uruguay: educación y espiritualidad Print E-mail
04 Sep 04

Educación - espiritualidad

Josefina en casa de una familia Pilagá

A modo de introducción

Muchas cosas ya hay escritas sobre educación y sobre espiritualidad por personas expertas en la materia. Sólo pretendo, a partir de mi experiencia "dejar salir" aquello que creo es educación y espiritualidad como aportes dinamizadores y motores de la vida. Hoy más que nunca, o como siempre en cada momento clave de la Historia, tienen que estar presentes, impulsando, recreando, este nuevo momento.

Algo sobre educación. De la experiencia a una re-definición.

Del diccionario Kapelusz  de la lengua española:

Educar: Desarrollar la inteligencia y formar el carácter de los niños y jóvenes para la vida en sociedad.

Enseñar en particular los usos sociales y las normas de cortesía.

Josefina y grupo

Ejecutar, para su desarrollo y perfeccionamiento las aptitudes físicas, los sentidos, la sensibilidad.

Educación: Acción y  efecto de educar.

Conocimiento de ciertas reglas de trato social, con las que se manifiesta consideración o respeto por el prójimo: al contestar, mostró su falta de educación.
(Sinónimo: cortesía, urbanidad)

Frente a la pobreza de estas definiciones del diccionario, recuerdo con inmensa alegría, cuando en  un Encuentro de Formación, Gerardo Farell, en ese   momento educador y sacerdote de Dios en Morón, nos dio la etimología de la palabra educar. Del Latín "educere", "sacar de dentro". Cuando lo dijo y lo explico, sentí por dentro que respondía a mi experiencia. Eso que en mi vida había ido pasando y eso que yo quería hacer vivir a otros! Y reafirmé así, el llamado a ser educadora, ese deseo de ayudar a "sacar de dentro" lo más propio, lo más profundo de las personas, de los grupos y de los pueblos.

Hasta hoy revivo esa experiencia con alegría y como luz que guía en el horizonte, en el caminar con personas, encuentros, grupos y comunidades.

La vida me lo había enseñando y yo no "lo sabia". O mejor "sabia" la definición que algunos me enseñaban. Pero al hablar Gerardo, vibró dentro de mí una cuerda de mi guitarra interior y me decía que, en mi experiencia, era así.

Josefina con indígenas Pilagá

Entonces se iluminó  la  inteligencia de los que estábamos allí, junto a nuestra sensibilidad y a la posibilidad de intervenir de una manera diferente en la realidad. Fue ésa, una práctica educadora! Nos hizo "sacar de dentro", nuestra más profunda experiencia, la iluminó con el conocimiento y la recreó impulsándola. Generó un proceso educativo en reciprocidad. Él, como educador, provocó la acción de "educere" y pudimos entablar un diálogo de crecimiento mutuo, redefiniendo lo que era educar.

Hago presente esta experiencia, porque me parece rica para comenzar a hablar de educación.

Hay también hechos que se vuelven  casi simbólicos en nuestra vida, que nos marcan y nos educan. ¡Todos los tenemos!

Nos transforman, nos abren, nos ayudan a crecer, desenvolviendo nuestro riquísimo potencial humano. Quiero compartir algunos.

Recuerdo los diálogos con papá, enseñándome " a mirar " la naturaleza:

  • la tierra arada, que después producía
  • las hormigas en su quehacer organizado  y creativo (aún siendo perjudicial para una planta)
  • el fuego y las brasas que nos unían mientras nos calentaban
  • las semillas plantadas y que brotaban.

Me enseñaba "a mirar" y a partir de ahí  re-leer  las huellas de la vida, las huellas de Dios. Me enseñaba a contemplar. Y hacía sonar así, las cuerdas de mi guitarra interior.

Y mamá me enseñaba a transformar  las cosas. A hacerlo juntas. A usar y aprovechar todo.

Simples actos que hacían brotar lo que ya estaba dentro. Y así sonaban las cuerdas de la imaginación y la creatividad, transformando la realidad.

Recuerdo también de adolescente, que era tímida. Un día Teresa, una profesora, me invitó a hacer teatro. Pensé que era imposible para mí expresarme así, pero acepté por un deseo que ya estaba en mí de querer expresarme. ¡Y declamé el Romancero Gitano de García Lorca! No me importó exagerar, vibrar, emocionarme, frente al público. Era algo de mi ser saliendo afuera! Era aprender a expresarme, como una fuerza irresistible que busca su cause. Ella me había impulsado, había creído en mí, me había descubierto en lo más profundo. ¡Me condujo afuera!

