Ishpriya with Bede Griffiths OSB
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Ashram community
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Sisters Vandana and Ishpriya
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Treinta años en otro templo
?Su aliento es el viento que sopla y todo el universo es su corazón?
(Mundaka Upanishad 2/1/4)
Si
eres una persona no familiarizada con los escritos sagrados hindúes, al
leer este verso por vez primera, puedes haber tenido un cálido
sentimiento de sorpresa y agrado porque otra tradición religiosa pueda
estar en contacto con la verdad del Misterio revelado, para nosotros,
en Cristo. Comprendo y simpatizo con esta reacción que una vez fue la
mía pero sé que es peligrosa. Un contacto con tradiciones de fe
distintas que despierta con excesiva facilidad sentimientos positivos
o negativos, ha causado desviaciones en los esfuerzos posteriores al
Vaticano II en el diálogo inter-religioso y frustrado algunas políticas
globales recientes. Soy consciente de tener la inmensa gracia de haber
sido llevada desde esa postura a la de mendigo en otro templo.
Concha
Camacho, Superiora General de la Sociedad, abrió en 1971 una ventana a
las experiencias; por ello, yo fui a la India, en vez de a Roma, para
mi Probación. La experiencia internacional, actualmente ligada a la
profesión perpetua, no formaba parte de la estructura de formación de
entonces. Yo había pedido ir a Perú, pero me ofrecieron solamente
India, después de un discernimiento. Hice mi Profesión perpetua la
mañana de Navidad de 1971 en Mumbai en la primera misa de rito totalmente indio en la Provincia. Para
la ocasión se compusieron cantos basados en la música clásica india,
los floreros del altar fueron remplazados por guirnaldas de jazmines y
decoraciones florales en el suelo, el sacerdote se sentó en el suelo.
Las pocas rscj indias que todavía llevaban el hábito blanco, se
pusieron saris blancos aquella mañana. Reinaba una maravillosa
impresión de Libertad y de Futuro. A mí me pareció el principio de una
nueva era de inter-nacionalidad e inculturación para la Sociedad. Pero
fue una floración prematura. Los signos externos, comenzados en aquel
momento permanecieron, pero llegar a aspectos más profundos y a un
cambio de actitudes supuso muchos años de lucha y de humildad.
Mi
camino interior desde 1971 a 2005 ha sido veloz, muy variado, lleno de
gozo...pero no ciertamente fácil. En junio de 1972 pasé definitivamente
a la provincia de India y empecé un apostolado de búsqueda para una
adaptación inter-religiosa/cultural, en vez de dar cursos de psicología
para lo que había sido formada. Ayudada por desafíos a todos los
niveles, críticas desde el interior de las comunidades Cristiana a
Hindú, desilusiones, humillaciones, impotencia, y también ánimos y
fidelidad por parte de los compañeros y de los guías de las
tradiciones: así ha sido la ruta del diálogo inter-religioso por la que
he ido avanzando. Aunque cada día ha sido importante, es también
importante adaptarme a los límites de una página web, y para ello voy a
elegir algunas de las características de mi misión durante estos 30 años
La
motivación inicial fue conocer la tradición Ashram del Hinduismo para
ayudar a una auténtica ?inculturación? de la Sociedad en la principal
corriente cultural de la India. Me centré sobre todo en la tradición
Ashram que había florecido como ?monaquismo abierto?. Estábamos en un
momento crítico en la historia de la Sociedad. Habíamos dejado de ser
una congregación semi-monástica y estábamos intentando encontrar modos
de vivir auténticamente nuestra llamada a una oración contemplativa en
la vida, en la tumultuosa plaza del mercado, sin la protección de la
?clausura?. Volví mi mirada, como miles de jóvenes occidentales, a las
tradiciones espirituales orientales en busca de orientación.
...En
1972 la Provincia volvió a abrir un antiguo Ashram en Pune con una
comunidad ecuménica formada por rscj, hermanas anglicanas de Santa
María Virgen, y una mujer hindú (fue elle quien me dio mi nombre
indio). Dos años más tarde, la Hna Vandana y yo pedimos salir de Pune
para explorar la zona Hindú profunda del norte de la India, viviendo
6 meses al año en Ashrams hindues: momento de riesgo y de confianza.
Concha nos dio su permiso diciendo: No entiendo lo que hacéis pero confío en vosotras. El riesgo y la confianza siguieron siendo las características de este ministerio.
