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06.11.05

Primer Domingo de Adviento, 27 de noviembre.


En apoyo a una iniciativa similar presentada por los Obispos de la Conferencia de Burundi, de la República Democrática del Congo y de Ruanda, Pax Christi Internationale solicita que establezcan un día específico para recordar en la oración a esta parte del  mundo cuya paz ha sido interrumpida por la guerra, la pobreza y el sufrimiento humanos. La fecha escogida es el primer Domingo de Adviento, que este año corresponde al 27 de noviembre. Sin embargo, es posible seleccionar otra fecha que se ajuste mejor a sus circunstancias locales.

Leer más: http://storage.paxchristi.net/AF30S05.pdf

Material de recurso:

Día Mundial de Oración por la Región de Los Grandes Lagos de África.

Primer Domingo de Adviento, 27 de Noviembre 2005

El 27 de noviembre, o si lo prefieren otro día que en su localidad les convenga más, invitamos a la familia Pax Christi a través del mundo entero a unirse al día de oración por la región de Los Grandes Lagos de África. Les pedimos dedicar  esta jornada en solidaridad con la iniciativa similar de las Conferencias Episcopales de Burundi, de la República Democrática del Congo y de Ruanda.

Esta hoja les propone algunos textos, redactados por contrapartes de Pax Christi y que vienen de la misma región;  pueden inspirar sus reflexiones para participar en esta jornada, sea en su parroquia, en su grupo de Pax Christi, en su comunidad local o a nivel individual.  Les pedimos también que a la par que su oración realicen una acción concreta a favor de las poblaciones de los Grandes Lagos.

Asimismo, podrían enviar oraciones o mensajes de solidaridad a dichas Conferencias Episcopales.  Nos gustaría que nos enviaran  una copia a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida de \"spam bots\", necesita habilitar Javascript para poder verla.


Conferencia episcopal de la RD Congo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida de \"spam bots\", necesita habilitar Javascript para poder verla.

Conferencia episcopal de Burundi: "> Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida de \"spam bots\", necesita habilitar Javascript para poder verla.

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Una reflexión

Pax Christi tiene como misión la instauración de una cultura de paz en todas sus dimensiones. La paz es tanto interior como exterior: por eso es difícil adquirirla sin ayuda de Dios. El medio por el que pedimos a Dios lo que esperamos es la oración. Es indispensable para los artesanos de la paz darle un lugar preferencial a la oración para lograr los resultados que esperamos en todo cuanto emprendemos a favor de la paz.

Jesús es el Príncipe de la Paz, sólo El puede darnos la Paz. Sin El nada podemos hacer (Jn.15,5).  Dando alimento a la multitud, curando a los enfermos o resucitando muertos, El es nuestro modelo de caridad y de saber compartir. Su diálogo con la Samaritana es siempre una referencia indiscutible en la búsqueda de la paz con todos los seres humanos.  El niño necesita a su madre, el paralítico necesita a quienes lo cuidan, el ciego necesita a su guía. Nosotros necesitamos orar para obtener la gracia de Dios en nuestro  apostolado dentro de Pax Christi.

Nuestra oración requiere basarse en la fe, porque sin la fe no podemos acercarnos a Dios (He.11,6). Debe ser sincera, porque Dios escucha a quien lo honra y hace su voluntad (Jn. 10,31). Debe ser humilde, porque Dios resiste a los soberbios pero da su gracia a los humildes (Sant. 4,6). Debemos, por último, perseverar en la oración para ser atendidos en todas nuestras súplicas (Rom.12,12) sabiendo que nada es imposible para Dios, y lo que parece difícil para los humanos es fácil para Dios.

Marie-Louise Balagizi,
Pax Christi Bukavu, República democrática de Congo


Una oración

Dios, desde lo más profundo de mi alma, te agradezco por todo lo que ha acontecido a través del camino de mi vida. Te agradezco inclusive por las guerras y las formas espantosas de violencia, porque a través de estas pruebas me has mostrado el verdadero valor de la paz y de la armonía.  Tengo confianza en que tú tienes una finalidad positiva. Concédeme la capacidad de reconocerlo aun en medio de la guerra y la violencia. Concédeme la fuerza de percibir la perfección de todo lo que has creado, incluyendo a quienes yo llamo “enemigos”. Recuérdame a cada paso y en cada respiración que todos somos hijos tuyos. Sobre todo concédeme el espíritu y el amor suficientes para ponerme al servicio de los demás, y que lo haga sin condiciones. Amén.
Olivier Birato. Asociación Modesto e Inocencio, Butare, Ruanda

Una Letanía

Para que nazca y se acreciente en nosotros la fe en cada hombre y en cada mujer de nuestro país:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que caigan los prejuicios y suspicacias entre los individuos y los grupos de nuestras comunidades humanas:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que nuestras diferencias psicológicas y culturales sirvan para construir nuestra personalidad y nuestro país:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que nuestros corazones sean sensibles a las penas y sufrimientos de los indefensos y despreciados de nuestras sociedades:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que todo hombre y toda mujer de nuestro medio pueda experimentar la alegría de ser libre e independiente:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que desaparezca progresivamente la brecha entre nuestros ricos y nuestros pobres, entre nuestros opresores y nuestros oprimidos, nuestros políticos ganadores y perdedores:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que las divisiones étnicas y sociales sean disipadas por la escucha empática y la aceptación del otro:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que todas las relaciones se caractericen por la verdad, la humildad, la honestidad y la franqueza:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que la buena vecindad alimentada por la ayuda mutua sea la primera garantía de la confianza entre todos y de la seguridad:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que sea posible y viable la convivencia con justicia, verdad, perdón y reconciliación:
Dios de justicia y de paz, haznos vivir reconciliados.

Para que nuestras familias, nuestras colinas, nuestros poblados sean espacios de alegría y de intercambio entre los autóctonos, los residentes y las diferentes contrapartes:
Dios de la esperanza, danos la paz.

RemyNahimana. Comisión Justicia y Pa Burundi,  Bujunbura


Última modificación ( 07.11.05 )
 

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