Nuestra espiritualidad vivida en el contexto de los colegios Version imprimable Suggérer par mail
24-01-08
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Godella, España

"Acrecentar la vida y ser cauces de humanidad merece la pena"

El 9 de agosto, tuvimos, en Bilbao, la ocasión de compartir ilusiones y proyectos en el grupo de trabajo de colegios, durante la jornada que acogió a los laicos que comparten la misión con las religiosas del Sagrado Corazón.

La primera parte de la reflexión se dedicó a compartir que aportan a nuestra espiritualidad los contextos en que vivimos. Tenemos conciencia de que el contexto nos da mucha vida y que es una fuerza que se multiplica, mediante la que crecemos juntos y colaboramos en la tarea de humanizar, como una forma de construir el reino de Dios. Constatamos que los colegios son plataformas donde descubrimos y comunicamos el amor del Corazón de Jesús a través de rostros concretes y relaciones cotidianas que nos modifican.

Además, subrayamos la apertura a los demás como actitud básica que nos da realismo y sencillez de vida: aprendemos de los demás y nos despreocupamos de nosotros mismos, estamos atentos a la soledad del otro, a los desgarros afectivos... es el movimiento del amor y su efecto se multiplica. Cuando tiras del "hilito de oro", sale lo mejor que cada uno tiene dentro.

En esta situación, experimentamos gratitud y sabemos que merece la pena: aunque, a veces, el desanimo aparece, siempre tiene sentido superar las dificultades, porque vivimos la confianza, la comunión, la ternura.

La segunda parte de la reflexión se centró en lo que aportamos nosotros, en cada contexto, desde nuestro carisma y espiritualidad. La primera idea que destacamos es que tenemos la sensación de contribuir a acrecentar la vida y ser cauces de humanidad. Nos comprometemos, hacemos explicito el amor en el servicio, tenemos disponibilidad, escuchamos, atendemos personalizadamente a todos, especialmente a los mas humildes, a los mas difíciles, a los que mas lo necesitan... no nos limitamos a las clases o a lo estrictamente profesional. Además, lo vivimos con alegría y se nos nota la felicidad.

La tercera parte de la reflexión giró en torno a las inquietudes y preocupaciones que nos provocan los rostros concretos de nuestro contexto y que llamadas nos supone eso. Aquí la reflexión se desarrolló sobre tres líneas: las inquietudes y llamadas que genera el propio contexto, las que tiene que ver con la transmisión de la fe y las relativas al futuro.

Nuestro contexto nos exige constantemente interpretar los signos de los tiempos para adaptarnos a ellos. En este sentido, hay es especial mente necesario trabajar para que no cunda el desanimo par la sobrecarga de la escuela (luchar para que se impliquen otras instituciones en los problemas que genera la educación), ser conscientes de que debemos atender a todos, a los que mas lo necesitan, pero también a los que pasan desapercibidos; además, hay que trabajar para afianzar las relaciones y la colaboración entre las familias y la escuela.

En cuanto a la transmisión de la fe, nos planteamos como iniciar el despertar religioso, como promover los valores cristianos y la dimensión trascendente de la persona, como educar en el silencio y la interiorización.

Por último, en relación con el futuro, queremos cuidar las "fuentes de la energía" para educar, es decir, la ilusión y el optimismo. Nos planteamos como acertar, con los recursos de que disponemos, para posibilitar el futuro de los colegios; como conseguir que el carisma se manifieste auténticamente en la vida y en todas las dimensiones del centro; y como garantizar que este mensaje se mantenga vivo en las personas que van a ir asumiendo responsabilidades en el futuro y, en definitiva, en los alumnos y alumnas.

Debemos decir que el compartir fue mucho más rico en los dos grupos, aquí enviamos tan solo una síntesis de lo que compartimos en la Asamblea. Al oír a cada miembro del grupo se percibía que el carisma corre par nuestras venas y que la pedagogía de Magdalena Sofía nos configura a todos.

Permitid que, para acabar, citemos una anécdota de principio de este curso: en uno de nuestros colegios, en la reunión del claustro para trabajar el Proyecto Educativo del curso (que recoge las grandes intenciones educativas, las "palabras bonitas" de valores que queremos ofrecer), un ex-alumno que acabamos de contratar como profesor exclamó: "¡Esto no es ninguna novedad para mi! Es lo que he vivido siempre aquí en el colegio".

Dolores Moreno y Ma Carmen Soler rscj
Provincia de España Norte


Dernière mise à jour : ( 24-01-08 )
 

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