Uruguay: Escuela de Ejercicios Print E-mail
05 Apr 05

el acompañante en los ejercicios según san ignacio

Miyako Namikawa rscj

Al servicio del Espíritu!                              
             Aquí y Ahora, en este nuevo parto de  Historia!

En mi experiencia vivida en el Norte Argentino, en las provincias más pobres y alejadas de los centros, donde hay mucha sabiduría de Vida, me encontré con esas mujeres sabias llamadas parteras. Doña Teresa, Helena,  Doña Cruz... y  tantas!
A ellas se las busca y se las llama. Ayudan a nacer!  A dar Vida!  Ellas tienen experiencia y método. Llegan para ese momento clave y después... se van, dieron lo que tenían que dar! Jugaron su rol !
Ellas orientan, están vigilantes y observan los estados de ánimo y reacciones. Escuchan  dialogan y comprenden, respetando el ritmo, atentas para acompañar  todo el proceso, tanto los momentos de dolores y desolaciones, como los tiempos que anuncian el nacimiento y  el propio parto! Están ahí al lado, de costado, pero su presencia es clave!
Animan,  guardan silencio, intuyen  comprometiéndose  solidariamente con la persona y lo que va viviendo, son diligentes! Alertan con reglas que conocen y van explicando en la medida que se necesita. Su hacer, sus decisiones y su corazón están atentos !
Creen, apuestan y defienden LA VIDA !

Profundizando el tema del acompañante y su rol en los Ejercicios, en las Anotaciones, en Madariaga y en el Directorio Latinoamericano, se me vino esta imagen con fuerza.

En la realidad de esa imagen, Dios es el Señor de la Vida y quiere comunicarla!
La mujer es la protagonista principal, que experimenta  en su ser el dar y recibir la Vida y  la partera  tiene ese papel extrínseco pero clave en el proceso de ayudar a alumbrar!

Las parteras  tienen método, pero su arte es  aplicarlo flexiblemente según la persona y su circunstancia, su contexto. Saben donde van, toman coraje  porque conocen el proceso y van discerniendo  para intervenir en el tiempo y la manera oportuna. Creen profundamente en la fuerza de la Vida, que no viene de ellas sino de Dios. Es lindo escuchar como se confían a  El ! Como se fueron” haciendo” en este oficio que viven como servicio.

Y no es así el rol del acompañante?   Esta experiencia  de “estar”,  acompañar y animar espiritualmente, siempre en un papel secundario pero clave, para que, ayudando en un comienzo a” preparar y disponer”, se dé la experiencia de Dios, el Nuevo Nacimiento! Tiene que infundir confianza sabiendo escuchar, dialogar, sintonizando!
Descubrir y desenmascarar, como las parteras  en los desánimos, ese deseo de bajar los brazos que no lleva a la vida,  e  impulsar a más, ayudando a creer que llegará la vida, que está a la puerta!  En constante discernimiento, acompañar el momento decisivo de la Acción de Dios, siendo testigo  en este Encuentro  de dos voluntades, sabiendo que lo fundamental es el trato inmediato con Dios!

Uniendo y reflexionando sobre la imagen de las parteras  y  el ser acompañante en los ejercicios según San Ignacio, se me  plantea este momento de la historia, como especialmente  necesitado de parteras y parteros que ayuden a nacer y re- nacer en el Espíritu!  Jesús  y  Nicodemo!  ( Jn.3,1-11)

En un mundo amenazado de muerte constantemente y donde se quiere exterminar a tantas personas   ¿ no será que necesitamos más que nunca, parteros/as que ayuden a nacer hombres y mujeres del Espíritu, que llevados por El , ayuden “ a pasar”, a  parir, otro momento de la historia ?
Nacer a la libertad de Hijas e Hijos de Dios ! Cómo siempre o más que nunca  estamos desafiados a creer, apostar  y  defender la Vida!

En Egipto también las parteras, Sifrá y Puá ,  lo hicieron!  ( Ex.1,15-22)
Y es Dios el que estaba empeñado con su pueblo y daba la Vida, pero necesitaba de ellas, para  que humilde y valientemente prestaran su servicio de acompañarla, cuidarla y defenderla! A través de ellas llegó Moisés y la liberación de un pueblo!
¿Cómo jugar este papel HOY ¿ Y siempre fielmente, como un papel ” de afuera “ y  a la vez profundamente  comprometido con la persona, con la Historia y  con la Acción de Dios en ellas?

Dios, Señor y dador de Vida  y  la mujer en su trance de parto, son el centro de la experiencia , pero la partera  aunque juegue un papel extrínseco es clave! Por eso se la llama, se la busca, se la necesita, se la valora.
Es un único proceso!  Entretejido en el Amor de Dios  y  la Libertad del Espíritu!
Aprender a jugar ese rol de estar ahí...  acompañar hasta...  y recibir... no marcando el ritmo, sino abiertos y creativos en el Espíritu.
Acompañar la gracia ... dejando a Dios ser Dios!

La vida es sabia! y  San Ignacio, dejándose llevar por la Sabiduría de Dios, también lo fue! Partió de su propia experiencia, de su propia vida. También él, nació a una nueva vida en el Espíritu y quería que muchos pudieran vivir este proceso.

Ojalá que nos animemos y animemos a otros y otras, a descubrir y vivir esta vocación de acompañar Ejercicios, este arte, este servicio, siendo parteras/os, de La Vida del Espíritu, en este momento crucial de cambio de época, donde Dios seguramente está queriendo hacer nuevas todas las cosas !  ( Ap. 21,5 ) 
No hay nacimiento sin parto, sin rupturas y gozo  y  la historia nos lo está pidiendo!!!

Josefina Tiscornia rscj 
Provincia de Argentina – Uruguay

Last Updated ( 19 Oct 05 )
 

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