Photographie par
Gisela Weber rscj
Province d' Europe Centrale
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Fotopoemario
par Silvia Canto rscj
et Marigela Orvañanos rscj
Province du Mexique
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Una Letanía
Arráncame de los ojos
el llanto
destierra de mi alma
la muerte
exilia de mi vida
la desesperanza
expulsa de mi pensamiento
la venganza.
No Alcanzo
No alcanzo a entender toda la realidad
ni sentir todos los sentimientos.
No alcanzo aunque lo deseo.
No logro ponerme tus sandalias
ni acierto a descalzarme de las mías
y me paro de puntillas para llegar a tu altura
pero a tu lado mi estatura es muy pequeña.
No alcanzo no te alcanzo.
Yo Confieso
A Isabel Carter
Dicen que sólo puedo tener confesor
pero también tengo confesora
con quien soy
con todos mis abismos
con todas mis riquezas
con todos mis misterios
soy yo
delante de ella
y detrás de ella
también.
Si me pierdo en laberintos
siempre me encuentra
me dice: “no temas”
porque me conoce
en mis profundidades
y en la superficie.
Si me cierran las puertas
ella muestra ventanas
por donde la vida misma
me invita a conquistarla.
Su guitarra
cayado con el que guía
va derrumbando viejos padeceres.
¿Quién pudiera ser cuerda
para dejarse tocar por sus dedos
y permitir que descubra
toda la música
que llevamos dentro?
Dicen que sólo puedo tener confesor
pero yo prefiero
descubrirme ante ella.
Tu Despertar es un Misterio
Abro los ojos
el peso de mi cuerpo
me avisa que es temprano
siento la ausencia de la noche
el vacío de tu presencia
cierro los ojos
para que regresen tu abrazo y tu beso
pero la mañana jala la cobija
me empuja de la cama
no encuentro la línea de tus labios
en arco hacia el cielo
ni tu mirada se cruza con la mía
tu silencio es un misterio.
Mientras mis músculos echan la pereza
yo jaloneo con el sueño
mi estancia horizontal
lejos tu sombra se vuelve ágil
haciéndote inescrutable.
¡Cómo odio las madrugadas
llenas de ausencia!
¡El frío silencio que corta
mis mañanas en pedazos!
Absorto en el delirio de la prisa
prendes luces para no verte en tinieblas
doblas la impaciencia
metiéndola en cajones
y yo quedo aprisionada
en las curvas vertiginosas
que encierran mi humor.
Todavía
Todavía mi corazón no entiende
cómo has podido olvidarme
cómo pudiste darle la espalda
a los besos que nos dimos
en una noche fría como esta
cuando nuestros cuerpos
se buscaban desesperadamente.
Todavía no sé cómo has podido
vivir sin los dedos que recorrieron tu rostro
sin los brazos que te cobijaron
sin sentir mi cuerpo cálido
que se acoplaba al tuyo
que te recibía como guante
como media como anillo.
No sé cómo has podido olvidarme ...
Décima
¿Dónde están los árboles que plantamos?
¿ Dónde los clavos que hundimos en los techos?
¿ Dónde el café en las tardes de futuro?
¿ Dónde la fuerza de mis años?
¿ Dónde el aguijón de la carne?
¿ Dónde el mar tempestuoso?
¿ Dónde la brisa que acaricia?
¿ Dónde las flores que podamos?
¿ Dónde las lágrimas compartidas?
¿ Dónde, dime, dónde estás?
Estos Árboles
Me gustan estos árboles
tienen pocas hojas
y muchísimas ramas
entre todas se enlazan
dándome una sombra tibia
que dejan pasar la luz cálida.
Me gustan estos árboles
su color es café intenso
casi oscuro a trasluz
sus hojas verdes opacas
forman un techo generoso.
Me siento bajo su regazo
y espero tu llegada
tu voz tus manos
y tus ojos luminosos
Por la Noche
Camino por la noche
y miro mi sombra solitaria
a contra luz de la luna generosa
una sombra
que de pronto se desdobla
contemplo tu silueta acompañándome
no son dos pasos
sino cuatro
que van dejando una estela escarchada
al dar vuelta a la esquina
ya somos tres figuras
las que andan
no es mi sombra ni la tuya
la que está en medio
es de Aquél que nos convoca
voy descubriendo que no son cuatro
son seis los pasos
que andan juntos
desde que inicié esta marcha
yo ya no camino:
¡Caminamos!
Porque Este Rollo...
Porque este rollo en el que coincidimos
no es corto metraje
sino una línea continua
que inicia con el amor primero
para enraizarse en nuestra Latinoamérica.
Porque este rollo no es para enlatarse
aunque en ocasiones se viva en clandestinaje
mientras sale a la luz.
Porque este rollo es el film de nuestra heridas
y de nuestros aciertos
es la reconstrucción de la habitante
genuina de nuestro interior
que se une a otras autenticidades
para proyectar el largo metraje
de nuestra colectiva Eternidad.
Oda a la Desigualdad
A Ana Alarcón
Tienes razón
desde que nací
te encontré mirándome en la cuna
pero no te hice caso
te creí una visitante
que pronto se marcharía.
Pero no te descubrí hiriéndome
saboteando juegos de infancia
etiquetando personas
subestimando culturas.
Desde entonces te percibí
como una semi diosa
acompañante no grata de reuniones
pirata de proyectos sinceros.
Por más que intento
no logro del todo apartarte
te encuentro en cada estrato
en cada época en cada esquina.
Como Neruda a la pobreza
quisiera expulsarte
desterrarte a la luna.
Por eso observo un tanto desolada
relatos de periódicos
y abundantes lágrimas.
Por eso sueño
en nuevas madrugadas
cuando
muchos y muchas
nos despertemos para exiliarte.
Por ahora
aunque pocas somos
no nos cansamos de darte batalla
nos armamos de nuevas leyes
para acotarte
nos compartimos sueños
para limitarte
nos descubrimos personas
para desenmascararte
por lo menos nos miramos a los ojos
intercambiamos palabras
nos estrechamos las manos
para acortar la distancia.
En Pos de Mi Origen
Busco ese caudal
el que me llevó a horcajadas
por parajes
y montañas
por costas
y montes
por suelos
y cerros
ese cenote subterráneo
iniciador de imaginaciones
contador de hazañas
gestador de mi valentía.
Busco mi origen
en la sangre que corre
por raíces
y savias
por troncos
y pencas
por varejones
y bejucos
ese mar encrespado
que se calma con la luna
y me abraza si tengo miedo.
Busco el remanso primero
que me balanceó con sus olas,
susurró huracanes en mi oído
me alimentó con su brisa
y en su arena me acunó.
Interrogantes
¿Dónde está la arena
alfombra de mis plantas?
¿Dónde está el mar
que se traga mis tristezas?
¿Dónde los rojos atardeceres
donde mi hamaca se mece?
¿Dónde la estrella del horizonte
donde mis sueños se cuelgan?
Hay Algo de Nosotras
Hay algo de nosotras que vuelve al origen
cuando recorremos el camino
con los pobres.
Es el viaje de la autenticidad
a la esencia de lo humano
donde la naturaleza encuentra su lugar
en el corazón de la mujer
la que siempre engendra la vida
también la defiende
porque cada pétalo cada hoja
cada penca
es como un cabello una gota
una célula
todo se integra y ocupa de nuevo
el sitio que se le había arrebatado.
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| Marigela y Silvia |
Poesia: Silvia Canto Celis rscj
Fotografía: Marigela Orvañanos Rodríguez rscj |
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