Hasta hoy estos hechos, a mí me hablan de educación y me confrontan en mis aciertos y desaciertos. ¡Experiencias que abren horizontes, que hacen tomar conciencia "darse cuenta"! Que van educando y uniendo grupos y personas en procesos de vida, de transformación, personal y comunitario. Qué importante es ayudar a recogerlos, recordarlos, re-leerlos, para dejarlos ser paradigma de vida.

Espiritualidad y educación profundamente unidas

Desde chica también me transmitieron la fe como una experiencia vital de presencia de Dios y también, como una religión que como una tradición asumí. Mezcla de culto y experiencia, de tradiciones y de momentos significativos. Y Dios estaba allí.

Pero llegó un día que descubrí a Jesús como persona! Presente en mi vida, en mi historia y en la Historia. Jesús tenía una pedagogía que recibió y uso en Nazareth, en su tierra, en su tiempo. Era la pedagogía de Dios  con su Pueblo! La fui descubriendo en el Evangelio. La experimenté en mí, en grupos, en comunidades, con mi pueblo! Y me

invitó a seguirlo. A  descubrir y manifestar el amor de Dios.

¡Descubrir y manifestar! Todo un movimiento educador. Desde dentro, sacar lo que ya está, para que sea manifestado, conocido. Para ayudar a hacer experiencia del amor. Para crecer y encontrar el sentido profundo de la vida.

¡Una vez más mi guitarra interior sonó y sus cuerdas tocaron una música que todavía no conocía. Todo un movimiento interior - espiritual que provocaba a más!

Todo esto se unió con la etapa de la Universidad. Paulo Freire marcó el camino! Descubríamos un a educación diferente, un proceso partiendo de lo más cercano, cotidiano, hasta lo más abarcador y político. Una acción transformadora, una intencionalidad expresa de liberación, de poner de pie a personas y pueblos! De participación y organización comunitaria. Educar par la justicia y la libertad, como proceso de transformación de la Historia.

Educación y espiritualidad se unían fuertemente. ¡Dios de la vida! Pueblo, camino, proceso de liberación y transformación de las personas y de la realidad. Camino de libertad.

Muchas y muchos desde distintas puntas, nos fuimos encontrando en Educación Popular. ¡ Práctica - Teoría - Práctica! Descubríamos una manera nueva de hacer educación. Y en toda América Latina se iba plasmando en una espiritualidad nueva.¡Espiritualidad desde los pobres, espiritualidad como experiencia y camino de liberación!

También aquí quiero compartir algunos hechos simbólicos que hablan de educación y espiritualidad, de crecimiento Humano y Divino, como un único movimiento.

Un día en Formosa, en un encuentro de capacitación de campesinos,  Don Basilio, un hombre sencillo y profundo, que participaba, nos dijo en evaluación casi textualmente: "Yo antes de participar en este tipo de encuentros, me sentía enanito. Siempre miraba desde abajo a los demás. Ahora descubro que tengo la misma altura y puedo hablar de igual a igual, medimos lo mismo. Ya no me siento más enanito. Conocí mi altura".

Y en Brasil los Círculos Bíblicos, como espacios de Educación - Espiritualidad. Carlos Mesters, teólogo y hombre de Dios, los impulsa, partiendo siempre de la vida, con preguntas y experiencias. Ilumina la reflexión aportando contenidos y promueve un proceso de "educere". De relación, de crecimiento, de intercambio. Y los grupos sacan

conclusiones para la vida y fuerza para la lucha cotidiana. Se capacitan! Son espacios de Buena Noticia (espiritualidad), de Práctica- Teoría -Práctica (educación) a nivel popular. Procesos que se despiertan y ya no vuelven para atrás!

Acompañar y caminar juntos. Ayudar a descubrir y gozar la dignidad de ser persona, el protagonismo desde y en lo pequeño, despertando una conciencia amplia y global.

Y así crecen, "se educan", se transforman grupos, personas y comunidades.

Claro que en todo este camino, se dan errores, desaciertos, baches, crisis y fracasos. Son parte del proceso, tanto en  Educación como en Espiritualidad! De ellos se aprende y se recomienza, se retoma el camino, se evalúa, se RE-LEE LA VIDA alrededor de un "eje profundo".

