras en una historia de Amor donde la muerte y el dolor no tienen la última palabra.

¡Entonces, no importaría  tanto explicar el sufrimiento que es casi imposible y generalmente nos hace quedar en palabras huecas , sino ayudar a enfrentarlo, a re-leerlo en lo que aparentemente no se ve ,ni se explica, ayudando a desatar su dinámica interna que nos lleve a la experiencia de Dios y de su Vida en medio de  nosotros y nosotras, como el Dios “mayor” que el sufrimiento!


Dolor - compasión
¡También el dolor hace su llamada a la compasión!

En este pequeño pueblito de la Rioja y en tantos lugares  se creó el Taller” Mi Nuevo Sueño” para niños y jóvenes con otras capacidades. Es espacio de muchas y muchos que partiendo de una experiencia de dolor se fueron encontrando en sus posibilidades de vida!
Y paradójicamente desde esas posibilidades y desde su sufrimiento son Luz y movilizan sentimientos y acciones de verdadera compasión que transforman y re-crean la realidad. El tejido de la sociedad se va haciendo más humano desde estos pequeños espacios. Se hace patente que en toda esa realidad de dolor Dios está presente. Se toca algo muy humano y muy divino!
¿Cuántas veces vemos sufrir con el rostro iluminado por Dios?

¡Todo el evangelio nos muestra un Jesús  acercándose a la realidad del dolor, tanto en cada persona, en cada situación, como  en el mismo pueblo.
Y al hacerlo sentía compasión! ¡Ese sentimiento lo llevaba a ponerse al lado... a actuar... descubriendo y manifestando con gestos y palabras el Rostro del Padre! Su Proyecto de Amor!

Corremos el riesgo de quedar mirando desde “fuera” al dolor. Tanto en los que sufren como en nosotros mismos. Jesús nos invita a seguirlo, a comprometernos en una Compasión Activa y Afectiva  para que el dolor  pueda florecer.

¿No será que nos  invita a ser y a hacer con El un nuevo tejido de la Historia  donde podamos integrar el dolor como parte de la vida?

¿No será que el dolor nos abre y nos mueve a la “con-pasión  humana” en el sentido más profundo?

Conclusión
¡El sufrimiento  nos hace saltar y vislumbrar el horizonte más profundo de la Vida!
¡Toca resortes internos muy profundos que nos abren a la Sabiduría, a la Creatividad!
Solo que parecería  que al tocar el límite del sin sentido en la experiencia humana, su reflexión no puede quedar  en  una suerte de ensayo teórico, sino en un re-leer  lo vivido  recogiendo la espiritualidad que encierra.
Así quedamos desafiados a creer y a crecer en la vida y en la vida de Fe, personal y comunitariamente.
¡Asumiéndolo nos va desvelando el Misterio que encierra! Despojándonos nos hace florecer!

Así  podremos terminar de rezar el Salmo 21
          “ Más tú, Señor, de mí no te separes
           Corre a socorrerme..
           Libra tu de la espada mi existencia,
            de las patas del can salva mi vida
           Sálvame de la boca del león,
            de los cuernos del toro mi pobre alma.

           Yo hablaré de tu nombre a mis hermanos
           Te alabaré también en la asamblea...
           Porque no ha despreciado ni ha desdeñado
            al pobre en su miseria...
           Para ti mi alabanza en la asamblea,
            mis votos cumpliré ante tu vista....
      
           ¡Rey es Dios, Señor de las naciones!
           Todo mortal honor le rendirá.
           Se agacharán a verlo los que al sepulcro van.
           Para Dios será solo mi existencia
           Lo servirán mis hijos, hablarán del Señor a los que vengan,
           A los pueblos futuros: que es Justo dirán
           Tal es su obra.”                                   Sl. 21


O  también como Job podremos afirmar
                   “Yo te conocía solo de oídas
                     pero ahora
                     Te han visto mis ojos.”                     Job.42,5


Josefina Tiscornia  rscj
Provincia de Argentina - Uruguay
Dernière mise à jour : ( 05-01-06 )
 

© RSCJ International | Website by CEDC