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06 Dec 05

Argentina: Cumbre de los Pueblos        


Varias personas de la provincia de Argentina – Uruguay han participado en la Cumbre, y envían los siguientes artículos:

photos:http://www.cumbredelospueblos.org/
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Militantes de los sueños

Cuando era pibe y tenía un sueño “de los buenos” me esforzaba, ya despierto por imaginarme como seguía. Es más, recuerdo intentar dormirme nuevamente con la firme convicción de querer volver a soñar lo mismo…
Esta imagen se me venía a la cabeza en estos días de vuelta de Mar del Plata y de haber vivido la experiencia de la Cumbre de los Pueblos. “Hay que esforzarse para que los sueños no se mueran” y mucho más si queremos que esos sueños se plasmen en vida.

La cumbre de los Pueblos creo que tuvo mucho de eso. De gente que sueña, pero no está en las nubes. De gente que lucha, pero con la convicción de saber hacia donde se dirige. De gente que camina hacia la utopía de una América con lugar para todos y todas, pero que concreta ese caminar en proyectos que ya están en marcha, que se gestan en la cotidianeidad de los que no se resignan a lo que el sistema impone como camino único.
La cumbre de los Pueblos se construyó desde la diversidad y la tolerancia. Desde el recupero del proyecto histórico de la unidad latinoamericana, soñada por Bolívar, San Martín, Artigas y todos los próceres que la historia oficial nos los transformó en bronce, aislándolos del sudor humano y del calor del pueblo que bien supieron encarnar.
La cumbre de los Pueblos se desarrolló en medio del debate y la apertura, en oposición a los circuitos cerrados de televisión y del corral de vallas que encerró a los mandatarios (paradójicamente “defensores de la libertad”).
La cumbre de los pueblos incluyó, al pueblo de Mar del Plata (sin credencial ni identificación), a Cuba (dejado de lado en la Cumbre “oficial”), a los partidos y agrupaciones políticas y sociales de todo el  continente que quisieran acercar su voz. A la historia y presencia de los “dueños verdaderos” de estas tierras: los pueblos aborígenes, a los campesinos y trabajadores de las ciudades, a los desocupados, a los jóvenes, a los ancianos; a todos los que quisieran entrar.
Una cumbre inclusiva frente a la exclusividad del poder que deja afuera, nada nuevo para un continente que vive y sufre la explotación de los poderosos permanentemente.

La Cumbre de los Pueblos fue la militancia de la esperanza. De los que no le aflojan al desafío de pensar alternativas. Militancia de aquellos que no tenemos más certezas que la de construir juntos una patria grande fundada en la justicia para todos. Militancia de los que soñamos que la SOLIDARIDAD y la COMPLEMENTARIEDAD entre los pueblos tienen que ser las claves de la integración; y no los intereses económicos de un modelo que escandalosamente deja en la miseria a 220 millones de americanos.
Militancia de transpirar el esfuerzo de esta construcción. Al calor del debate y del pensamiento crítico. De la mirada honda que contempla la dignidad de las personas en primer lugar. Del esfuerzo de  valorar todas las dimensiones de la VIDA; la capacidad productiva y la creatividad artística, el desarrollo económico y el cuidado y valoración de la Naturaleza, la cultura toda (y no solamente la dominante disfrazada de única).

Valoro y reconozco en esos militantes la llama encendida de una Revolución gestándose. Fundada en la dignidad y en volver a poner los pueblos de pie. Fundada en la confianza en que aquellos valores del Reino de los pobres son posibles como camino y punto de llegada. Es la Revolución de la justicia tan largamente esperada. Es la Revolución de aquellos militantes de los sueños que mantuvieron la mecha prendida aún en los tiempos más oscuros. Es la Revolución del Hombre y la Mujer nueva. Es el camino posible hacia una alternativa.
Es nuestra.

