La batalla de la tortilla Print E-mail
20 Nov 07
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México, Marigela Orvañanos rscj

El alza de la tortilla ha causado gran revuelo. Su precio primero se dejó flotando y luego se fijó en $8.50  (un alza de 40%, cuando al salario mínimo sólo se le concedió el 3.90%). El Gobierno y personas afines lo atribuyen principalmente a la subida del precio internacional del maíz: comienza a escasear en el mundo, dicen. Asia antes no lo consumía y ahora su demanda crece aceleradamente; Estados Unidos, que vive peleando el petróleo, descubrió  el etanol, un combustible biológico que se obtiene del maíz. Ahora ya no le interesa  vender este grano como alimento humano o forraje sino industrializarlo.

Investigadores de la UNAM, del Colegio de México y otros presentan elementos diferentes para juzgar el asunto. El etanol se produce únicamente con maíz amarillo, no utilizable como alimento,  México, en cambio, es autosuficiente en maíz blanco, apto para consumo humano, tiene capacidad para producir sustentablemente hasta 40’000,000 de toneladas  con las que cubre de sobra su demanda de 13,500 000 y de hecho en la última cosecha logró 20’000,000. Por lo tanto, si la tortilla se elabora con este maíz nacional, no tienen por qué afectarla los precios internacionales.

Lo que sucede, desde que entró el neoliberalismo, es que el Gobierno se alió con las empresas transnacionales monopolizadoras del grano y de la masa de maíz en una maraña de especulación y corrupción. Abandonó a su suerte el campo y a los campesinos llevando una guerra contra el país, cuyos objetivos son echar del campo millón y medio de campesinos y acabar con la producción de tortilla nixtamalizada. Por eso, cuando Calderón fijó el precio de la tortilla en $8.50, también decretó que importaría maíz blanco y se sembraría el transgénico con fines comerciales y que no se sacaría el maíz del TLCAN (Tratado de Libre Comercio con América del Norte). Es una estrategia para sacar del mercado a los molineros y tortillerías nixtamaleras, pues con las alzas de Fox a la electricidad, gas y gasolina no les salen los costos de la tortilla. Maseca y sus distribuidora ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, es decir los Supermercados) acapararán totalmente el mercado mexicano de la tortilla con su rendimiento anual de 9000’000,000 de dólares. Un pretexto para importar maíz blanco y sembrar transgénico.

La consumación del alza significará el hambre de 70,000 empobrecidos, incluida  la inanición de 19’000,000 en extrema pobreza; el fin de miles de negocios callejeros de comida tradicional; la pérdida de soberanía alimentaria y de toda soberanía.  

Urge sacar el Maíz del TLCAN, porque, además del dumping que produce, es el lazo  que nos liga a los precios internacionales. Es urgente, también, elaborar una estrategia de apoyo a la agricultura sustentable “con bienestar para la economía campesina”, desarrollar un programa modernizador de la industria de tortilla nixtamalizada y elevar a rango constitucional el derecho a alimentarse.

¡Gobierno que favorezca empresas transnacionales contra los derechos del pueblo no puede ser gobierno!

¡Fuera los hambreadores del pueblo!

Blanca Narro rscj
Provincia de México – Nicaragua

 


 

Last Updated ( 19 Dec 07 )
 

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