Fiesta de Santa Magdalena Sofí­a Barat PDF Imprimir E-mail
22.05.07
0705_reflections11
RSCJ Godella, España

Fiesta de Santa Magdalena Sofía Barat
Oración de las horas

I Vísperas (Corunum)

Himno

Hoy venimos a celebrar,
que nos llamas a manifestar, a reconciliar
y a trabajar por Ti, sólo por Ti.

Unidas a ti queremos estar,
alegres mujeres de oración,
mujeres deseosas de comunión.

Señor, tu Corazón nos acoge,
Él nos lleva a los demás,
haznos humildes servidoras,
con fe y esperanza en el andar.

Haznos adoradoras de ti,
para que más personas te quieran buscar,
servir y amar en todo y en todos
y así su vida quieran arriesgar.

O bien:

Magdalena Sofía,
Mujer sencilla del pueblo
En el calor del hogar
Sentiste al Dios de la vida,
En el viñedo y el rosal.

Queremos ser fuego y luz
Incendio en la misma hoguera,
El Corazón de Jesús.

Desde el silencio respondes
A la llamada de Dios,
Después madura tu espiga
Y en pan se convirtió.

Incienso, cruz y azucena
Adornan siempre tu altar,
Ofrenda para la Iglesia
En pobreza y humildad.

El mundo entero es tu meta
En un abrazo de paz,
Luchando por la justicia,
La cultura y la igualdad.

Por fin emprendes el vuelo
Un día de la Ascensión.
María y las estrellas
Te conducen hasta el sol.

Ven, Magdalena Sofía,
Nuevos caminos a abrir.
Camina a nuestro lado,
Que aun hay mucho que repartir.


Salmo 111

Antífona 1: Tú nos has llamado a ser mujeres
de comunión, de compasión y de reconciliación

Alabaré al Señor de todo corazón
en la reunión de las personas honradas,
en la comunidad entera.

Las obras del Señor son grandes,
y quienes las aman, las estudian.
su obra es bella y esplendorosa,
y su justicia permanece para siempre.
Ha hecho inolvidables maravillas.

El Señor es tierno y compasivo;
da alimentos a los que lo honran;
¡Se acuerda siempre de su alianza!

Lo que Él hace es justo y verdadero;
se puede confiar en sus mandamientos,
pues son firmes hasta la eternidad
y están hechos con verdad y rectitud.
Dio libertad a su pueblo
y afirmó su alianza para siempre.

La mayor sabiduría consiste en honrar
al Señor;
Los que lo honran, tienen buen juicio.
Dios será siempre alabado!

 

Is. 44, 1-5

Antífona 2: "Mi mandamiento es éste: ámense unos a otros como yo los he amado a ustedes", dice el Señor.


Escúchenme ahora, Israel, pueblo de Jacob,
mi siervo, mi elegido.
Yo soy el Señor, tu creador,
que te formó desde antes de nacer y
que te ayuda.

No temas, Jesurún, pueblo de Jacob,
mi siervo, mi elegido,
porque voy a hacer que corra agua en el desierto,
arroyos en la tierra seca.

Yo daré nueva vida a tus descendientes,
les enviaré mi bendición.
Y crecerán como hierba bien regada,
como álamos a la orilla de los ríos.

Uno dirá: "Yo soy del Señor,
otro se llamará descendiente de Jacob,
y otro se grabará en la mano: 'Propiedad del Señor',
y añadirá el nombre de Israel al suyo propio.


Salmo 145

Antífona 3: Sacamos de su Corazón el amor para vivir en comunión   entre nosotras y con los demás

Yo te ensalzo, Oh Rey Dios mío,
y bendigo tu nombre para siempre jamás;
todos los días te bendeciré,
por siempre jamás alabaré tu nombre;
Grande es Yahvé y muy digno de alabanza,
insondable su grandeza.

