Jaén, Perú: Reconocimiento a Luz Estela Cueto, rscj Version imprimable Suggérer par mail
13-07-05
JUSTO Y MERECIDO RECONOCIMIENTO
a Hermana Luz Estela Cueto, Religiosa del Sagrado Corazón
Junio del 2005
Luz Estela recibiendo el premio

Luz Estela Cueto rscj

El 4 de Junio, la ciudad de Jaén, situada en ceja de selva del nor oriente peruano, celebró su 84 Aniversario de Independencia política, 84 años de vida, de servicio, de crecimiento, de problemas y esperanzas. “En esta fecha tan significativa se distinguió a ciudadanas y ciudadanos que merecen un reconocimiento público porque se han ganado, a lo largo de toda una vida, el aprecio y respeto de toda la sociedad… Gracias a su concurso ayudaron, con sacrificio, a forjar el progreso de Jaén”

(De la Revista Jaén de Bracamoros Año 3 Nº 3)

Como dice el Alcalde Provincial, Ingeniero Jaime Vílchez Oblitas, en la Nota Introductoria de la revista mencionada, “…Jaén necesita mucho de nosotros y es bueno recordar que los logros obtenidos fueron por la tenacidad de nuestros mayores, gente sencilla y laboriosa que, ante la postergación centralista, supieron, con sus fuerzas solidarias, marcar el desarrollo de nuestros pueblos. Emulemos su entrega para ser dignos de esta tierra”.

“Forjadores de Jaén” es el título de Reconocimiento de la labor desplegada por Luz Estela, quien llegó a Jaén el año 1965, con un grupo de 7 hermanas: María Concepción Vergés (Conchita), María Baraibar (Marichu), Ofelia García, Julia Domingo, Guadalupe Zubizarreta y Carmen Arellano, que ya descansan en el Señor. Traían en sus corazones la ilusión de la fundación de un nuevo centro de estudios, dedicado a la Educación de la Juventud. Desde entonces el Colegio del Sagrado Corazón ha sido aceptado como uno de los centros de formación cristiana y humana más reconocidos de la zona.

La Hermana Cueto, como la conocían en aquellos años, estuvo encargada del Internado que albergaba 90 jovencitas venidas de comunidades alejadas, incluso de otras provincias, para poder estudiar, con el deseo de superarse y acceder a la educación secundaria que todavía no existía en la zona rural del nor oriente peruano. Luz Estela era para ellas madre, amiga, consejera, maestra, compartían la vida en la estrecha relación que suponía la convivencia diaria del Internado.

Hoy su espíritu de servicio la ha llevado a desempeñar diferentes labores en su caminar como Forjadora de Jaén: los niños y mujeres del Linderos y Chililique, caseríos cercanos a Jaén; personas interesadas en aprender a utilizar, de forma original, los productos de la zona en cocina y repostería; mujeres y hombres de la tercera edad; los enfermos del Hospital de Jaén, entre otros,  dan testimonio de su capacidad de entrega, generosidad, transmitiendo en su vida el Amor que Jesús vino a traer para hacernos más hermanas y hermanos.

Tu comunidad, la Provincia, la Sociedad entera se unen a este reconocimiento. ¡Gracias, Luz Estela por seguir el llamado del Señor y ponerte al servicio de los demás, haciendo vida nuestras Constituciones “Llamadas a manifestar su Amor”!.

 

 

 

© RSCJ International | Website by CEDC