¡Lo importante queda! El desarrollo de la conciencia, de la dignidad de ser personas, Hijos e Hijas de Dios, del sentido de la vida, la búsqueda y el camino de libertad.

Educación - espiritualidad y vida religiosa hoy: reto y desafío para un nuevo momento de la Historia.

Desde la Educación, como proceso de crecimiento humano, la espiritualidad llega a empapar y alimentar las fibras más  profundas de la persona. ¡Tener espiritualidad no sería más que poder re-leer el fondo profundo de los hechos, los acontecimientos y llegar así a comprender lo que se vive! ¡DAR SENTIDO A LA VIDA! Que la vida pueda tornarse sagrada!

Todas y todos sentimos el desafío que nos presenta el mundo de hoy, donde la globalización y el avance científico -técnico nos hacen sentir un cambio inusitado de la realidad, día a día.

Avanzamos por estos caminos que se abren, como empujados a la fuerza. Y nos quedamos perplejos.

A la vez, tocamos, vemos, oímos, sentimos la violencia, el hambre y la injusticia, que padecen tantos y tantas. Los contrastes, la riqueza y el derroche de unos pocos, frente a la exclusión de tantos. Caminos en la cornisa del con y sin sentido. El vértigo de sentirnos poderosos y niños impotentes al mismo tiempo. Impotentes, todos, frente a la muerte que sigue marcando su limite infranqueable. ¡Y ahí toda la sed de este mundo! ¡ Sed de siempre, pero sed de hoy! ¡Sed de un sentido de la vida, sed de infinito, sed de Dios! ¡Expresa o no, está ahí! Buscando como saciarse!

¿Cómo tenemos que estar presentes de una manera nueva como vida religiosa en esta hora de sed profunda, entregando una espiritualidad que no nos pertenece? ¿Cómo ayudar a encontrar el pozo interior, el manantial capaz de saciarla?

¿Cómo re-crear la forma y el espacio de la V.R. educando en Espiritualidad, entregando gratuitamente lo que recibimos gratuitamente?

Somos Hombres y Mujeres - educadores /as - religiosos/as. ¡ Somos pocos! ¡Tenemos la misma sed que queremos apagar, pero tenemos la experiencia del manantial! ¡Lo tocamos, lo bebemos, lo gozamos! ¡No lo poseemos, no es nuestro! Está en todos y en todas las personas.

¿Cómo descubrirlo y manifestarlo, en una profunda acción  y presencia de espiritualidad? Espiritualidad como aquella  experiencia que re-liga con el Sentido Mayor, con los deseos más profundos, con los anhelos sin palabras que "buscan salir" y plasmarse en la Historia, en la realidad que vive, goza y padece, este nuestro mundo!.

Buscar dar espacio a lo sagrado, como el espacio mas profundo de la vida, de cada persona! Allí  donde está el Espíritu, el Aliento, la Sabiduría!

Desatar procesos espirituales, que de una manera insospechada, sorpresiva liberan fuerzas para la transformación fundamental, Muerte-Vida, proceso donde todas y todos, como parte de la tierra, tenemos que vivir.

¿Qué palabra, qué nuevo y antiguo estilo tenemos que entregar Hoy a la Iglesia, al mundo para ayudar a crecer en Espiritualidad? ¿Cómo y que paso dar?

¿Cómo ayudar a sacar las reservas de sentido, reservas de vida, que la humanidad, Hoy, quiere y necesita?

Reservas que "Ya están dentro, "Buscando salir" para el aquí y el ahora de la Historia. ¿Cómo ayudar a forjar los nuevos paradigmas que ya están bosquejados en Género, en Ecumenismo y Diálogo entre religiones, en Ecología y sentido holístico de la vida, en teología, en interculturalidad...?

¡Educación y Espiritualidad! Parte de un único proceso, buscando dar a luz una nueva humanidad, buscando HUMANIZAR! ¡Buscando la Tierra sin Males! ¡Cielos Nuevos y Tierra Nueva!

Aunque nos queda grande es lo nuestro, lo que estamos llamadas y llamados a vivir entre nosotros y con otros y otras creando círculos en el agua!

Josefina Tiscornia rscj
Provincia de Argentina - Uruguay

Last Updated ( 24 Oct 05 )