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TVES: Celebrando con nuestro pueblo la libertad de expresión
El país, este país, está creciendo, eligiendo, debatiendo. Vivimos en Venezuela una oportunidad única de participación y protagonismo. Como nunca antes, hoy estamos todas/os opinando alrededor de los grandes temas y decisiones que rigen los destinos de nuestro pueblo. Como nunca antes, hoy estamos debatiendo y eligiendo el modo de vida que queremos, la sociedad que estamos dispuestas/os a construir, los modelos de convivencia que rechazamos y los que apoyamos con nuestras palabras y acciones.
¿Acaso existe una mayor libertad de expresión, de opinión, de elección?
1. La libertad de expresión tiene que ver directamente con el derecho a estar informados veraz y oportunamente. Hoy sabemos -porque al fin estamos informados- que el espectro radioeléctrico no es propiedad privada sino colectiva, que puede ser dado en concesión a uno u otro canal de radio o televisión. Hoy sabemos que esa concesión se gana como quien se gana la confianza y el respeto de un pueblo y no a través del pago de comisiones o convenios con sectores reducidos de la sociedad. Hoy sabemos que la radio y la televisión no son únicamente medios de comunicación, entretenimiento e información sino que son reflejo de determinadas formas de ver y entender el mundo y la realidad. Hoy sabemos que tenemos algo que decir al respecto porque los medios no son dioses que pueden imponer su propio criterio, el criterio de unos pocos.
Libertad de expresión es SABER. Saber, no para un simple estatus en la sociedad que me dé privilegios individuales, sino un saber que lleva nombre de crecimiento comunitario y transformación social.
Por ello, celebramos con nuestro pueblo esa libertad de expresión que no nos deja indiferentes sino que nos compromete con la construcción de la Patria Bolivariana.
2. La libertad de expresión tiene que ver directamente con el derecho a elegir. Y elegir no es simplemente “elegir” el canal o la sintonía porque tenemos “el control” en las manos. Elegir es encontrar el propio rostro, opinión, perspectiva, realidad e inquietudes reflejadas en ese medio de comunicación. Elegir implica presencia, reconocimiento y valoración de lo diferente. Y esto conlleva que en la pantalla salga eso diferente aunque no sea rentable para mis ingresos publicitarios.
Por ello, celebramos que una propuesta de un nuevo medio de comunicación se ayude con la autogestión que nos haga capaces de comprometernos con el sentido de pertenencia que debe identificar las nuevas iniciativas que nacen en esta Venezuela en transformación.
3. La libertad de expresión es un derecho de todas/os y no de las minorías que sienten que “su” mundo es “El” mundo.
¿Por qué tanto miedo a la expresión del pueblo? ¿por qué tanta indiferencia? Desde hace 8 años la mayoría silenciada del pueblo venezolano se está expresando, no sólo en las urnas, no sólo en marchas, sino en participación y protagonismo: conoce y maneja la Constitución y las Leyes; sabe y opina sobre las gestiones del Ejecutivo en materias vitales como petróleo y recursos naturales o la integración de los pueblos o los acuerdos internacionales; profundiza y elige modelos de desarrollo económico: endógeno, cooperativo, socialista, empresa de producción social, …; participa en distintos programas educativos y no sólo para “recibir educación” sino para crear propuestas educativas nacidas de su propio seno, para crear conocimiento propio y ponerlo al servicio de una sociedad mejor. El pueblo venezolano está expresándose en distintas instancias de construcción del país.
Y los sectores privilegiados por años, quienes se creían los únicos capacitados y autorizados para esta expresión, hoy rechazan, ignoran, desprecian y deslegitiman la expresión de las mayorías. Pero ya no hay marcha atrás. El único camino posible es unirse a esta expresión y construir juntos/as un país. El desprecio y la deslegitimación -por muy internacional que llegue a ser-tienen las puertas cerradas. La avalancha de participación y libertad de expresión que vive hoy Venezuela no va a dejar lugar para estas actitudes.
Por ello, celebramos con nuestro pueblo la libertad de participar y ser escuchado, la libertad de ser tomados en cuenta para la construcción de una sociedad diferente, socialista e igualitaria.
4. Hoy, la no renovación de la concesión a RCTV es un gesto de enorme libertad, es un gesto de romper las cadenas del monopolio mediático que es, a su vez, monopolio de conciencias. Ya no más.
La no renovación de la concesión a RCTV, que no es cierra del canal -aunque lo merecen- es un gesto de dignidad de un pueblo que ha sido “ninguneado” por años. Estamos recuperando nuestra dignidad de venezolanas/os y en TVes, NOS VEMOS. Nos vemos y nos construimos al ritmo de un pueblo. Una nueva televisión es una oportunidad que, entre todas/os, hemos de hacer real, viable, viva. Cerrarnos a la novedad es cerrar nuestra libertad: ¿por qué un solo pensamiento y modo por 53 años? Arriesguémonos a lo diferente, y arriesguémonos a construirlo juntas/os. Eso es libertad de expresión: arriesgarme a creer que tú tienes una palabra y esa palabra es valiosa.
Necesitamos un espacio donde los rostros sean pueblo incluido y no exclusividad de unos pocos, donde las diferencias sean motivo de crecimiento y no de desigualdad e irrespeto, donde la conciencia de construcción sea en colectivo y no monopolizada por los que “saben”, donde podamos crear otras fisonomías y no seguir consumiendo las impuestas por una pantalla excluyente e insensible a las diferentes formas de expresión de un pueblo.
Hoy el momento también quiere romper con esquemas exclusivistas que no promueven la diversidad y la diferencia.
Celebramos con nuestro pueblo que la libertad de expresión ahora tenga nombre de inclusión.
Nos declaramos en profundo apoyo al nuevo canal de televisión TVES, en contundente rechazo a la actitud manipuladora de RCTV y Globovisión -a la que se están prestando otros medios de comunicación internacionales manejados como monopolios empresariales y no como medios de servicio social. Nos declaramos en esperanzada reflexión con aquellos sectores de la sociedad incapaces de escuchar la voz de un pueblo, el clamor de las mayorías y el grito de una sociedad construyéndose diferente porque el neoliberalismo y sus mecanismo de perpetuación -entre ellos, los medios de comunicación como RCTV- ya han demostrado que no pueden ni quieren hacernos más felices ni más humanas/os.
Apoyamos y nos unimos al proyecto bolivariano que hoy impulsa el Gobierno Venezolano como propuesta de un mundo mejor posible a construir entre todas/os.
La Provincia de Venezuela
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