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05.01.04

trece religiosas del sagrado corazón hicieron profesión perpetua

Trece Religiosas del Sagrado Corazón hicieron profesión perpetua en Roma el 11 de enero 2004, en la Villa Lante, lugar donde vivió Santa Magdalena Sofía durante muchos años, en la capilla en la que Sofía acostumbraba a orar durante largas horas.

Secondina Baitwababo (Uganda/Kenya), Mylene Caffo (Peru), Maria Hozana Duarte (Brazil), Arola Farré (España Norte),Noelle Favet (Francia), Kim Young Hee (Corea), Brygida Jalowa Polonia, Lucy Kabagweri (Uganda/Kenya), Olga Madan (Cuba), Rita de Martino (Italia),Nuria O'Callahan (España Norte), Madeline Ortiz (Puerto Rico), y Antonella Rutelli (Italia), pronunciaron sus votos delante de familiares, amigos y RSCJ, quienes llegaron de varios países para tomar parte en el gozo de este día tan significativo. Gladis Dávila (Perú) hizo su profesión en Lima el 17 de enero, y Jacquelín Jiménez la hará en Jusepín el 17 de febrero.

Son In Sook rscj, miembro del Consejo General, recordó a los presentes que “ estamos experimentando una crisis de paz como resultado de una ruptura de relaciones entre seres humanos, con la naturaleza, entre naciones, entre personas. Las relaciones se han roto porque se basaban en el uso del otro para el propio bien, en la exclusión del otro. El resultado de la ruptura de relaciones es la violencia contra el prójimo.” Dirigiéndose a las que iban a hacer la profesión, continuó: “Cuando hacéis voto de vivir pobres, sin poder y enamoradas, esto significa que queréis incluir a todos en vuestras vidas; cuando sois pobres, no podéis excluir a nadie pero podéis tener la experiencia de ser excluidas. No podéis hacer violencia a otros porque no tenéis poder. Y estáis asegurando que queréis amar a todos”……

Marisa Sacerdote rscj, miembro del Consejo, nos recordó que “Su consagración definitiva nos está diciendo: Jesús es mi Amado, Jesús es mi predilecto… a El quiero pertenecer para siempre… quiero seguirlo y vivir con El y como El: haciendo el proyecto del Padre, con sus actitudes, con sus sentimientos. Y así como Jesús lo hizo ante el pueblo que rodeaba a Juan Bautista, ellas también ante nosotros, manifiestan públicamente esta decisión fundamental. Jesús tardó 30 años en descubrir y aprender su misión. A lo largo de su vida, y de estos meses de preparación, han experimentado la predilección del amor del Señor. Han sentido nuevamente el llamado a pertenecerle para siempre y a seguir sus huellas en el anuncio del Reino. Han descubierto, redescubierto su amor y desean manifestarlo con toda su vida y a través de toda su vida. Y lo seguirán descubriendo y aprendiendo hasta el fin de sus días, como Jesús que, al decir de Pablo, “aprendió en su carne lo que es obedecer”. Obedecer en su profundo sentido de escuchar y hacer el Proyecto del Padre. Y el Proyecto del Padre es el Reino, Reino de paz y justicia, Reino de amor. Ese es el sentido de nuestras vidas: vivir como hijas e hijos de Dios y a amarnos entre nosotros como hermanos y hermanas.

Clare Pratt rscj, Superiora General, recibió los votos perpetuos: “Con gozo y confianza, y en nombre de todas nuestras hermanas, recibo tu consagración a Jesucristo en la Sociedad del Sagrado Corazón. Con la fuerza del Espíritu, glorificaremos juntas su Corazón.”

Los anillos y las cruces, signos de que estas hermanas han hecho su profesión perpetua la Sociedad del Sagrado Corazón, fueron bendecidos por el Celebrante y entregadas a cada una por Clare Pratt: “Dios de bondad y misericordia, bendice estas cruces. Que lo que ellas significan penetre las vidas de las que las van a recibir, porque el misterio de la cruz es el misterio de tu amor a toda la gente. Que la cruz sea, para todos nosotros, fuente de nueva vida y esperanza.”

La Eucaristía concluyo con el envío de las nuevas profesas. Clare Pratt las envió a las provincias donde vivirán su consagración a través de su misión y de su servicio.

Es tradición en la Sociedad del Sagrado Corazón que cada grupo que profesa recibe un nombre y un lema, palabras que se convierten en recuerdo cotidiano del compromiso perpetuo. El nombre de este grupo es “Vida Nueva recibida y entregada por amor”. Las palabras del evangelio de Juan, “El agua que le daré se convertirá en ella fuente de vida eterna” pertenecen ahora de manera especial a este grupo de Religiosas del Sagrado Corazón.

Con las palabras que cerraron la Eucaristia, pedimos:

Que el Señor haga de cada una de vosotras
un testigo y un signo de su amor para todos.

Amen

Última modificación ( 27.10.05 )
 

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