2 de septiembre: dejarnos llamar de nuevo
Lc 5, 1-11
“No temas, desde ahora serás pescador de hombres”
Gitti Linhart rscj
Province of Austria-Hungary
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Cuánto les gusta recordar a los que se aman la época en que se conocieron y lo que les atrajo del otro. Creo que tus discípulos volverían también, una y otra vez, sobre aquella tarde, cuando tú les hablabas desde sus barcas acerca de Dios y la gente escuchaba unas palabras que abrasaban sus vidas.
¿Cómo sería hoy para nosotros esa invitación a entrar mar adentro de las realidades que vivimos , y a lanzar las redes allí donde ya creíamos que no había posibilidades de pescar nada? Cuando hemos intentado por nuestra parte una pesca infructuosa y ya nos disponemos a marcharnos desanimados, entonces aparece una palabra tuya que revierte el sentido de los acontecimientos. Pedro nos enseña bien de dónde le viene la fuerza: "en tu palabra echaré las redes", y es tal la abundancia de lo recogido que casi no pueden soportarla, es el exceso tan grande que sólo puede proceder de Ti. También nosotros, como Pedro, sentimos la desproporción entre nuestra existencia tan estrecha y embotada y el espacio de vida que abres ante nosotros. Reconocemos quiénes somos y quién eres, y nos duele nuestra ingratitud. Entonces nos abrazas con aquellas palabras que no te cansas de repetirnos: "No temas”. Es lo que nos das para aventurarnos, que no nos dejemos turbar ni inquietar, que tú mismo tomarás nuestras vidas, así como son, para alcanzar a otros hombres y mujeres con lo tuyo.
Ellos te siguieron dejándolo todo. A nosotros tienes que venir una y otra vez a llamarnos, son tantas las cosas que nos distraen por el camino. Danos, Señor, el tirón definitivo, atráenos hacia Ti; y no te canses de echar tus redes en nuestro corazón, a veces tan vacío.