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04-12-06

ReLaJo (Red Latinoamericana de Juego) 2006

 

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Egypt, Lolín Menéndez rscj
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México, Marigela Orvañanos rscj
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Angola, Lolín Menéndez rscj/JRS

Borrador para un primer documento, marco conceptual de la ReLaJo

El juego tiene que ver mucho con la actitud que has decidido tomar ante la vida, va más allá de tus actividades cotidianas.

El juego, un medio para facilitar en los demás, una forma de expresión más libre y creativa. El juego es factor de develamiento crítico de un sistema opresor.

El juego como una herramienta esencial para desestructurar rigideces, relajar, animar, erradicar temores, producir alegría, lograr confianza y mayor disponibilidad.

El juego es una posibilidad de engancharse con ese niño o niña interna, del fluir, de encontrarte con otras personas desde la alegría del juego y también de todo lo otro que sin duda moviliza y transforma. Parte de lo mágico del juego es como te permite contactarte con esa parte de tu historia y de tus ancestros... y al mismo tiempo ver la enorme cantidad de juegos universales, las historia compartidas con otros a pesar de haber crecido en distintos puntos de este loco continente.

Creo firmemente en el juego como un elemento transformador de la realidad y confío en ello. Entiendo al juego como un camino en el cual se desarrollan hábitos y destrezas; se transmiten valores, memorias y cultura; se intercambia, se comparte y se quiere. En este sentido queda todo en manos de los que proponemos jugar y cómo lo hacemos.

El juego es una ventana que nos permite ver otra cosa, una ventana que la abrimos en un determinado momento y determinado lugar y nos muestra "un como si", una otra posibilidad, "un otro mundo", para luego cerrarse (y luego volver a abrirse si es que se quiere volver a mirar). En lo particular, me encanta el rollo de la dimensión política y transformadora del juego, que además va acompañada (siempre) de una intencionalidad. Dependiendo de cual sea esta intencionalidad es el mundo que nos muestra y por lo tanto siempre produce transformaciones en quién mira por esa ventana. La imagen de algo diferente, de la posibilidad que las cosas no sean como son sino diferentes, quedará por un rato en la retina de quienes miraron. Se ve otra forma de vincularse, de comunicarse, de establecer lazos de cooperación y confianza, de divertirse y disfrutar con el otro y por sobre todo de crear ese otro mundo, de este lado de la ventana.

El juego ha sido lugar de descubrimientos personales y provocadores de empatía, medio liberador de timideces, complejos, problemas soterrados, generador de autoestima y de valoración de las diferencias borrando las desigualdades...

El juego permite abrirnos y escucharnos, como jamás lo hubiésemos hecho. Además nos permite conectarnos con lo que somos. Ya lo decía cierto personaje: para que seas lo que tienes que ser y no seas lo que la sociedad te he dicho que eres... es una forma de decirle si a la vida, si a su riqueza, y afrontar los desafíos que el ciclo vital nos depara.

Como diría Scheines, una cosa es la orden y otra el orden. Es una actitud lúdica, pero no es disciplinada, normalizada, acatadora,  sino todo lo contrario,  por eso es creadora. Creadora de hombres y  mujeres nuevas, de nuevas formas de vincularse, de nuevas relaciones, de una nueva sociedad.

Lo que nos mueve es la convicción de que hay que luchar para que se haga justicia, y entre tantas otras estrategias complementarias en la lucha, el juego está como instrumento de aproximación mutua y también como contenido de reivindicación.

El juego fue y sigue siendo el vehículo primordial de la posibilidad de generar vínculos, canales de comunicación en los que circulan la confianza, la empatía, la comprensión, la igualdad de condiciones: en esa suerte de horizontalidad que se crea cuando jugamos. Los afectos discurren fluidamente y las palabras no se privan de la espontaneidad. Lo vivenciado se imprime en el cuerpo haciéndolo hablar de múltiples formas. Nos olvidamos un poco de las miserias que compartimos para gozar de las singularidades y del placer de estar "siendo grupo"

Creo en la pedagogía del éxito y en el valor del ensayo y error  porque en el juego hay más espacio para la autonomía, para elegir, inventar, hacer, descubrir, superar dificultades, ganar y perder... porque cuando se aprende a aceptar las reglas del juego también se puede encontrar el modo de modificarlas si no parecen aceptables. Y ese modo de vivir desde uno y con otros, con gozo, espontaneidad y gratuidad ¿no es una alternativa al mundo competitivo?

El juego, bien pensado y organizado, con objetivos claros, como experiencia vivencial,  aporta a una integración cada vez mayor de la relación cuerpo-mente-social y espiritual de cada participante a los talleres; a romper con la disociación cuerpo-mente que cruza los programas educativos tradicionales. Contribuye a aceptarse y aceptar a los otros, a la caída de las máscaras y estereotipos sociales. El juego des-aliena, genera nuevos modos de comunicación y crea nuevos lazos comunicantes entre los participantes de la experiencia vivencial. En ese sentido trans-forma y se transforma en un enriquecimiento constante con el aporte de tod@s.

Creo mucho que la ludicidad es potencialmente revolucionaria por todo lo que nos lleva a sentir. Los valores que trae consigo son contra la marea capitalista en esencia, pero, si no cuidamos, pueden ser completamente cooptados por ese poder tan inteligente y tan indeseable, y vamos por ahí ingenuamente felices, todavía más explorados.

Disparadores de emociones, sensaciones, del soltarse, de disfrutar DISFRUTAR!!!! Al principio tal vez con risas de pena por hacer cosas fuera del cotidiano, de lo socialmente permitido, y luego con la inmensa alegría del disfrutar esos espacios y momentos de realidad alterna o de otra forma de conexión con la realidad.

El juego tiene un fin e si mismo, es el jugar por jugar. Podemos tomarlo como herramienta en los procesos de transformación en un grupo, como se viene planteando, pero cuidad que mientras mas herramienta se torna, menos juego se vuelve. Si el juego atraviesa nuestras vidas, existe sin los pedagogos que lo inician con el fin de llegar a un aprendizaje determinado? En el momento que jugamos rompemos el mapa intelectual para crear uno nuevo.

A través del juego se transmiten valores. De ahí la importancia de que sea planteado con la conciencia de saber qué se está transmitiendo, qué es lo que puede generar, o qué puede estar reproduciendo.

Cuando juego me siento mejor (JUGAR-LA VIDA).

Siempre se parte de la base de que, con quien tendremos actividades lúdicas es con los niños, las niñas y los/las adolescentes. A las y los adultas/os las escuchamos, les hacemos recomendaciones, las/los sostenemos, las/los acompañamos… ellas y ellos en un lugar y yo en otro. Solo los niños, las niñas pueden jugar porque están creciendo… y los/las adolescentes, mmm, a esos/as les queda poco, a medida que crezcan tienen que ponerse seriecitas porque son mujeres y responsables porque son hombres.

"Solo juega el hombre cuando es hombre en todo el sentido de la palabra, y es plenamente hombre solo cuando juega".
Schiller

De Entrelazando la Vida
Provincia de Argentina-Uruguay

 

Dernière mise à jour : ( 30-11-06 )
 

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