|
Page 1 of 3 experiencias en nicaragua En 1984 llegué a Nicaragua y permanecí en Jalapa 17 años, recojo algunas memorias y poemas escritos entonces para compartir mi experiencia de vida de estos años. Podría resumir esta vivencia así: Compartiendo, aprendí y crecí. Compartiendo: - La labor pastoral dentro de una estructura del pueblo cimentado en la fe y en la práctica.
- La organización popular que unifica los servicios sociales a favor de la comunidad.
- El cuidado especial de los niños, lo mimados, el futuro de la Revolución.
- La organización cooperativa en el trabajo realizado y el reparto equitativo de los bienes.
Aprendí: - Nuevas formas de oración con el pueblo.
- A rescatar mis valores de “clase”: La lucha por la justicia, el perdón con dignidad, el compartir, la fraternidad.
- A ser revolucionaria desde mi fe y compromiso de seguimiento a Jesús, con el pueblo rezaba: “entre cristianismo y revolución no hay contradicción”.
- A vivir la pobreza compartiendo, la obediencia, desempeñando el rol asignado por la cooperativa y la comunidad; la castidad, en solidaridad con un pueblo sufrido y luchador.
Crecí: - En vida interior y contemplación al vivenciar el carisma de la Sociedad, en la solidaridad de los pueblos con este pequeño país.
- En libertad, apreciando desde mi cultura, los valores y costumbres de otras culturas.
- En sentido de justicia, al comprender y visir la dimensión política de la fe en vivencia con el pueblo.
- En espíritu misionero, abierto a la internacionalidad.
A Nicaragua ¿Que tiene tu pueblo que a mi me enamora? Serán tus montañas que se alzan erguidas, como centinelas que cuidan sus bienes. Será su agua fresca, dulce y cristalina, que corre cantando, que crece enfurecida, que mansa y delicada da salud y vida. ¿Que tiene tu pueblo que a mi me enamora? Serán sus cafetales bañados de blanco y tenidos de rojo, sus brazos que ofrecen la fruta madura, a las suaves manos que granan la cesta. ¿Que tiene tu pueblo que a mi me enamora? Serán tus casitas, todas apiñadas o sus moradores que lloran y cantan. Tal vez sean los niños que ríen y juegan, hombres y mujeres que labran sus sueños. Quizá sea el recuerdo de nuestros caídos, que sembraron sangre, vida y esperanza…. ¿Que tiene tu pueblo que a mi me enamora? Ha de ser la vida que sigue naciendo, A la fe de un pueblo que nunca se rinde. Que lucha y trabaja por ver terminada por sus propios brazos, la obra de Dios que aquí comenzara. ¿Que tiene tu pueblo que a mi me enamora? Ana Pérez Castillo rscj |