perfil: Mariasun Escauriaza rscj, Provincia CEU Imprimir E-mail
01.05.04
Tres jóvenes de la parroquia haciendo un pastel en la cocina del centro de menores sin familia solicitantes de asilo

Centro de transito

Mariasun Escauriaza rscj, española nacida en 1940. Vive en Suecia desde Agosto 1993. Pertenece ahora a la naciente provincia CEU (Alemania-Austria-Hungría ?Suecia). En Goteborg trabaja sobre todo con los solicitantes de asilo y refugiados, en colaboración con otros.

Es a Rosa Filipina Duchesne y a Helen Mc Laughlin a quienes debo mi llamada a los refugiados. Aún me sigen dando luz y confirmación las palabras de apertura al capítulo del 88 donde Helen decía:

?El sueño de Filipina era estar con los indios, vivir con ellos. Después de muchos años de espera llegó hasta los Potowatomies a los que amó profundamente. ¿quiénes son ?nuestros Potowatomies?. Su amor a los pobres, a los más necesitados era claro y fuerte. ¿Qué lugar tienen los pobres en nuestra vida??

Yo estaba en búsqueda, y pedí entonces con fe al Señor que me hiciera encontrar mis Potowatomíes.

Y así me llegó como en bandeja en 1989 una invitación a trabajar con Justicia y Paz de Bilbao en ?Bilbo Etxezabal?, un centro de acogida de ilegales que se abría entonces y que me sumergió de golpe y de lleno en los bajos fondos de Bilbao, sin mucha preparación para ello. Fue mi bautismo de fuego.

Así me llegó también por casualidad el día de Jueves Santo del 92 la copia de una carta de Suecia a mi provincial en la que se pedía una RSCJ ?que no tuviera miedo a los idiomas y que estuviera motivada hacia los inmigrantes?. Esa era yo.
En el día del Bautismo de Jesús del 1993 me llegó la carta de envío de Helen.

Resumo:

  • Los tres primeros año de Suecia: ?enviada por el Espíritu?, ?extranjera con ellos?
  • sola en mi región y parroquia en el acercarme a los refugiados, pero con el aliento de mi comunidad de Uddevalla y de mis dos provincias
  • llegada a Suecia al mismo tiempo que los bosnios, entro en contacto con otras iglesias y organizaciones cercanas a ellos y me atrevo a luchar con ellos por sus derechos a recibir asilo en Suecia
  • estudio el idioma sueco en la escuela de adultos de mi ciudad donde también los refugiados tenían obligación de acudir
  • los niños y jóvenes católicos de Bosnia que encuentro en las ?ciudades de los refugiados? se van integrando con los niños y jóvenes de la parroquia donde también colaboro.


Segunda etapa: ?¿Quien nos retirará la piedrade entrada del sepulcro?...vieron que la piedraya estaba retirada?.

Se endurece la política de asilo en Suecia y unos 4000 solicitantes de asilo de Bosnia tienen que luchar contracorriente. Para entonces ya está en marcha la red RSCJ de Justicia y Paz y una familia de Bosnia no admitida en Suecia puede obtener la residencia en Canadá gracias a la generosidad de esa Provincia a través de Mary Power. Para entonces también estoy yo ya en relación con Caritas Suecia y en colaboración con instancias que pueden influir. Se da un intento de poner en marcha JRS (Servicio Jesuita a Refugiados) en Suecia, pero en una Iglesia Católica pequeña como es la nuestra contamos ya con la competencia y compromiso de Caritas. Para entonces también ya han entrado en mi vida solicitantes de asilo de otras nacionalidades y en peligro de ser expulsados: iraníes, armenios, subsaharianos, mujeres solas, familias y menores.
La lucha es fuerte, el Señor nos prueba pero parece estar de nuestro lado. Mi comunidad abre sus puertas y techo a una mujer iraní con su hijo adulto deficiente, viven dos meses con nosotras.

Casi siempre sucede el ?milagro?: finalmente llega el permiso de residencia, horas antes de que se de la expulsión del país.

