Fundación Santa Filipina Duchesne de los obreros de Ormoc Imprimir E-mail
05.10.07
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Ormoc: comienzos 
Mi casa dentro de la hacienda. El dueño la destruyó cunado no echó de su propiedad.
0710_focus2.jpgCasas en la hacienda
0710_focus3.jpgUno de nuestros vecinos, víctima de una negligencia médica
0710_focus4.jpgEn la hacienda

Esta Fundación  es la respuesta de la Sociedad Internacional del S.Corazón al llamado de “sustentar, alimentar y defender la vida amenazada por desastres naturales, pobreza, desempleo, explotación, opresión y sistemas políticos injustos”. Fue fundada para ayudar a las víctimas de la correntada que produjo 8.000 muertos en Ormoc, Leyte, Filipinas, el 5 de noviembre de l991. Las provincias de la Sociedad del mundo entero, expresaron su solidaridad mandando ayuda financiera, que permitió responder a las necesidades de 40 familias que lo perdieron todo, inclusive miembros de su familia. Vivían en casillas de madera, cuando los encontramos dentro de la “hacienda” de uno de los dueños de tierras más poderosos. La expresión de solidaridad no fue sólo de apoyo financiero, sino que lo más importante fue la presencia de RSCJ que los visitaron dándoles consuelo y esperanza.

Las RSCJ del Distrito de Filipinas colaboraron con la parroquia y organizaron a las familias en una comunidad. Dirigimos seminarios y talleres para hacerlos conscientes de sus derechos humanos básicos y compartimos con ellos la Palabra de Dios. Poco a poco la gente fue creciendo, pero se convirtieron en una amenaza para el dueño de las tierras, cuando empezaron a reclamar sus derechos. Tres familias fueron identificadas como líderes y se las echó de la hacienda, y nuestro Centro fue demolido. Se nos prohibió la entrada a partir de ese momento, pero no perdimos contacto con las familias que quedaron.

Cuando empezaron a disminuir los fondos, el Consejo del Distrito decidió invertir lo que quedaba de las donaciones en algo que ayudara a las familias a mejorar su vida en el futuro. La ayuda del Fondo de Solidaridad de la Casa Madre nos permitió comprar una hectárea de terreno para un proyecto de establecerlos en otro lugar, a los que quisieran salir de la hacienda y empezar una vida nueva. Esta fue la respuesta al deseo de vivir en una tierra, que pudieran llamar suya, libres de la amenaza de demolición y del control de gente que no les prometía un futuro, sino que sólo les ofrecía asistencia paternalista y dependencia.

Hay 32 familias de tres generaciones viviendo hoy, en esta propiedad. Hemos formado una organización que les sirve para practicar su liderazgo. Aunque siguen en la pobreza, tienen un lugar dónde vivir, que pueden considerarlo suyo. No pueden pedir más, aunque el empleo sea inestable, la alimentación diaria un problema continuo y enviar a sus hijos a una educación superior, algo imposible. Ahora tenemos 5 estudiantes becados. Uno de ellos trabaja como encargado, aunque no a tiempo completo, de nuestra biblioteca. Los otros tres están en nivel terciario, y uno está aún en secundaria. Ponemos nuestra esperanza en estos jóvenes, para continuar lo que hemos empezado.

El 17 de septiembre del 2006 se bendijo el Centro Educativo del S.Corazón. El Centro es la realización del sueño de la comunidad de tener una escuela propia, para la necesidad creciente de sus chicos. Parte del antiguo Centro  se usa ahora como Biblioteca de los estudiantes y Centro de Estudio.

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Ormoc: Hoy
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0710_focus7.jpgIraida Sua-an rscj con una de sus primeras amigas en  Ormoc, Nang Ulay.
Fotos de Lolín Menéndez rscj  

La Fundación se estableció en 1994. El sueño era “ayudar a esas familias a formar una Comunidad Eclesial de Base y hacer todo lo que fuera necesario para su crecimiento y desarrollo, tendiendo a convertirse en una comunidad que se gobernara a sí misma”. Tres años más tarde, 22 familias se mudaron a la propiedad. En 1998 empecé a vivir con ellas, y me convencí de que la educación era necesaria para poder cumplir sus esperanzas. Dimos prioridad a la generación más joven, para prepararlos a convertirse en líderes. Algunas donaciones nos ayudaron a construir el Centro Comunitario del S. Corazón. Mientras se construía el Centro  empecé a reunir chicos en las casas, creando la Educación de la Primera Edad, que sigue siendo el centro de mi ministerio hasta hoy.

La Fundación sobrevive por providencia de Dios. Empezamos algunos programas para capacitarlos y poder conseguir trabajo, lo que aumentaría las pequeñas entradas de las familias y ayudaría a sostener nuestras iniciativas educativas para niños y jóvenes.”Esta solidaridad nos pide no solo interés y presencia, sino sobre todo compromiso y acción” (94 Solidaridad con los pobres).

Vivir entre los pobres es una experiencia diaria del “costado abierto de Cristo”. Pero el dolor, puede empujarnos a crear algo de la nada, a surgir de los escombros de la impotencia, a una esperanza creciente de un mundo mejor. Estando aquí podemos  ayudar a conseguir medicamentos para un padre paralítico con 7 hijos, reducido al estado de inválido por una mala praxis médica y a poder ayudar a ver, a un chico de tres años con una catarata congénita. Es muy consolador ver caminar al paralítico y ver al ciego, a través de nuestro trabajo. Todo se hace relativo, cuando nos damos cuenta ,de que donde Dios parece estar ausente, podemos decir “es el Señor” a presencia de las RSCJ aquí es al mismo tiempo, una elección y una responsabilidad. Hay mucha esperanza y muchas posibilidades, en la fuerza de la gente que ha pasado la terrible prueba de sobrevivir.

Nada es realmente imposible para Dios. El proyecto de Ormoc está en Sus Manos.

Iraida Sua-An  rscj
Distrito de Filipinas
 

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Celebración de Pascua

Última modificación ( 11.10.07 )
 

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