De padres a hijos se alabarán tus obras,
se anunciarán tus hechos poderosos.
Se hablará de tu majestad gloriosa,
y yo hablaré de tus maravillas.
Se hablará de tu bondad inmensa
y a gritos se dirá que Tú eres justo.

El Señor es tierno y compasivo,
es paciente y todo amor.
El Señor es bueno para con todos,
y con ternura cuida a sus obras.

El Señor sostiene a los que caen
y levanta a los que desfallecen.
Los ojos de todos esperan en ti,
que Tú les des su comida a su tiempo.

El Señor es justo en sus caminos,
bondadoso en sus acciones.
El Señor está cerca de los que lo invocan,
de los que lo invocan con sinceridad.

¡Que mis labios alaben al Señor!
¡Que todos bendigan su santo nombre, ahora y siempre!

 

Lectura breve :  Col 3, 12-15

Pónganse entonces el vestido nuevo, como conviene a los elegidos de Dios, por ser sus santos y muy queridos. Revístanse de entrañas de misericordia, de bondad, de humildad, mansedumbre, paciencia. Sopórtense y perdónense unos a otros, si uno tiene motivos de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez, hagan lo mismo. Pero, por encima de todo, tengan el amor, que reúne todo y todo lo hace perfecto. Que la paz de Cristo reine en sus corazones, ya que fueron unidos en un mismo cuerpo para encontrarla. Finalmente, sean agradecidos.


Responsorio Breve:

V: Yo en ellos y Tú en mí, para que sean perfectamente uno.

R: Yo en ellos y Tú en mí, para que sean perfectamente uno.

V: Con mis actitudes y sentimientos.

R: Para que sean perfectamente uno.

V: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Yo en ellos y Tú en mí, para que sean perfectamente uno.

 

Cántico Evangélico
Antífona: "En el Corazón divino aprenderán, según el precepto de Jesucristo, a amarse unas a otras como El las ama, y realizarán en ellas lo que recomendaba el gran Apóstol a los primeros cristianos: “haya en sus corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo”. (Const. 329)

Preces

Supliquemos a Dios en bien de su Iglesia, por intercesión de Santa Magdalena Sofía y digámosle:

Haznos portadoras de reconciliación y comunión.

Tú que enseñaste a Magdalena Sofía a adorar en espíritu y verdad

Haz que según sus enseñanzas, todo en nosotras se convierta en alabanza a Ti, que todo esté consagrado a tu Corazón.

Tú que hiciste que Magdalena Sofía hiciera de tu Corazón su vida, su bien, su todo

Haznos vivir de tal manera unidas a Ti, que llenándonos de Ti seas Tú quien viva en nosotras.

Tú que regalaste a Magdalena Sofía la gracia de la humildad y la misericordia

Haz que acercándonos cada vez más a tu corazón manifestemos en todas nuestras relaciones tu dulzura y  caridad.

Tú que te hiciste para Magdalena Sofía fuego, libro, modelo y fuente de humildad, mansedumbre, sencillez y obediencia

Dirige nuestra  mirada sólo a Ti, para amarte únicamente a Ti, buscar sólo tus intereses y agradarte en todas las cosas.

Por intercesión de Magdalena Sofía, que ha sido ya admitida a contemplar la belleza de tu rostro, concede a los difuntos de esta Iglesia gozar también de la luz eterna de tu presencia.

Unidas en el Corazón de Jesús, digamos juntas la oración que él nos enseñó :  Padre Nuestro.

Oración:

Oh Dios, que en tu infinita misericordia, te dignaste adornar a Santa Magdalena Sofía con las virtudes de la humildad y la caridad, que aprendió del Corazón de tu Hijo, haz que siguiendo las huellas que ella nos ha dejado, vivamos constantemente unidas a Cristo y encontremos en Él la plenitud de nuestra alegría. Que vive y reina contigo en la unidad de Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Laudes  (Corazón de Jesús)

Antífona: Vengan, adoremos al Corazón de Jesús, al que dio a conocer y amar Santa Magdalena Sofía

Himno
Jesús, que es vida del mundo,
Jesús, pan que se comparte,
Jesús, agua que fecunda,
Jesús, corazón que late.

