Mamens, primera fila, a la izquierda
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Estudié Biología y estaba acabando de escribir la tesis cuando ?por fin
reconocí? que descubrir y manifestar el Amor del Señor en todo podía
llenar el sinsentido que, de otro modo, había en mi vida.
Entré en la vida religiosa, que cada vez más, es para mí símbolo de mi experiencia del Amor de Dios y medio para responderle.
Os comparto lo que vivo últimamente del carisma a través del trabajo profesional y pastoral.
Buscando semillas de Reino...
Desde
hace un año y medio, estoy trabajando en un grupo de investigación en
el que andamos buscando pistas del cómo se sucede el desarrollo del
cerebro y sus posibilidades de regeneración.
Éste, resulta
ser un medio de lo más interesante, para ?descubrir y transmitir el
Amor del Corazón de Jesús por cada persona?. Mi trabajo cotidiano
supone un sinfín de relaciones que son oportunidad de ello: muchas
situaciones en las que discernir por dónde se vislumbra el Reino que
quiere crecer entre nosotros, el que se puede construir a partir de lo
poco, el que se manifiesta en la belleza de lo creado por Dios, el que
se esconde tras las relaciones difíciles, el que se descubre en el
camino de cada día, el que crea vínculos y compromisos entre las
personas reunidas en torno a esa misión (con pequeñas minúsculas).
Al
tiempo que formulamos preguntas científicas y buscamos cómo
responderlas, también surgen, sin saber cuándo ni cómo ni por quién,
las preguntas por el sentido, si es compatible creer en Dios y en la
ciencia,... las preguntas que cuestionan mi propia vida, la de todas
nosotras y la de la Iglesia,...
Unas y otras, son
preguntas que me parece que encierran y encauzan la energía de las
semillas del Reino, suponen la búsqueda humana de la Vida, enredada en
la búsqueda científica sobre la vida.
Doy gracias a todos
los medios que me aporta el ser religiosa del Sagrado Corazón. Mi ser
apostólico en mi seguimiento de Jesús va mucho más allá de lo que
hubiera podido imaginar. Cuántas veces hubiera dejado de implicarme en
Su misión sin la relación cotidiana con Jesús y la comunidad: Su envío,
apoyo y confianza,... ser testigo del empeño y compromiso de cada una,
me enseña y me ayuda a permanecer. También agradezco el horizonte y el
sentido de un proyecto mayor, de la Misión Común de la congregación,
parte de la Iglesia..., la fuerza del Carisma supera todas mis
expectativas... voy siendo testigo, en lo cotidiano, de la Adoración,
como Misterio de Amor y Comunión al servicio del Reino.
Experiencia pastoral
¿Cómo
es mi experiencia ?pastoral? con jóvenes? Es difícil responder a esta
pregunta cuando a veces tengo mis dudas sobre en qué consiste la
?pastoral?. Pero os cuento algo de lo que para mí tiene que ver con las
pastoral.
Tiene que ver con la pastoral mi acompañamiento
en la fe de un grupo de revisión de vida. Nos conocimos hace algo más
de cinco años y a través de la vida compartida en las reuniones, casi
semanales de los domingos por la tarde, hemos ido haciendo camino
juntos, conociendo más a Jesús, aprendiendo a relacionarnos con Él en
la oración y a descubrirle y ?pensar? en Él y su proyecto en la vida
cotidiana. En este momento, hemos dejado de reunirnos, por lo menos
hasta Septiembre, después de un largo proceso de replanteamiento,
batallando con ?el quiero, pero no puedo, o ahora priorizo otras
cosas?. Entramos en una etapa en el que el acompañamiento será un poco
distinto, más en la retaguardia, de manera más personalizada,...
También
creo que tiene que ver con la pastoral, lo que yo llamo pastoral de
pasillos, que en realidad, es ir escuchando y respondiendo a la vida
misma, y las oportunidades que plantea para dar a conocer la vida y el
proyecto de Jesús. Sobre todo, es buscar, en el lugar concreto en el
que estoy, cómo transmitir mi propia experiencia de salvación,... la
experiencia de la Iglesia y el Pueblo de Dios. En el laboratorio donde
trabajo se producen muchas conversaciones y circunstancias
imprevisibles, en los intervalos de espera durante el desarrollo de un
experimento, en las comidas,... en los pasillos. Estando, escuchando,
cuestionando, buscando junto a los compañeros de trabajo el sentido, la
esperanza, lo importante y lo valioso de la vida. No es fácil, pero sí
muy necesario, en un ambiente que empuja con fuerza hacia la
desesperanza, la desconfianza,...
De este modo, en
diferentes momentos, con diferentes jóvenes, hemos compartido la
experiencia de trascendencia, algunos la encuentran en el ?vacío?,
otros en la naturaleza misma, otros la intuyen en lo más genuino de lo
que ?creen relacionado con Jesús? (?que no con la Iglesia, claro?,
dicen ellos).
Tantas veces hemos discutido si el hombre es,
simplemente egoísta, o si tiene capacidad de amar, de ser gratuito, de
perdonar. Es difícil hacer creíble la capacidad humana de amar y
encontrar la plenitud en la entrega a los demás, donde hay tanta
competitividad y se juegan tanto los intereses personales. De la
misericordia de Dios y de Jesús también hemos hablado, pero confío más
en la eficacia evangélica de los gestos y actitudes, a través de los
cuales, tal vez, Dios hace de mí su instrumento, sin yo darme ni cuenta.
Carmen "Mamen" Díaz (Madrid, 1967), rscj
Provincia España Norte.
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