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Rezando con la liturgia del día, encontré bella la bendición de Dios a su pueblo, por medio de Balaam. Sentí que Dios también nos estaba bendiciendo a nosotros, pueblo de Venezuela, en estos momentos. Que su bendición es la REALIDAD BELLA Y DIFÍCIL QUE ESTAMOS VIVIENDO HOY, todos los que colaboramos a que el proceso se vaya dando en paz. Que es bonito hacerlo consciente y agradecer a Dios sus bendiciones y ¿qué mejor que fuera nuestra felicitación de Navidad 2003? Mari Merche García de la Rasilla rscj Provincia de Venezuela LA BENDICIÓN DE DIOS A SU PUEBLO “Balaam vio que a Yavé le agradaba bendecir a Israel, por eso no se fue a buscar señales, sino que se volvió hacia el pueblo. Al mirar vio a Israel acampado en tribus. Entonces el Espíritu de Yavé vino sobre él y entonó este poema: (Números 24,1-19)” Palabra de Balaam, hijo de Beor, el profeta, el vidente: El oye las palabras de Dios y ve las visiones, en éxtasis, con los ojos abiertos y las comparte con nosotros: ¡ Qué hermosas son tus casas, Jusepín, Upata, El Dorado, Quebrada, Tunapuy, El Peñón, Coche... y las gentes que las habitan!. ¡Qué bellas son tus ciudades, Venezuela y las ciudadanas y ciudadanos que luchan en ellas!. ¡Qué admirables las familias y los vecinos que en los días de dolor por la separación de un ser querido, se reúnen a rezar, comparten, se acompañan, se consuelan, recuerdan las buenas obras de los que se fueron y estrechan lazos de amistad entre todos!. ¡Qué felices los hijos y las hijas del pueblo que, agrupados en la Misión Róbinson, Misión Rivas, Misión Sucre, rompen las barreras de la ignorancia, se lanzan a la conquista de su dignidad y, acompañándose unos a otros, escalan metas y crecen en sabiduría, competitividad y conocimientos!. ¡Qué bienaventurados los médicos y médicas que, desde otras tierras, en solidaridad, se hermanaron con nosotros en Barrio Adentro y siembran esperanza, curan heridas, sanan enfermedades, atendiendo con amor y dedicación al pueblo, en especial a los más pobres, para forjar un país de gente saludable, que con fortaleza y salud se enfrenta a las dificultades de cada día!. ¡Qué grandes son las mujeres y los hombres venezolanos, que con enorme fe y confianza, se unen en cooperativas, en grupos apostólicos, en asociaciones culturales y sociales, en sindicatos, en Casa de la Mujer Bolivariana y, juntos, realizan acciones a favor de las comunidades, de la educación, de la cultura, de la recreación de la fe, de una VIDA más digna, más humana y más hermana!. ¡Qué valiente, noble y consciente el Pueblo que sale a la calle a defender el proceso que vive el País, porque se sabe y se siente creciendo, creando un modelo de Nación alternativo donde haya oportunidades, igualdad y justicia para TODOS!. ¡ Qué increíble el Presidente y su Gobierno, que, sin miedo a la presión internacional y de los poderosos de dentro, con la fuerza del Espíritu de Dios y con verdadero amor al pueblo que lidera y sirve, imagina, inventa, crea programas, proyectos, misiones, de VIDA, JUSTICIA Y BIENESTAR para los ciudadanos, sobre todo para los más necesitados!. Algo veo, pero aún no se ha logrado plenamente. A Alguien diviso, pero aún no de cerca, está en camino; de Jacob se alza una Estrella, un Mesías surge de Israel. En Venezuela se alza una Estrella, Jesús está naciendo entre nosotros Y una luz de amor, de dignidad, de paz y de justicia Ilumina desde nuestra tierra a todos los países de América Latina. ¡ Bendito el que te bendiga!. ¡Feliz Navidad y Mucho más Feliz Año 2004!. Jusepín, pregón de Navidad Diciembre 2003. |