Jesús nos llama y anima
a vivir desde su amor:
sentimientos y actitudes
de su propio corazón.

Con gozo decimos: "sí"
y nos hacemos espacio
para hacer crecer la vida,
caminando tras sus pasos.

Ser en la Tierra el Corazón de Dios,
descubrir y dar al mundo
lo infinito de su amor.

Danos la gracia de ser
mujeres de comunión, de compasión
y de reconciliación.

O bien:

Eres tú, Magdalena Sofía,
Mujer frágil y valiente, mujer que entrega juventud.

Eres tú, mujer, sencilla y frágil
Mujer nacida del fuego.
Tú has dejado que El,
Incendia tu corazón.

No habían huellas en tu camino,
Sólo confianza y generosidad
Para hacer el sueño realidad.

Un sueño sencillo con el que, hace años ya,
Forjaste la Sociedad.
Y hoy, agradezco que tu presencia esté aquí,
Junto a mí y junto a mis hermanos,
En oración, oración permanente al Sagrado Corazón

Enséñanos a dejarlo todo,
A dejarnos conducir.
Que juntas, y con nuestra pequeñez
El Reino del Señor podamos construir.

Educar y orar es nuestra libertad,
Compadecer, ofrecer y servir.
Servir la mesa en esta fiesta de gratitud por la vida de Jesús.

Junto a la Iglesia queremos caminar,
Sin olvidar nuestra fragilidad.
Santa Madre enséñanos a andar,
A andar con humildad.

Eres tú, Magdalena Sofía,
Que me llama a entregar a otros el amor de Dios.


Salmo 25
Antífona 1:
Fidelidad  en todo momento es la que el Espíritu   Santo pide a un corazón que se abandona sin reserva a su    dirección.

Señor a Ti dirijo mi oración;
mi Dios en Ti confío.
Señor muéstrame tus caminos;

Guíame por tus senderos;
guíame, encamíname en tu verdad,
pues Tú eres mi Dios y Salvador.

Señor, acuérdate del amor y la ternura
que siempre nos has manifestado.
Señor, acuérdate de mí por tu bondad y amor.

El Señor es bueno y justo;
Él corrige la conducta de los pecadores
y guía por sus caminos a los humildes;
¡Los instruye en la justicia!

Él siempre procede con amor y fidelidad,
con los que cumplen su alianza y sus mandamientos.

 
Cant 4, 1a.9-10a. 8, 6-7

Antífona 2: Te admirarás cuando sepas todo lo que el Corazón de Jesús ha hecho por nosotras. Cuántos motivos tenemos de devolverle amor por amor, de trabajar en su obra con nuevo ardor.

¡Que bella eres, amada mía!
¡Que bella eres!
Me robaste el corazón, hermana mía, novia mía,
me robaste el corazón.

Con una sola mirada tuya,
con una sola de las perlas de tu collar.

¡Qué amorosas son tus caricias,
hermana mía, novia mía,
qué delicioso es tu amor…!

Grábame como un sello sobre tu corazón,
como un tatuaje sobre tu brazo.
Porque es fuerte el amor como la muerte,
y la pasión, tenaz.

Sus flechas son dardos de fuego,
como llama divina.
No apagarán el amor ni lo ahogarán
océanos ni ríos.

Salmo 119

Antífona 3:

Mirarán como su obligación más sagrada y como su más dulce   ocupación contemplar, estudiar y conocer a fondo las    disposiciones interiores del Corazón de Jesús... a fin de    conformarse y unirse estrechamente con él.” (Const.1815.n°67)


Felices los que se conducen por tus caminos
y siguen tus enseñanzas, Señor.
Felices los que atienden a sus mandatos
y lo buscan de todo corazón.