Nuestra
comunidad de dos expresaba características de la Sociedad
internacional: diferentes en cultura, nacionalidad, experiencias de
vida, muy distinto carácter, teología, y cada una ponía el acento en
distintos aspectos del mismo ministerio. Lo que hizo posible esta
comunidad fue nuestra fuerte convicción de sentirnos llamadas a esta
experiencia, nuestra capacidad de reflexión y de soledad, ser honrada
una con otra, y reír fácilmente. Necesitamos reír con frecuencia.
...Cuando
llegamos a Muni-ki-Reti, a orillas del Ganges, entramos en un mundo
totalmente desconocido. El cristianismo no existía allí, ni en
presencia concreta (durante años fuimos las únicas cristianas conocidas
en aquel lugar ?santo?), ni en importancia para los miles de Hindues
que iban cada año en peregrinación. Vivir con creyentes de otra
tradición erradica rápidamente de nosotros los signos del triunfalismo
cristiano. Todos tenemos que morir a la ?ilusión? de ser los únicos
verdaderos, justos y santos. Vivir con Sanyasis y Sanyasinis (monjes)
en ?comunidad? abierta con un gran número de hombres y de mujeres de
toda edad, casados o solteros, enriqueció mi concepto de Comunidad,
desafiando nuestras normas de grupos de religiosos del mismo sexo y
célibes.
...Un Ashram es un lugar en donde la experiencia
espiritual es transmitida por el Guru a su discípulo. Sólo se puede
llamar Ashram al lugar donde exista una relación espiritual de esta
profundidad. En la tradición Hindu, el Guru no necesita estar
físicamente presente para que exista esta dirección espiritual. Una
mala comprensión de la relación Guru-discípulo ha impedido a los
cristianos aceptar esta parte de nuestra herencia espiritual Universal.
El acompañamiento personal durante años por un santo y verdadero Guru,
y mucha sabia enseñanza y ayuda de otros maestros Hindues, me han
ayudado a madurar en mi vocación cristiana y a vivir el carisma de la
Sociedad.
...Con la ayuda práctica y la protección de estos
mismos Gurus, la Sociedad pudo comprar una pequeña parcela de tierra y
edificar unas pequeñas celdas para nuestra propia práctica espiritual y
para poder tener otras dos personas que compartieran nuestra vida. El
contexto para el Dialogo cambió del Ashram Sanyasa a la vida sencilla
de un pueblo. Todo lo que era demasiado filosófico en nuestra
comprensión de la vida Hindu, fue corregido por la vida en el pueblo
donde la mayoría no tenía más que lo estrictamente necesario para
sobrevivir. Lo que se hizo absolutamente claro para nosotras fue que
encontramos a Dios ?en la gruta de nuestro propio corazón?. La
Presencia Inmanente ya no fue teoría teológica, sino la razón para
vivir. Comprender esto lleva a saber que el respeto por cada persona
como morada de Dios abre el camino hacia la paz global.
...Durante
estos años las riquezas de las tradiciones espirituales del Hinduismo y
del Budismo se abrieron a nosotras abundantemente. Acompañamiento en
Meditación Zen y Dhyana, en profundización de otras escrituras, en las
7 ramas del Yoga etc contribuyeron a la repuesta de la Sociedad a la
llamada a la renovación. Fue creciendo el número de personas que
llegaban hasta nosotras para compartir nuestra vida durante un tiempo y
aprender modos de diálogo y práctica espiritual; por ello, en 1984 la
Sociedad abrió un Ashram en las colinas al pie del Himalaya. Aquí
cambió otra vez el contexto del diálogo. Seguimos en contacto con
varios Ashrams y sus Gurus en distintos lugares, y en relación con la
vida diaria de la gente de nuestro entorno, y a la vez recibíamos un
flujo continuo de personas de toda la India y del extranjero. El número
de rscj viviendo en el Ashram variaba entre 3 y 5, pero hasta 30
personas podían entrar a formar parte de la comunidad. Arriesgando y
Confiando, aprendiendo y compartiendo, cometiendo errores y abandonando
planes: todo ello fortaleció nuestro ánimo y difundió el carisma. No se
puede entrar en diálogo como observador ni sentado en una silla más
alta.
...Revisando algunos aspectos de este apostolado y de
su desarrollo, sé que lo esencial no es lo que ha sido hecho. Lo
importante es hasta dónde llegaremos desde aquí. El conflicto en
nuestra familia humana está en una crisis álgida. Hemos aprendido a
celebrar las diferencias en la parte más sagrada de la vida humana: el
modo de conocer y vivir con Dios. Tenemos la clave para la paz global.
Ishpriya rscj
Provincia de Europa Central
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