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| En la audiencia |
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| Dialogo fraterno |
El 18 de febrero tuvo lugar la tan deseada audiencia de los consejos ejecutivos de la Unión de superiores generales (USG) y de la Unión Internacional de superioras generales (UISG) con Su Santidad Benedicto XVI. Una audiencia que los dos consejos preparamos con esmero. Hacía casi 20 años que no se había tenido y deseábamos que fuera un tiempo de gracia, de renovación de nuestro compromiso incondicional por el Reino como miembros de la Iglesia, y un tiempo de encuentro sincero con Su Santidad. Es lo que fue. El encuentro superó todas nuestras expectativas, todos nos quedamos encantados con el tiempo que nos dedicó Su Santidad, con el tono que dio al encuentro, y con sus respuestas.
Más que una audiencia fue un diálogo amplio y fraterno como lo calificó el Osservatore Romano (versión española) “El amplio y fraterno diálogo resultó muy provechoso y ofreció a Su Santidad una actualización profunda sobre los diversos aspectos referentes a la vida consagrada”. Y el periódico francés La Croix no lo llamó audiencia sino: “Sesión de trabajo en el Vaticano. Una reunión poco frecuente de trabajo reunió, el lunes por la mañana, al Papa y a varios cardenales (sólo eran dos) con los responsables de las dos Uniones... La idea era hacer un balance global”.
Esta “sesión de trabajo o de diálogo fraterno” duró más de hora y media. Al final del trabajo, dice de nuevo el Osservatore Romano “Benedicto XVI, reconociendo los elementos de una crisis difícil (envejecimiento, disminución acentuada de vocaciones, cansancio espiritual y carismático), señala que el redescubrimiento del carisma de los fundadores ha permitido en muchas congregaciones un nuevo y prometedor impulso ascético, apostólico y misionero”. Y el Osservatore Romano en su versión inglesa decía: Se trataron aspectos de la Vida Consagrada hoy, y se resaltaron elementos positivos y dificultades, las expectativas y los retos que las familias religiosas encuentran hoy al dar testimonio del Evangelio.
Cito lo que han dicho algunos periódicos porque creo que os puede ayudar a sentir lo que fue el encuentro. Una vez que entró el santo Padre en la sala del Consistorio y después de rezar un Ave María, fotógrafos y personal abandonaron la sala cerrando las puertas como si fuésemos a celebrar un cónclave. Los presidentes de las dos Uniones le dijeron un breve saludo, después el Papa, sin perder un minuto, abrió el diálogo y así empezó una conversación sencilla y profunda. El mismo hecho de estar todos sentados alrededor de unas mesas dio una nota fraterna al encuentro. El que quería levantaba la mano y el mismo Papa le daba la palabra. Y así seguimos hasta que el cardenal Bertone, secretario de Estado, le dijo que eran las doce y media. Rezamos el Angelus y uno a uno nos acercamos a saludarlo.
No es posible compartir todo el contenido del diálogo pero puedo deciros que a la pregunta “¿qué diría a los/as religiosas que tienen que vivir su consagración en un contexto marcado por una fuerte secularización de la sociedad y de la cultura?” el Papa con mucha espontaneidad empezó su respuesta con tres palabras: alegría, entusiasmo y radicalidad.
Fuimos todos a la audiencia sin saber muy bien cómo iba a ser pero con el deseo de compartir con el Santo Padre algunas de las grandes preguntas que llevamos en el corazón y darle a conocer el camino que vamos recorriendo, como dijo uno de los Presidentes en su saludo. Al final todos podíamos decir que a través de sus respuestas recibimos luz y mucho ánimo.
Antes del Angelus el Santo Padre nos dirigió un breve discurso y nos impartió su bendición apostólica recordando también a nuestras congregaciones.
Toya Gz. de Castejón rscj
UISG, Roma
NOTA: El texto completo del discurso que al final del encuentro nos dirigió el Santo Padre y el de los dos Presidentes los podéis encontrar en nuestra página Web: www.uisg.org
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