Te alabaré con corazón sincero,cuando haya aprendido tus justos decretos.

He guardado tus palabras en mi corazón.
Me alegraré en el camino de tus mandatos,
más que en todas las riquezas.
Abre mis ojos,
para que contemple las maravillas de tu enseñanza.

Tú, Señor, eres todo lo que tengo.
Tú haz tratado bien a esta sierva tuya
conforme a tu promesa.
Enséñame a tener buen juicio y conocimiento,
pues confío en tus mandamientos.

¡Que tu amor me sirva de consuelo
conforme a la promesa que me diste!
Muéstrame tu ternura y hazme vivir,
pues me siento feliz con tu enseñanza.


Lectura breve : Filipenses 2, 1-4


“Si puedo darles advertencias en nombre de Cristo y si pueden oír la voz del amor; si compartimos el mismo Espíritu y somos capaces de compasión y ternura, les pido algo que me llenará de alegría: tengan un mismo amor, un mismo espíritu, un único sentir, y no hagan nada por rivalidad o por vanagloria. Al contrario, que cada uno, humildemente, estime a los otros como superiores a sí mismo, no busque nadie sus propios intereses, sino más bien el beneficio de los demás. Tengan entre ustedes los mismos sentimiento que Cristo”.

Responsorio breve:

V: Encontramos la vida en la unión y conformidad con el Corazón de Jesucristo.

R: Encontramos la vida en la unión y conformidad con el Corazón de Jesucristo.

V: Aprendemos a ser testigos de su amor.

R: En la unión y conformidad con el Corazón de Jesucristo.

V: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Encontramos la vida en la unión y conformidad con el Corazón de Jesucristo.

Cántico Evangélico

Antífona: “No quiero rehusar nada a mi Dios, pero esto es muy poco, quiero adelantarme a su voluntad y abrazarla con alegría, sea la que sea. ¡Dios mío, sostén mi debilidad!” (M.Sofía a Filipina,1810)

Preces
Tú que diste a Santa Magdalena Sofía llegar a contemplar y sentir la realidad con el Corazón de Jesús.

 Haz que nuestras miradas se dirijan sólo a él.

Corazón de Jesús, Tú que te entregaste para que volviéramos a tener vida, regálanos la humildad y la sencillez tan querida por Magdalena Sofía, para entregarnos nosotras también de corazón a nuestros hermanos y hermanas.

Tú que regalaste a Santa Magdalena Sofía encontrar en el Corazón de Jesús un manantial inagotable de fuerza, de gracia y de consuelo.

Haz que vayamos a sacar de él la fuerza y el valor que necesitamos.

Señor Jesús, Vid Verdadera, de quien recibimos todo y por quien somos llamadas amigas

Danos la gracia de permanecer en Ti para dar mucho fruto.

Señor, Tú que nos amaste primero, concédenos caminar siempre seguras de esta verdad.

Y podamos así, ser testimonio del amor de tu Corazón.

Con sencillez y humildad digamos la oración que Jesús nos enseñó: Padre Nuestro.

Oración final:

Oh Padre y Madre Dios, que por tu infinito amor nos pusiste en el camino abierto por Magdalena Sofía para llevar hasta los confines del mundo el fuego de tu amor, afianza y consolida a esta familia tuya y concédenos cumplir con sus deseos de vivir fieles a nuestra vocación fundadas en “una humildad sin límites, un celo ardiente por la salvación de las almas, una generosidad tal en el sacrificio que ningún obstáculo la detenga…”. Por medio de tu Espíritu danos a todas el coraje y la perseverancia que necesitamos. Te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad de Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

II Visperas  (Misericordia)


Himno

Señor Jesús, ya sabes que, a veces, no entiendo tus palabras;
quisiera guardarlas en mí y vivir como lo haría
si te dejara ser mi Dueño y mi Señor.

