Desde Filipinas Version imprimable Suggérer par mail
05-04-05
Menchu Hornedo Y Pilar Tuero rscj con una pequeña amiga

Hace 20 años que salí de aquí, justo cuando la Sociedad consideró oportuna la separación de este país, de la Provincia de Japón. Es decir, cuando Filipinas comenzó a ser “Distrito”.

Después de tantos años he encontrado un gran movimiento en el grupo de rscj. Pero un gran “parón” en el país…

Las hermanas dan pasos valientes, en la misión. El concepto de “educación transformadora” ha calado hondo en ellas. Cómo transformar, educando, en un país que va más y más hacia la pobreza y corrupción?

El apostolado que desde el inicio, realizaban en el Campo Universitario; ahora (sin dejarlo del todo) ven la urgencia de educar a grupos pequeños de niños pobres para que vayan formándose en valores y conocimientos. Tenemos 3 escuelitas para pequeños: una en Montalban: barrio extremadamente pobre en el area de la capital. Otra en Ormoc, la ciudad que vio desaparecer a más de 14.000 habitantes, en el año 1991 por causa del volcán y que afectó especialmente a las zonas más pobres. La tercera, en la Isla de Samar, quizás la más pobre del archipiélago.

Nuestra presencia en zonas rurales se mueve también en la dirección de “Educación Transformadora”. La gran necesidad de rehacer lo destruído por la Naturaleza (tifones, volcanes y montañas que se vienen abajo por la avaricia de las grandes compañías talando árboles sin piedad), está despertando en nosotras la posibilidad de una acción conjunta con campesinos y laicos comprometidos. Se forman como pueblos realmente comunitarios. Al mismo tiempo que preparan trozos de tierra y construyen casitas de cemento, se les va entrenando en las responsabilidades comunitarias y en el conocimiento del Evangelio…
Todo esto se puede hacer gracias a las ayudas económicas recibidas de la Casa Madre y de varias Provincias. Por ejemplo, en Ormoc, los grupos de Biblia que se forman, están descubriendo que lo que han vivido y viven, es la misma experiencia del Exodo… Confrontan sus actitudes con la de los Israelitas. Reconocen que Yahveh está y camina con ellos… Todos los días esos grupos, de unas 50 familias, dan gracias a Dios juntos… y juntos también, ven cómo ir actuando.

Otro aspecto de ese “movimiento” entre nosotras, rscj, es el de crecer en el sentido de “pertenencia” a un CUERPO, pobre, pero significativo… La próxima Asamblea (del 27 al 2) va encaminada hacia la idea de “liderazgo”. Como en los pasados años cada rscj trabajaba individualmente en el área en que se sentía fuerte y bien preparada, siendo auténticos líderes, ahora –al tener apostolados más comunitarios- ven la urgencia de profundizar en un liderazgo más en común. No tanto un grupo de líderes, como un grupo-lider, según el Evangelio. Un jesuíta (no recuerdo el nombre) muy interesado en el liderazgo de Jesús, nos va a dedicar dos días de la Asamblea para profundizar en ello. Me resulta muy interesante y quizás nuevo para nuestros tiempos, lo que han decidido coger de las Constituciones: las 5 virtudes que proponen las C.C. de 1815: fe viva, desprecio del mundo, humildad, modestia y sencillez. Intuyen que sea ésta la descripción del liderazgo de una rscj, según Magdalena Sofía. En cada una de estas virtudes se puede constatar un movimiento: de lo individual hacia la totalidad de un CUERPO. Es decir, no tanto: yo humilde, sino un grupo considerado como “poca cosa”… no tanto “yo” tratando de no dejarme llevar por el ‘espíritu del mundo’, cuanto un grupo que se manifiesta en contra del lujo, la competición y lo que llaman ‘valores de mercado’; no solo creer ‘yo’ en un Dios vivo, resucitado, sino todo un grupo de mujeres que se arriesgan porque creen en la fuerza del Espíritu…

Decía que, en el país, se ve un parón… Yo creo que aún hay más pobreza y más injusticia… Pero todo es considerado como ‘normal’. Es normal, que los niños anden andrajosos por las calles, malnutridos, sin escuela… Es normal que los tifones se lleven casitas y personas por delante… Es normal que el gobierno sea corrupto… Es normal que existan super-ricos, viviendo con lujo asiático, justo al lado de los extremos de la miseria.
Nosotras nos movemos, pero en el país todo resulta normal…

No os cuento del ultimo super-tifón. Sólo deciros que esa noche fue trágica: el río –que pasa por delante del jardincito- creció más de 7 metros… arrastró de todo: casas, animals, árboles… y muchas personas… Qué horror daba oír los gritos de los arrastrados por el agua, y no poder hacer nada!

Aún tenemos las consecuencias… Qué hacer con tanta gente sin nada?...
En medio del dolor: la fe de este pueblo… El oír cantar “Halina Hesus” : Ven Jesús!, suena distinto en estas situaciones: hay urgencia, hay fe, hay esperanza…

Menchu Hornedo rscj
Distrito de Filipinas

Dernière mise à jour : ( 19-10-05 )
 

© RSCJ International | Website by CEDC