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Una de las alegrías de la Asamblea de Provinciales de Corea fue el ser testigos de la fuerte unión entre las provinciales europeas – fruto de un camino común comenzado hace más de diez años. Durante estos años, nuestras hermanas de las provincias europeas han deseado y encontrado una variedad de medios para superar las diferencias de lenguaje y mentalidad, continuar a calmar los miedos y curar las heridas de sus historias políticas, y para tejer y reforzar las relaciones. Esta es una muestra de las iniciativas tomadas: - tres Forum Europeos (de Educación, Migrantes y Jóvenes)
- una variedad de reuniones de formación (novicias, JP, profesas jóvenes, maestras de novicias, encargadas de JP);
- tres sesiones sobre Reconciliación;
- vacaciones juntas;
- proyectos apostólicos conjuntos;
- presencia en las Asambleas de otras provincias;
- comunicaciones compartidas;
- reuniones regulares de Consejos provinciales (ESS y ESN, IRS y ENW, BNL, FRA e ITA, OSU y DES);
- reuniones de Responsables de comunidades de Hermanas mayores;
- y desde el 2002 dos reuniones anuales de provinciales
En el momento en que la mayoría de las congregaciones internacionales con provincias en Europa, hablan de “reestructuración” debido al aumento de la edad en sus provincias y a la disminución del número de vocaciones, lo sorprendente de nuestro “proceso europeo” es que, el objetivo ha sido más “hacia fuera” que “hacia dentro”, una búsqueda de cómo responder a la cambiante realidad de Europa, de la que somos parte y que lleva en sí semillas de vida nueva: ej.: la sed de Dios en una sociedad secularizada; la realidad de los inmigrantes, refugiados y de quienes solicitan asilo; el compromiso de promover relaciones justas entre Norte y Sur... Dentro de la visión de este “proceso europeo” que comprende once provincias y quince países, las provincias de Alemania-Suecia y Austria-Hungría han caminado explícitamente hacia la formación de una nueva estructura: la creación de una nueva provincia. Es significativo que no hablen simplemente de una fusión de provincias; sino que están buscando algo nuevo, de acuerdo al tema de su segunda Asamblea conjunta en junio del 2003: “Construir Vida Juntas”,. Se llamará “Provincia Centro-Europea” (CEU) y el plan es comenzar en octubre del 2004. Un comité de planificación, con miembros que representan a los cuatro países, está trabajando las estructuras. (Un hecho interesante ha sido la presencia de Hanni Woitsch (OSU) en el consejo provincial de DES durante el segundo mandato de Ilsemarie Weiffen – otro modo “orgánico” intermedio de entretejer las dos provincias.) Dado el “momento” que viven, pareció buena idea visitar las dos provincias “una después de la otra”, así en noviembre 2003, realicé la visita de Alemania-Suecia con Jane Maltby, su “enlace” y Austria-Hungría con su “enlace” Son In Sook. Entre las dos visitas, los dos Consejos provinciales se reunieron, como lo están haciendo desde enero 2003 y todas tuvimos una reunión con un asesor laico, el Dr. Franz Frese, que las acompaña en el proceso. Después de la visita nosotras tres escribimos una carta conjunta a ambas provincias, otro pequeño gesto que simboliza la realidad que está por nacer. Como la visita se realizó inmediatamente después de la Asamblea de Provinciales de Corea, una de las preguntas más frecuentes, en nuestra conversación con las comunidades fue, “¿qué quisieron decir en Corea por “estructuras femeninas flexibles”? Nosotras “les devolvimos” la pregunta y fácilmente y con mucha naturalidad fueron sugiriendo las siguientes características: más horizontales que verticales, basadas en la relación, que generan vida (cada una puede crecer a su propio ritmo, en su propio espacio), estructuras creativas, afectivas, inclusivas, constantes, que posibilitan un equilibrio entre sentimiento e intelecto, que buscan armonía, en las que predomina la intuición, el compartir, la capacidad de esperar, de vivir el sufrimiento, discernir, fruto de la convicción de que el modo de comunicar es más importante que el contenido, motivadas por el deseo de persuadir más que de imponer, que expresan una sensibilidad ecológica, paciencia frente a todo proceso y dan espacio para contar historias. Regresamos a Roma impresionadas por el largo y cuidadoso proceso de estas dos provincias, que pronto dará fruto. Hay un deseo de arriesgarse por algo nuevo, de pagar el precio por abandonar lo familiar para abrazar el futuro desconocido – juntas. “Seguras de la fidelidad de Dios y del amor de sus hermanas” – todas nosotras – cuentan con nuestra oración! Clare Pratt, rscj |