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03-06-08 |
Sentada a la puerta
Sentada a la puerta de mi choza,
como el mendigo de Tagore,
con mi lámpara a punto
para esperarle.
Y El estaba ya dentro
en el rincón mas inesperado
llenando con su luz mi oscuridad,
derramando belleza alrededor,
calentando los fríos de mi choza.
Y yo seguía a la puerta
con mi lámpara a punta
y la guirnalda recién entretejida
para esperarle.
El Rey había tomado posesión de mi choza,
preparando una mesa para todas mis hambres
y un río de agua viva para toda mi sed.
Y yo seguía a la puerta
con mi lámpara a punto
y la guirnalda aun nueva
para esperarle
Sentí en el corazón
su llamada gratuita y poderosa.
Entonces comprendí que había llegado
y yo llegaba tarde,
(aunque no es nunca tarde)
Y me alcé de la puerta y de mi espera
con mi lámpara a punto
y la guirnalda mustia,
y me adentre en mi choza, tan sencilla
convertida en palacio,
convertida en un templo,
y en un corazón grande.
Y me postré en silencio
con mi lámpara a punto
y la guirnalda mustia,
y el corazón sobrecogido de amor.
¡Ay, Amor, siempre desconcertante
que llegas de puntillas
a la hora de tu Corazón!
Leticia Thomas, rscj
provincia de España Sur
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Dernière mise à jour : ( 23-05-08 )
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