|
mayo - mai - May 2007 - 4 de mayo |
|
|
|
01.05.07 |
|
Página 1 de 10
4 de mayo: Una confianza de niño
Jn 14, 1
“No os inquietéis. Confiad en Dios, confiad también en mí”
Venía de regreso a Madrid en un autobús mientras el paisaje se iba impregnado de todos esos deseos buenos que una tiene cuando comienza el curso. Volvía con ganas de empezar de veras a vivir con intensidad, y de dejar ya de pensar en cómo me gustaría vivir. Iba en un asiento cerca del conductor que era un hombre joven y que de vez en cuando miraba a un niño que tenía a su derecha. Al niño también le gustaba mirarle. En un momento el conductor le dijo : "Anda, cuéntame la gente que hay en el autobús" y el pequeño fue radiante, después de tener el consentimiento de su madre, contándonos a cada uno en voz alta: "Somos treinta y dos". "Muy bien- le dijo el conductor- te voy a llevar de ayudante conmigo", y el niño estaba feliz.
Disfruté con la escena y pensé que esa era la invitación que nuestro Dios nos hace: llevarnos consigo como ayudantes; con la desproporción entre lo que pone él y lo que ponemos nosotros. De pronto recordé lo que se dice de Teresa de Lisieux: "el Señor solo la condujo". Ella escribía que no se preocupaba en modo alguno sobre el futuro porque estaba segura de que Dios haría su voluntad, y que poder vivir de esta voluntad era la única gracia que ella deseaba. Sentí que necesitamos esa confianza obstinada y luminosa de Teresa, y que es Él quien desea más que nosotros que comencemos a vivir intensamente.
Antes de llegar a Madrid el niño se durmió un rato, el conductor le miraba de reojo de vez en cuando y sonreía. "¿Estás cansado? - le dijo una de las veces- ánimo que ya nos falta poco".
Mariola López Villanueva rscj
Provincia de España Sur
|
|
Última modificación ( 30.04.07 )
|