foco: Mujeres por la paz en Karamoja Imprimir E-mail
04.01.06

Rostros de Karamoja
 Lol?n Menéndez rscj

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Lol?n Menéndez rscj

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Mujeres por la paz en Karamoja

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Desde hace dos años he estado trabajando con un grupo interreligioso de l?deres que llevan a cabo iniciativas de paz. Al principio una religiosa Comboniana y yo formamos un grupo de mujeres de unas diez de cada parroquia en nuestra zona de Matheniko y Bokora, dos grupos étnicos de Karamoya que tradicionalmente se pelean entre ellos. Al principio no  result? f?cil a las mujeres el encontrarse para reflexionar sobre la paz y como persuadir a sus maridos e hijos de dejar de hacer redadas de vacas. Las primeras horas de nuestros encuentros se viv?an en un ambiente hostil. Poco a poco, al reunimos en distintas localidades con ellas en encuentros que el grupo que acog?a tenia que preparar, los muros de hostilidad fueron cayendo y poco a poco fuimos llegando a tener reuniones cordiales en que la antigua amistad de hace como un siglo se ha ido recuperando.

?ltimamente, el grupo de Lideres llamado Monarlip (Moroto Nakapiriprit Leaders Initiative for Peace – Lideres de Moroto y Nakapiritpirt a favor de la paz) ) recibi? la aprobaci?n de sus estatutos. Este grupo se compone de un pastor anglicano como presidente, de vicepresidente, el Khadi principal de los musulmanes de la zona, como secretario un pastor pentecostal, y de tesorero, un sacerdote cat?lico. Tambien son miembros cuatro mujeres perteneciendo a los mismos grupos. Yo represento a las mujeres de la iglesia cat?lica. Las reuniones del ejecutivo no son siempre miel sobre hojuelas. La diferencia de teolog?a es muy notable. Lo aceptarnos, y seguimos adelante con lo que nos une y no lo que separa. El hecho de que un grupo as? colabore y lo haga con entusiasmo de por si ya es un testimonio de paz y de armon?a. Aqu? no nos llegan los miedos del Al-qaida. Estos musulmanes son gente sencilla sin ning?n prejuicio importado del exterior.

Antes de ser registrados con el Gobierno como una pequeña ONG hab?amos hecho mucho trabajo juntos. Nuestro foco es cambiar una mentalidad hostil y violenta por una cultura de paz. Hemos hecho varias campañas en los dos distritos de Moroto y Nakapiripirit, yendo zona por zona, en grupos de dos o tres. Tenemos como material did?ctico unos grabados que presentan las causas de violencia que habr?a que erradicar. Ofrecimos sesiones de formaci?n, grupo por grupo, a distintas generaciones tanto de mujeres como de hombres. Luego impartimos un curso para 50 “Maestros de la Paz”. Para ello elegimos a 10 Imams musulmanes, hombres y mujeres, otros tantos maestros de la iglesia anglicana y otros 10 pentecostales.  Nosotros los del equipo de gobierno de Monarlip también participamos con algunos voluntarios, hasta que completamos el numero 50. El primer d?a fue muy impresionante vernos a todos con los compañeros que se nos hab?an asignado. Fue un trabajo arduo que duro tres semanas intensivas, yendo de poblado en poblado compartiendo con la gente lo que hab?amos preparado. Las mujeres de los distintos grupos durante los d?as de formaci?n compusieron cantos que se refer?an a la imagen presentada. Al poco tiempo la gente se nos un?a cantando como una coletilla la moral de la historia. Yo a veces pensaba que hab?amos vuelto al tiempo de los juglares por los métodos usados. La verdad es que en este contexto sencillo son perfectamente aceptables. De momento estamos preparando con el grupo de Mujeres un programa de radio.Nos han pedido que usemos cantos y drama (aunque no es T.V. Quizas esto venga mas tarde).

La semana pasada tuvimos la primera reuni?n de todos los grupos juntos. La celebramos aqui en Naoi. Era una delicia el ver a estas mujeres relacionandose una con otra sin miedo ni prejuicio Las musulmanas con sus velos y bolitas en
la nariz, las anglicanas uniendose a ellas con una especie de uniforme en tela africana. Las nuestras, mujeres rurales llenas de sabiduria y empeño.
Avanzamos mucho al poner en com?n lo que cada grupo pod?a contribuir al programa de paz. Tendremos mas tarde una segunda sesi?n. En ella se habla a fondo de lo arraigados que est?n aun los ritos de las mujeres para mandar al hombre a la guerra, el j?bilo cuando ellos traen el bot?n. Todo esto lo escenificamos y ponemos en forma de cantos. Uno de ellos dec?a que un grupo de mujeres tiene mucha mas influencia que una mujer sola.

El objetivo de este programa es el de sensibilizar a todo el mundo sobre las causas de la violencia como parte integrante de la vida en Karamoja. Un ejemplo claro de esta sociedad polig?mica: un padre se casa con diferentes mujeres y toma como dote las vacas de la familia, mientras tanto su hijo tiene que esperar hasta que el padre ya no contraiga ning?n matrimonio m?s. Tal frustraci?n por parte de su hijo puede llevarle a matar a su padre a fin de obtener las vacas como dote de su propio matrimonio.

Durante el curso, se muestran 4 dibujos con escenas de la vida en Karamoja, se explican y los dibujos y se converdsa sobre ellos. A cada persona (no s?lo a los 50 profesores que acabaron el curso, sino a la gente de base del grupo de formaci?n ) se les da un folio con los 4 dibujos, para que los muestren y divulgen el mensaje cuando vuelvan a casa.

En las muchas millas por las que he viajado tanto a pie como en coche, con estos “compañeros de la paz”, hemos encontrado ancianos y ancianas con el libro bajo el brazo, caminando a enseñarlo a otros. Un ejemplo delicioso es el dos ancianas, analfabetas, sentadas en medio de un grupo de hombres bajo su ?rbol. Tenian su albun de dibujos, y “enseñanban” a los hombres: ¡Sin duda, el cambio ya est? llegando a Karamoja! Las mujeres, años atr?s, jam?s se acercaban a los hombres sentados bajo su ?rbol, ya que es el lugar donde se reunen para planear razias. Estas mujeres estaban enseñando a los hombres c?mo evitar la violencia y llegar a ser instrumento de paz.

Otra faceta de mi trabajo es la formaci?n de mujeres lideres rurales que a su vez van a enseñar a otras mujeres lo que han adquirido en su formaci?n. En cuanto acaben las labores del campo van a empezar a enseñar en los poblados. Yo las visito en sus familias y puestos de trabajo.

No cabe duda que el proceso lo hemos empezado pero que es muy lento pero estamos convencidos de que con tes?n, poquito a poco la mentalidad ira cambiando hasta convertirse en una cultura de paz.

Que nuestro Dios, el de todos los credos,  oiga nuestra s?plica por un cambio de corazones, para quenuestro mundo de violencia se transforme gradualmente en un reino de paz.
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Paulina L?pez Ridruejo rscj
Provincia de Uganda - Kenya
Última modificación ( 22.12.05 )
 

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