Hernán Scibona
Coordinador Pastoral Colegio Villa Jardín

y Voluntariado Mano a Mano por la Vida


Haber podido participar ha sido una bendición

Personalmente creo que sobre todo, me ha ayudado a “cargar de sentido” al quehacer cotidiano. Lo que parece muy pequeño hecho en el ámbito desde donde me muevo, se vuelve amplio y profundo en lo compartido. La experiencia de escucharnos en nuestras luchas, la direccionalidad que les vamos dando a las alternativas que creamos tienen semejanza de colores: Detalles más, detalles menos, andamos caminos muy parecidos. Esto me ha hecho poner fuertemente la confianza en la hermandad latinoamericana tan soñada!!
Vengo con el corazón cargado de iniciativas, sorprendida de la fuerza de nuestra identidad popular y lo que se gesta en silencio, paso a paso.
Con asombro he escuchado a nuestros hermanos estudiantes cubanos, venezolanos, ecuatorianos hablar del caminar en sus ámbitos estudiantiles y hacia dónde van andando, el compromiso con que asumen sus carreras y la conciencia del para qué se están formando.
Los pueblos originarios han tenido un fuerte protagonismo y con claridad han usado su voz: ya no más otros que hablen por ellos!! Aportaron su colorido y ese sentido de fiesta por estar vivos. Un estribillo que hacían decía así:

“Sigo sigo resistiendo
sigo sigo recordando
sin perder nunca la esencia.
Es tu esencia y es semilla
Que está dentro nuestro por siempre
Se hace vida con el sol y en la Pachamama florece”


Los oía soñar con un hombre nuevo, con un mundo mejor y más humano y me ensancharon el corazón.
Por otro lado, creo que me conmovió también encontrar presencia explícita de la Iglesia Católica, siempre camuflada y tímida en estos ámbitos. La vi apropiándose de su propio espacio, dando la cara, juntándose, atreviéndose, y no fue poco.
La experiencia fue que ya no le da lo mismo “estar que no estar”, el desafío obviamente es inmenso, sería ingenuo pensar que “ya está” pero aún en eso me parece que hay más olor a Reino: “está… pero todavía no”.

Graciela Pappalardo
Secretaria Provincial, provincia de Argentina - Uruguay


Desinformación ¿intencional?

Tuve la suerte de participar la semana pasada de la III Cumbre de los Pueblos que se realizó en Mar del Plata en forma paralela a la cumbre de las Américas (la de los presidentes). Esto que escribo a modo de reflexión no quiere ser un compartir lo que he vivido allí, sino más bien es fruto de observar pasmado lo que los medios estuvieron informando y lo que yo tuve la oportunidad de presenciar.

Lo que me llamó más la atención fue como se ligó en los medios de comunicación los disturbios y las medidas de seguridad a la cumbre de los pueblos. Incluso antes de viajar mucha gente me preguntaba si no tenía miedo de lo que pudiera ocurrir. ¡Yo mismo saqué un pasaje en micro (porque me tenía que volver antes) 15 días antes por miedo a que hubiera problemas de seguridad! Al llegar a Capital el viernes por la tarde muchos me preguntaron “si había estado tirando piedras”, “si había visto los desmanes ocasionados por algunos grupos”. Bueno... no.... la verdad es que nada de eso ocurrió.

Vale la pena aclarar que la III Cumbre de los pueblos no fue una “anticumbre” como se la calificó en los medios de comunicación. Fue una cumbre “a favor de”, una cumbre de construcción desde los pueblos, construcción de alternativas, a favor de la vida, de la soberanía de los pueblos, de la integración americana, de la autonomía. Todas cosas positivas. Si eso es “en contra de”, es en contra de la muerte y la pobreza, y de aquellos que la generan. Me parece importante aclarar que lo que se buscó es construir alternativas y no oponerse a nada por el mero hecho de hacerlo.
La III Cumbre de los pueblos se desarrolló en forma completamente pacífica, fue un espacio de encuentro, de formación. Lejos de la “zona de exclusión”, abierto a la participación de quien quisiera y no “encerrado”... en la luz y no en la oscuridad.
La marcha, a la que se sumaron personas que no participaron activamente de la cumbre (algunos personajes conocidos como Maradona, Teresa Parodí, Bonasso, etc), fue completamente pacífica, una muestra de la unión de los pueblos y de la búsqueda de la paz y de la vida por sobre toda las cosas

Me molesta mucho lo que hicieron los medios dejando bastante de lado lo esencial de nuestro encuentro, generando confusión con otros grupos violentos que no tenían nada que ver con la III Cumbre de los pueblos, difundiendo sobre todo lo que pasaba en la cumbre de las Américas y dándole un lugar central a las piedras, los palos y los incendios.

Esto me ha dejado como enseñanza que debo desconfiar cada vez más de los medios de comunicación y me ha dejado reflexionando sobre quienes son los que ganan cuando se desinforma de esa manera, cuando se mezclan las cosas y no se informa de las alternativas, cuando lo que proponen los medios es que o uno está a favor de la cumbre de los presidentes o es un violento descerebrado.
Yo, y ahora más convencido, creo que es posible otra América, que surja de la participación del pueblo y de la paz, que no se deje pisar y que busque construir, ... sin la necesidad de tirar ninguna piedra
Otro mundo es posible, otra América es posible.
Sí a la Vida y a la Paz.

