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Desde el año 2004, el Servicio Social Internacional del Sagrado Corazón de Jesús se ha convertido en un proyecto educacional en San Luis Potosí, México que une voluntarios internacionales con un mismo sueño: creer que un mundo mejor es posible. Durante los últimos tres veranos voluntarios de los siguientes países han participado: Estados Unidos, México, Canadá, Cuba, España, Perú, Puerto Rico y República Dominicana. El objetivo general del proyecto es impulsar procesos de organización y formación con niños, niñas, jóvenes y mujeres en los que se priorizan los ejes temáticos de género, derechos, participación ciudadana y medio ambiente para la construcción de sujetos críticos, conscientes, responsables e activos que incidan políticamente en su comunidad.
El proyecto del Servicio Social Internacional RSCJ se destaca de otros en la dinámica de la experiencia. Para los voluntarios, el proyecto tiene un impacto a dos niveles: a nivel de la comunidad, y a nivel del grupo de voluntarios. Los voluntarios impactan a la comunidad al exponer a los habitantes del área a un ambiente de multiculturalidad; a la vez, la comunidad sensibiliza a los jóvenes, ayudándolos a crecer internamente. La experiencia del grupo no se limita al trabajo con la comunidad. El grupo internacional de voluntarios participa en actividades que refuerzan la integración del equipo. Debates, talleres, reflexiones y excursiones son algunos de los elementos que hacen de esta experiencia una oportunidad para establecer conexiones con jóvenes que comparten las mismas inquietudes e intereses.
Durante los últimos tres años, el proyecto ha crecido exitosamente. El primer año, la participación consistió de 12 voluntarios El segundo año, de 16 jóvenes y el tercer año más de 20 jóvenes. La demanda de voluntarios ha hecho que este año el proyecto se expanda a un nuevo lugar: Grand Coteau, Louisiana. En esta nueva localidad, voluntarios angloparlantes trabajarán con niños del área rural del estado norteamericano que aún sufren los estragos del huracán Katrina.
El crecimiento del programa ha influido en el desarrollo de un nuevo liderazgo juvenil. Este año, la dinámica de la planeación del programa ha evolucionado con la integración de 5 jóvenes al equipo coordinador. Estos nuevos líderes vienen de México, Estados Unidos y la República Dominicana. Durante la semana del 15-22 de marzo, los coordinadores juveniles y las RSCJ se juntaron en Nueva York para planificar la estructura de los proyectos del verano. En la semana de planeación y reflexión, los jóvenes tuvieron la oportunidad de aprender sobre los preceptos de la Orden, adquiriendo así una nueva visión de internacionalidad y servicio.
Reyna González rscj
provincia de México - Nicaragua
La esencia del proyecto desde una perspectiva juvenil.
El proyecto es una excelente oportunidad para desarrollarse en diversos ámbitos como:
- Apoyo a la educación: debido a que la situación del país se encuentra débil en dicho aspecto y existe la inquietud de fortalecer este punto, trabajan mutuamente comunidad y voluntarios para hacer un buen trabajo y mejorar la situación actual. El proyecto permite colaborar con el desarrollo de una comunidad rezagada en el aspecto educativo de una manera divertida y didáctica.
- Interculturalidad: debido a la mezcla de países participantes, existen diversas ideologías que permiten conocer distintos puntos de vista de diferentes temas.
- Servicio: permite colaborar con una comunidad en varios aspectos tanto educativos como sociales.
- Aprendizaje: el conocimiento de un lugar nuevo y una realidad diferente a la personal permite desarrollar nuevas habilidades y alcanzar un mayor grado de satisfacción personal.
- Fortalecimiento de valores humanos (tolerancia, paciencia, generosidad, solidaridad, entre otros): permiten una mejor relación con el prójimo.
Es sumamente importante apoyar y continuar el proyecto para buscar su
expansión debido a que tiene un impacto en distintos niveles:
Personal: permite conocerte a ti mismo al confrontar otras realidades y formas de vida. Además de enfrentar la necesidad de adaptación a otra cultura y aprender a valorar lo que se tiene.

Comunidad: los voluntarios se introducen a la comunidad viviendo en distintas familias, comiendo con ellas y visitándolas varios días de la semana e impartiendo talleres por las tardes a grupos de niños, adolescentes, jóvenes y mujeres.
Niñez: los talleres y juegos son impartidos por los mismos voluntarios durante las tardes fortaleciendo las áreas deficientes en cuestión académica.
Adolescencia: las pláticas y dinámicas buscan satisfacer sus necesidades de comunicación, interacción y conocimiento sobre temas como los valores, la superación personal, la autoestima, el medio ambiente, entre otros.

Mujeres: los talleres son impartidos por, profesionales, religiosas y buscan fortalecer el valor de la mujer en la sociedad.
Familias: se da la oportunidad de convivir y conocer personas de otros países con distintas culturas y maneras de pensar.
Anaive Nadal (República Dominicana)
María Zubiría (México)
Sarah Blakely (USA),
Gabriel Mallen (República Dominicana)
Claudia Lara (SLP, México).
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