Señor Jesús, ya sabes que te amo, pero quisiera amarte más,
tal como Tú, en gratuidad y sin contar.
Quisiera amarte más.

Señor Jesús, dame de tu mirada y de tu humanidad;
quisiera aprender de ti y sentir en mi corazón
que el hombre y la mujer están por sobre la ley.

Señor Jesús, ya sabes que te amo, pero quisiera verte más,
en el dolor del mundo, en el que sufre.
Quisiera verte más.

Señor Jesús, quiero cuidar, hacer crecer y alimentar la vida.
Quisiera que sanes mis heridas y así amar
sin olvidar la justicia y  la paz.

Señor Jesús, ya sabes que te amo, pero quisiera servirte más,
siendo humana en lo cotidiano.
Quisiera servirte más.

Y que mis entrañas se muevan de compasión,
sentir que la herida de mi hermano
es la mía y es la tuya.
Y así poder ser mujer en verdad,
mujer de cara al mundo y a Dios.


O bien:

Mi sueño:
Una multitud de adoradoras de todas las naciones,
hasta los confines del mundo.

Mi secreto:
Abandono entre las manos de Dios
y la entera conformidad con sus voluntades…

Mi petición de cada día:
Adquirir las virtudes
tan necesarias para ganar Su Corazón:
la mansedumbre, la afabilidad,
la igualdad de alma que produce paciencia,
con el amor de Jesús que tanto deseo.
¡Cómo quisiera llenarme de El!


Mi constante consejo:
Acércate más al Corazón de Jesús
y deja de pensar en ti misma.
La gloria de Cristo y su obra en los demás
debería ser tu pensamiento dominante.
Dedícate en cuerpo y alma
a tratar de conseguir la unión con el amor de Jesús.
Créeme: todo sirve para alimentar la virtud.
... todo se aviva y todo cambia su naturaleza
por la acción de ese fuego ardiente.


El Corazón de Jesús
será conocido y amado más
por las personas que tengan relación contigo
y con todas...
¡Que misión si sabemos apreciarla,
ponerla en práctica como el Espíritu  lo pide!  

Salmo 136
Antífona 1: La mirada y la compasión de Jesús, dirigen nuestra   mirada y nuestro corazón hacia un mundo en el que muchos están  como ovejas sin pastor.

Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque es eterna su misericordia.
Den gracias al Dios de dioses, porque es eterna su misericordia.
Den gracias al Señor de señores, porque es eterna su misericordia.

Al único que hace grandes maravillas, porque es eterna su misericordia.
Al que hizo los cielos con sabiduría, porque es eterna su misericordia
Al que extendió la tierra sobre las aguas, porque es eterna su misericordia
Al que hizo el Sol y la Luna, porque es eterna su misericordia

Al que llevó su pueblo por el desierto, porque es eterna su misericordia.
Al que nos recuerda cuando estamos abatidos, porque es eterna su misericordia.
Al que nos libra de nuestros enemigos, porque es eterna su misericordia.

Al que da de comer a las personas y a los animales, porque es eterna su misericordia
Den gracias al Dios del Cielo, porque es eterna su misericordia.

 
Deut 32

Antífona 2: "No me pesará ningún sacrificio, si por ustedes, el Corazón de Jesús es pronto conocido en esas tierras." (M.Sofía a Filipina. 1819)


Escucha, cielo, que voy a hablar;
atiende, tierra, a mis palabras.
Mi enseñanza caerá como la lluvia,
Mi discurso será como el rocío,
como llovizna sobre la hierba,
como gotas de agua sobre el pasto.

Proclamaré el nombre del Señor:
¡Reconozcan la grandeza del Dios nuestro!
Él es nuestro protector; sus obras son perfectas,
sus acciones son justas.

Es el Dios de la verdad, en Él no hay injusticia;

¡ Él es justo y verdadero!


Tomó en cuenta a los israelitas,

Pues la herencia del Señor, la gente suya,

es el pueblo de Jacob.

