perfil: Jennifer Simwa RSCJ, Provincia de Uganda-Kenia Imprimir E-mail
01.03.04
Jennifer Simwa con los niños de Kibera

Kibera es los tugurios más grandes de África - se estima que 750.000-1.000.000 vivo allí.



Nací en la parroquia de Chekalini, donde tenemos una de las comunidades mas antiguas de las Religiosas del Sagrado Corazón en Kenya. Soy la sexta de una familia muy ecuménica. Mis padres son Quakers, pero yo me hice católica en enero de 1978. Había sentido el deseo de ser religiosa antes de dar este paso, aunque nunca había visto una monja ni sabía donde encontrarlas. Tomé conciencia de este deseo un día mientras ayudaba a mi madre en el campo. Sin saber de donde, le dije que quería ser religiosa. Esto le sorprendió mucho. Me respondió que no podía ser religiosa porque yo era protestante. Creí que esto significaba el fin. Pero cuando cumplí dieciocho años, volví a hablar con mi madre sobre mi deseo. Esta vez ella me explicó que las que se hacen religiosas son católicas, no protestantes. Sus palabras me quitaron el ánimo una vez más.

A medida que pasó el tiempo mi deseo de ser religiosa tomó más fuerza. Esta vez le dije a mi madre que tenía intención de hacerme católica. Ya había comprado un rosario, pero no sabía como rezarlo. Cuando mi madre vio el rosario, entristeció. Me dijo que no lo tirase pero que lo regalase a un católico. Hice lo que me pidió. Mis padres al fin me permitieron seguir adelante y recibir el bautismo. Había empezado a aprender el catecismo en secreto mientras trabajaba en la escuela de Bishop Njenga como secretaria. Cuando llegó el momento de recibir el bautismo, tuve que pedir a mis padres que asistiesen como testigos. Mi madre me dijo que si lo hacía, no podría tomar parte en los servicios en su iglesia durante nueve meses. Pero me dijo que no me preocupase, y rezó por mí antes de salir a la iglesia.

Entré en la Sociedad del Sagrado Corazón como postulante el 25 de enero de 1982, y pronuncié mis primeros votos en 28 de diciembre de 1987. En abril de 1987 fui a hacer un curso de espiritualidad en Miltown Park, Irlanda. A mi regreso a África trabajé con la Ha. Doreen Boland en la parroquia de San Matia Mulumba, situada en un barrio muy pobre del Viejo Kampala, en Uganda. Hice mi profesión perpetua en Roma el 12 de enero de 1992, y fui directamente a la Universidad de Maryville, donde estudié durante dos años. Estudié luego en la Universidad de Creighton, en Omaha, donde recibí la Licencia en Teología y en Trabajo Social.

Este año el párroco de la parroquia de Cristo Rey del barrio de Kibera, Nairobi, me invitó a trabajar con él. Puede ser que este barrio, con una población de 750, 000-1,000,000 personas, sea el más grande del continente africano. Los habitantes de Kibera vienen de todas las provincias de Kenya, y también de Uganda, Tanzania, Ruanda, Somalia, Congo. Mi tarea ha sido elaborar para la parroquia un proyecto de cinco años, a través de la metodología de análisis social. Con un grupo compuesto por parroquianos y el equipo parroquial, examinamos lo que está haciendo la parroquia en los campos de labor pastoral, vida litúrgica, y alcance social; después intentamos evaluar las estructuras que se han montado para responder a las necesidades y a las condiciones de los habitantes de Kibera en general y de los fieles de la parroquia de Cristo Rey en particular, Seguimos el ciclo o círculo pastoral elaborado por el P. Peter Henriot S.J., y esto ha dado buenos resultados en nuestro contexto. Este análisis social ayudará a nuestra parroquia a jugar mejor su papel como actor religioso y social, especialmente en los campos de defender y ejercer presión en favor de una transformación.

El análisis social y cultural ya está hecho, y ahora entramos en la etapa de reflexión teológica. Las personas que hacen análisis social muchas veces saltan esta etapa y van directamente al proyecto de acción. No queremos cometer ese error. Seguimos el ciclo pastoral con fidelidad. Será un trabajo difícil, pero que sin duda dará fruto.

Soy consciente de cómo me interpelan los documentos del Capítulo General del 2000: ?estamos llamadas?a participar en la acción transformadora de Dios en personas y sociedades?.( p. 17). También: ?el deseo y derecho de los pueblos y de las culturas de que su identidad y pertenencia a la comunidad global sea reconocida? ( p. 21), son palabras muy significativas para mi apostolado, palabras que se pueden aplicar directamente a la situación que enfrentamos en Kibera. Si, también me interpelan las Constituciones: ?Somos enviadas por la Iglesia a comunicar el amor del Corazón de Jesús. El es el origen del crecimiento de cada persona y el camino de reconciliación de todos. Lo creemos y queremos anunciarlo? (§10). Y también: ?Santa Magdalena Sofía hizo vida esta convicción por medio del servicio educador, especialmente de la juventud: files a su inspiración y abiertas como ella a nuevas situaciones, hacemos nuestro su deseo.?(§11) Sobretodo me interroga el cómo llegar a transformar la educación de las jóvenes adolescentes que ya son madres.¿ Podremos hacer algo que les ayude a construir sus vidas antes de que caigan en la trampa de los leones hambrientos? Mi corazón se desgarra cada día cuando encuentro a estas chicas.

Nunca había soñado hacer análisis social. Ahora que lo hemos utilizado en Kibera, nos piden que lo hagamos con los equipos de otras parroquias. Todo es posible, con tiempo. Ahora siento que soy parte de Kibera. Al principio tenía miedo de caminar por este barrio. Ahora me siento en mi casa, como ?experta?. Las personas con quienes trabajamos son muy buenas y reciben con alegría nuestras visitas a sus chozas de barro. En este momento trabajo con niños que han sido maltratados con palabras o de manera física. Me gustaría también trabajar con sus padres y con sus maestros. Me parece muy importante, ya que vengo de terminar un curso intensivo de asistencia psicopedagógica dirigido por los países de AMECEA (Asociación de Conferencias Episcopales de África del Este). Quero poner en práctica todo lo que he aprendido. Hay tantas personas en el barrio que necesitan nuestra ayuda, y la asistencia psicopedagógica les ayudaría a conocerse a si mismo, y dar pasos positivos en sus vidas. Espero poder comenzar este trabajo el año próximo, 2004. Kibera necesita nuestra presencia como RSCJ, y estoy contenta que nosotras (tres RSCJ trabajan en programas educativos en la parroquia ) estemos presentes casa día entre los habitantes de Kibera.

Ref: Original en inglés