Esteban Altamiranda
Catequista Colegio Villa Jardín
y Voluntariado Sagrado Corazón)


El foro se pudo dar porque la vida religiosa y los grupos ecuménicos están con los pobres.

A partir de la participación de  una Hermana de la Junta Directiva de CONFAR  en el lanzamiento de la Cumbre, entendió todo lo que significaba y dijo “estamos”, lo hablaron en la Junta Directiva y se involucraron en estar en la Cumbre.
 
Se formó un espacio ecuménico, estuvo el MEDH primero, gente del CLAI y abierto a diferentes movimientos sociales a quienes coincidieran con esto: “el mundo nuevo, el otro mundo posible, es el Reino”. Luchar por el Reino es luchar por estar en la construcción de ese otro mundo posible. Eso es solamente lo que hacemos nosotros desde nuestras prácticas que también son el Reino y la pertenencia a un espacio mucho más amplio que pretende ser abierto y que lo es, porque incluye a todo aquel que quiera luchar por la vida y consensuar aquellas prácticas que apuntan a otra América posible.
El Foro se pudo dar porque la vida religiosa y los grupos ecuménicos están con los pobres. Tenemos una práctica, un aprendizaje y una lectura del Evangelio distinta a la que tienen algunos en la iglesia . Sabemos que es desde los pequeños, que la práctica de Jesús fue una práctica desde la persona, una práctica hacia la liberación profunda desde los pequeños. Entonces, todo ese caudal  de vida fue creando una instancia en que nos fuimos fortaleciendo en esa posición. De ahí surge  la presencia de lo ecuménico.
El tema fue conjugar militancias, experiencias y estoy feliz de que eso haya pasado, de percibir que el Reino pasa por esta manera.

Esta cumbre, como conjunto, es la primera que es de construcción de alternativa, no es de denuncia, es de construcción. Y esa consigna exigida todo este tiempo ha creado una conciencia distinta: denunciá, pero proponé. Es esa creación como cuestión fundamental, ese espíritu.

Pedimos un espacio y lo llamaron Foro ecuménico, nosotros lo llamamos “desde la fe defendemos la vida, construimos alternativas.” En ese taller la propuesta era desde lo que estamos haciendo, en qué vemos que estamos aportando, luchando en la línea de defender la vida, qué problemas tenemos, en qué necesitamos avanzar…que hay problemas pero que hay vida. Entonces se hicieron los espacios de niñez y juventud, el de la mujer, el del trabajo digno, de la defensa de los bienes naturales y las culturas de los pueblos originarios. Eso se desarrolló en grupos de a diez, algunos eran dobles, y se puso en común esa reflexión. De allí salió como constante lo de “con” y no “desde”, se avanzó, y se escribieron algunas líneas escritas.

Al hacer las devoluciones, Marta Pelloni, un agente de la Pastoral carcelaria y otros, mostraban algunos nudos de la construcción nueva. Ese agente de la pastoral carcelaria, decía por ejemplo que se están construyendo cárceles para gente que aún no ha nacido. Se busca esconder, encerrar.
Hay como un común deseo de reconocer la presencia del Espíritu.
En las conclusiones generales de la cumbre nos dieron el primer lugar en la lectura, esa fue una muestra importante de reconocimiento.

Había foros grandes y talleres en temas diversos: educación, comunicación, derechos humanos. Construcción de la democracia, salud, recursos naturales…

Cuando terminamos el foro ecuménico hicimos una celebración al aire libre en torno a los cuatro elementos, como se venía haciendo en la preparación. Eso se hizo en la explanada con un muy buen equipo de sonido, estuvo Germán Pravia y un equipo de liturgia muy bien preparado (de las Pasionistas, gente de la Santa Cruz) y terminamos teniendo más gente allí de la que había estado en los grupos del foro. La gente decía: ”cantan los cantos nuestros”, claro, eran de Teresa Parodi, de Víctor Heredia, de Viglieti… el canto ha sido un eje muy fuerte.

María Bassa rscj
Provincia de Argentina - Uruguay
 

Declaración Final de la  III Cumbre de los pueblos


http://www.cumbredelospueblos.org/

Last Updated ( 08 Dec 05 )
 

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