Nuestra hermana mayor Sofía amaba esta fiesta.
Se identificó con Jesús de Nazaret y se transformó en Espíritu vivo el día de la Ascensión.
Podemos escuchar su voz: Hermanas rscj ¿qué hacen mirando hacia arriba? ¿Por qué tanto mirar al cielo?.
Jesús y Sofía viven, transitan ahora los caminos, viven en la historia, en la vida, en los lugares,
en las personas con sus nombres concretos reunidas en comunidad.
Encontrar a Jesús, encontrar a Sofía en la profundidad de lo real,
como tantas veces decía Ignacio Ellacuría: asumir la realidad.
Descubrir el espíritu que vive en las entrañas de la tierra en el corazón de la vida,
supone una espiritualidad de ojos abiertos al cada día y una sensibilidad que conecta y moviliza hacia el camino.
Responsabilidad histórica: la ascensión nos dinamiza en este sentido.
Queda la vida en nuestras manos.
Así lo decía Sofía: “La vida de la Sociedad está entre sus manos”.
No miren hacia arriba. Hoy es su responsabilidad colectiva.
Los caminos esperan nuestra decisión, nuestro compromiso y nuestro amor, que nos unifica en un solo corazón. (He 1,14)
La Ascensión y la elección
La proposición de Jesús de Nazaret sigue las coordenadas centrales de la historia del pueblo de Dios:
ante la vida, ante la realidad, ante la historia, podemos elegir, ACERCARNOS O ALEJARNOS.
Podemos elegir la proximidad o la distancia.
Podemos elegir, mirar hacia arriba y perdernos en las nubes o mirar hacia delante, al camino.
La Ascensión y la Presencia
“Quiero que lo amo siga vivo” (Neruda)
La vida está habitada por la presencia de Jesús y su amor quiere hacernos vivir. (He 1,2)
“Se apareció con numerosas pruebas de que estaba vivo”.
Del proceso de la muerte emerge la convicción de que no tiene sentido aferrarse a lo que pasa,
sino ahondar en lo que permanece.
El amor, la proximidad, la presencia, la calidad de la energía vital.
La Ascensión nos expresa que el fuego está encendido y la llama arde.
Es urgente volver a alumbrar el amor, encontrarnos unas con otras, sin censurarnos, dirigirnos, juzgarnos.
Amor es aceptarnos y crecer juntas.
Amor es el lugar de la unidad.
¿Por qué mirar hacia arriba?
Mirarnos unas a otras.
Los ojos de la persona a quien queremos son como ventanas y por ellas nos asomamos a la vida.
La Ascensión es la proposición de mirar hacia delante y descubrir la vida habitada por muchas presencias.
“Darnos un abrazo
y tragarnos las estrellas”
para vivir con luz por dentro.