Los encontró por el desierto,

por tierras secas y azotadas por el viento;

Los envolvió en sus brazos,

los instruyó y los cuidó como a la niña de sus ojos.


Como águila que revolotea sobre el nido
y anima a sus polluelos a volar,
Así el Señor extendió sus alas y,
tomándolos, los llevó a cuestas.

Ez 36,24-28
Antífona 3: Es necesario que te santifiques, eso aún no es suficiente, es preciso que salves almas … Te deseo más energía y voluntad para  darte a Dios, despojándote de si misma y de las criaturas… (M.Sofía a Madre E. 1826)


Les tomaré de entre las naciones,
los recogeré de todos los países
y los llevaré a su suelo.
Los rociaré con agua pura
y quedarán purificados
de todas sus impurezas
y de todas sus basuras.


Y les daré un corazón nuevo,
infundiré en ustedes un espíritu nuevo,
quitaré de su carne el corazón de piedra
y les daré un corazón de carne.

Infundiré mi espíritu en ustedes
y haré que se conduzcan según mis preceptos
y observarán y practicarán mis normas.

Habitarán la tierra que yo di a sus padres.
Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.”

 

Lectura breve: Mt 9, 35-38

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la  buena nueva del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos : la mies es mucha y los obreros pocos. Rueguen, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

Responsorio breve:

V: Danos ser instrumentos de tu misericordia.

R: Danos ser instrumentos de tu misericordia.

V: Para que tu amor llene de gozo a la humanidad entera.

R: Siendo instrumentos de tu misericordia.

V: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

R: Danos ser instrumentos de tu misericordia.


Cántico Evangélico

Antífona:

"...el deseo de llevar el nombre del Señor a las naciones infieles, estaba en el fondo de mi corazón... Aunque sólo hubiera una que se salvara por nuestros cuidados, deberíamos abnegarnos hasta morir para salvarla. ¡Sublime vocación la nuestra! Ojalá pudiéramos sentir toda la grandeza.” (M.Sofía a Filipina. 1806)


Preces:

Alabemos con gozo a nuestro Padre eternamente amoroso y compasivo y pidámosle:

Mueve nuestros corazones a la compasión por todos y todas.

Padre, Tú que enviaste a tu Hijo para revelarnos tu corazón misericordioso, concédenos manifestar tu amor a aquellos que más sufren y que necesitan conocer el perdón y la compasión.

Señor Jesús, que llenaste a Magdalena Sofía del deseo de proclamar tu amor por toda la tierra. Úrgenos a ser generosas en nuestra misión y a permanecer atentas a las necesidades de la gente que nos rodea.

Pon en tu regazo protector a todos los pastores y pastoras de tu Iglesia Y concédeles trabajar en unidad, caridad, justicia y paz.

Derrama tu gracia sobre nuestros familiares y amigos, ilumina sus caminos. Para que encuentren en Ti la vida en abundancia.

Como hijas amadas, dirijámonos con confianza a nuestro Padre: Padre Nuestro.


Oración:

Oh Dios, que has manifestado tu misericordia y fidelidad en un mundo herido por el pecado, danos la gracia de reconocerte en nuestras propias heridas, acompañando y sanando con tu presencia amorosa. Permítenos reconocer en nosotras mismas tu fidelidad y misericordia y, por esta misma experiencia, confiar en tus promesas de darnos un corazón nuevo para ser compasivas como Tú lo eres. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

preparado por Bernardita Zambrano nscj y Constanza Correa nscj
provincia de Chile

 

 

 

 

Comentarios
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César Criado   |190.43.46.xxx |2008-08-14 00:07:18
A quien pueda ayudarme:
Estoy buscando, por favor, la Música del Himno a Santa Magdalena Sofía.
Si alguien pudiese enviarmela en cualquier formato (partitura en Encore o PDF, archivo midi, mp3, wav u otro) estaré muy agradecido.
Atentamente
César Criado
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