De nuevo experimento la fuerza de nuestra red RSCJ internacional y los recursos de nuestra Iglesia Católica universal: junto con otras personas había hecho yo lo imposible por una joven iraquí y su hermano, que en su huída de Irak hacia Suecia por distinto camino que sus padres, habían sido engañados y abandonados sin papeles en Tailandia, ante el horror de sus padres que sí habían llegado a Suecia.

Una vez reunida con sus padres esta chica me pidió ayuda para un matrimonio joven iraní engañado también a Tailandia. No quería olvidarse de los que seguían encontrándose allí en la misma situación angustiosa de la que ella había salido. Escribí a Mary Power a Canadá y su Provincia acometió el proceso de apadrinar a estos iraníes perdidos en Tailandia. Ahora llevan un año en Canadá.

3ª etapa- ?Junto a la cruz de Jesús estaba su madre?. En el año 2000 dejamos la misión de Uddevalla y mi comunidad nos trasladamos a Goteborg, ciudad de unos 600.000 habitantes, con mucha mayor problemática social:

  • unos 500 solicitantes de asilo viven escondidos y sin derechos, al rehusar regresar a su país. Si antes Suecia acogía al 80% de los que pedían asilo, ahora sólo un 20% puede quedarse.
  • La mayoría de los refugiados acogidos y legales viven segregados en dos o tres barrios marginales con su consiguiente mala fama.
  • Y a 20 kilómetros de la ciudad, se encuentran los Servicios de Inmigración con sus diferentes unidades para los solicitantes de asilo: un centro donde esperan los menores venidos sin sus padres a suecia ; un centro de retención donde viven privados de libertad adultos/adultas que esperan a ser forzosamente devueltos a su país, o que recién llegados se da casi seguro que no se les quiere aceptar( afganos, iraquíes, chinos, nigerianos, somalíes, kurdos, rusos, mongoles, moldavos, chechenos, búlgaros, yugoslavos, albanos); y un albergue de tránsito donde al principio no parecía importante hacerse presente.


Aunque yo a veces deseo trabajar en otros campos, los que llaman a mis puertas siguen siendo los solicitantes de asilo. Se confirma el envío a ?sanar los corazones afligidos?. Desde Caritas como plataforma y queriendo ser con otros corazón de Dios en la tierra, como dice nuestro icono, se me van abriendo posibilidades de trabajar en colaboración con Amnistía Internacional, Cruz Roja, ?Save the Children?, y la Iglesia Evangélica sueca, y se me van abriendo también posiblidades en las parroquias de Goteborg de despertar corazones apostólicos y crear así multiplicadores: ?Fui solicitante de asilo y me acogisteis, estaba privado de libertad y me visitasteis, lo estaba pasando muy mal, y estuvisteis junto a mí?. Empiezan a dar su tiempo a los solicitantes de asilo jóvenes, estudiantes y otros adultos. Organizamos el voluntariado tanto desde Caritas como junto a las demás ONGs.

  • grupo de jóvenes que visita y organiza actividades con los menores
  • grupo que visita el centro de retención
  • grupos que visitan el albergue de tránsito, desde que descubrimos que las mujeres y los niños de los que están en el centro de retención viven ahí en malas condiciones hasta ser devueltos a su país, dado que los niños no pueden estar en ?retención? más de 70 horas.


Mi papel junto a los refugiados es desde hace tiempo ?estar?, junto con ellos en su privación de libertad y para muchos en su angustia final ante el regreso a situaciones reales de miseria e inseguridad política y étnica en su país (Bosnia, Kosovo, Afganistán, Irak, Kazakstan). La dureza de la política de extranjería es ahora tal que pocas veces podemos hacer algo por ellos. Con los voluntarios intentamos crear tiempos y espacios de acogida, de relación y de fiesta donde hay tristeza, soledad y angustia; entretenemos a los niños, escuchamos a las mujeres y a los hombres, intentamos ?hacer lo que El nos dice? y creemos que El está poniendo algo de ?vino nuevo? en las vidas de estas gentes, a través de nuestro interés y de los posibles contactos que les podemos proporcionar con Caritas, UNHCR, JRS, etc, en los países a los que regresan.


 

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