Gracias porque me ha acercado una visión del evangelio muy práctica y jugosa, cálida y perfumada. Me gusta mucho buscar sus reflexiones.
El otro día visité el Colegio de Chamartín, en Madrid. Hacían un homenaje a los 150 años de fundación, y yo viví a través de ese musical mi propio homenaje a todas las monjas que contribuyeron a mi formación en las Jesuitinas de Segovia.
Me fortalece ver que hay mujeres que se atreven a plantear en la Iglesia la igualdad con los hombres, práctica, no teórica.
Maribe