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01.05.08
Sophie Maille rscj
  Sophie Maille rscj

30 de mayo: Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo:

Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has ocultado estas cosas a sabios y prudentes,
y se las has revelado a los pequeños.
Si, Padre,
pues tal ha sido tu beneplácito.
Todo me ha sido entregado por mi Padre,
y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre,
ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo,
y aquel a quien el Hijo se  lo quiera revelar. “

“Venid a mi
todos los que estáis fatigados y sobrecargados,
y yo os daré descanso.
Tomad sobre vosotros mi yugo,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón,
y hallareis descanso para vuestras almas.
Porque mi yugo es suave
y mi carga ligera.”

Mateo 11, 25 - 30


Al contemplar a Jesús, aprendemos de sus gestos y actitudes cómo ser testigos de su amor que libera a través de todas nuestras relaciones.

Nos encontramos con el otro en la fe descubriéndolo como un ser único, relacionándonos, con respeto, sencillez y amor sincero, con la humildad que nos hace más capaces de recibir, siempre con esperanza, seguras de la fuerza de Dios en todos nosotros.

Constituciones de la Sociedad del Sagrado Corazón, 1982, par. 15


Última modificación ( 16.05.08 )