Georgie Blaeser rscj  | Ser pan...ser buen pan... Ser pan partido y repartido entre todos, especialmente ser pan para los pobres, para los deficientes, para los débiles, para los desequilibrados... Para ser pan hay que pasar por muchas fases, por muchas crisis : arar la tierra ,sembrar, dejar crecer la semilla con todo lo que esto implica: agua, frío, clima tormentas y temporales ... tanto internos como externos.... Recolección , siempre por otros, quizás no te conozcan, quizás no te entiendan, quizás no conozcan tus circunstancias, dejarme moler en el molino de la vida, dejarme amasar cada día, dejar que mi masa repose, no tener prisa... ser cocido a la temperatura que necesite si es más caliente se quema si es más frío no se cuece... conocer mi temperatura. Dejarme partir...dejarme comer... dejarme partir y comer por todos, por los que me caen simpáticos o antipáticos, dejarme partir, comer por los que me quieren o por los que no me quieren. Ser pan, ser pan bueno... El ser comido implica también el sufrimiento de la compasión, del padecer, con los que sufren del andar en sus propias sandalias, de percibir claramente mis limitaciones . El dejarme hacer pan bueno partido y repartido no es iniciativa mía es todo gracia, gratuidad, regalo del que fue el primer pan partido y comido, del que cada día es pan partido, repartido comido y transformado y en el que cada día me dice “Tomad y comed este es mi Cuerpo” para que yo haga memorial y lo repita. Vivirlo y ofreciéndome siempre a los demás Como El, en El, para El. Si humildemente puedo reconocer que voy siendo pan ( queriendo serlo) también tengo que reconocer que me guardo y me reservo para mi no sé para qué, con el peligro de que el pan se florezca o no sirva para nada o para nadie “Esto es mi Cuerpo” es decir mi persona, mi vida y mi muerte, mi desequilibrio o mi salud mental, mi tiempo, mis cualidades y defectos, mi humor, mi pensamiento y mi trabajo, mi salud y mis dolores... Todo mi ser en Su Cuerpo pan bueno partido y repartido en la parroquia en mis relaciones interpersonales, en mi trabajo, en todo y en todos. “Habiendo amado a los suyos les amó hasta el exceso...” No quedarme nunca en lo correcto, en la ley o en la costumbre, para ser buen pan como Jesús hay que llegar hasta el exceso, compartir hasta que duelan las entrañas. Para ser buen pan no gastar las palabras, callar...callar siempre para que a otros se les oiga la voz... mas silencio, mas contemplación, mas escucha. Para ser el buen pan que quiero ser tengo que adentrarme en mi propia estructura personal, en la configuración de mi propio corazón y hasta en lo más profundo de mi experiencia religiosa. Para poderme repartir entre todo y entre todos ponerlo todo en crítica, ponerme siempre en crisis y en crítica pero al mismo tiempo ser exquisita siempre en mis relaciones con los otros, hacer ver que no me he dado cuenta quizás me vean un poco tonta, o despistada o que no me entero de nada. Llenar mi vida del Pan, repetir diariamente Su memorial, encontrarle siempre en mis relaciones con los otros. Pan… hacerme en El pan bueno partido y repartido entre todos los hombres. Carmen Segura Provincia de España Norte
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