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11.08.08 |
Mi corazón es muy pequeño...

Para mí es muy significativo el contexto en el que el Capítulo se ha desarrollado. Hemos experimentado la generosidad y la bienvenida más calurosa de la Provincia Peruana. Su misión da tanta vida y se necesita tanto aquí en Perú. Pero también nos damos cuenta de que millones de personas viven en pobreza extrema, en la periferia, en las lomas que rodean Lima. Ahora puedo ver cosas que solamente había leído y visto en la televisión. Probablemente esto solamente estaba en mi cabeza, y ahora, espero que haya empezado su caminar al corazón.
Me doy cuenta que cada día, en la Eucaristía, recibo a Cristo que está hambriento. Cristo no viene a mí solo, sino con todos los que están muriendo, los que están solos y son rechazados. Necesitan Su amor para sobrevivir, para vivir en dignidad en dondequiera que se encuentren y yo necesito Su amor para poder vivir con esta conciencia y traer vida a este mundo. La experiencia de Cristo no se cumple o se realiza en la experiencia de los pobres. Pero ciertamente ellos tienen un lugar especial en Su Corazón.
Estamos aquí, en el Capítulo, -rscj de todo el mundo escuchando al Espíritu. ¿Qué nos dice el Espíritu? En un ambiente de oración y diálogo buscamos una respuesta. Estoy descubriendo el diálogo como la actitud del Corazón amante de Jesús. Dios ha creado el mundo con habitantes diversos y esto es bueno. Pero a veces la diversidad resulta problemática. Como nunca antes el mundo está hoy necesitado de diálogo. Podemos ver que la confrontación constante lleva al fundamentalismo. El único camino para nosotros, y esto lo experimento aquí durante este Capítulo, es el diálogo que nos lleva a la fe.
Estoy tan agradecida de poder estar aquí. Algunas veces siento que me corazón es demasiado pequeño para esta experiencia, pero suceden milagros.
Jolanta Olczyk rscj
Prvoncia de Poloni
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Última modificación ( 11.08.08 )
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